domingo, 23 de marzo de 2008

De unas gafas a otras cosas


“En la serenidad y en la razón anida la locura con más frecuencia que en el desvarío.” (Extraído de: Cuentos, de Juan José Millás)



Las miserias humanas contempladas desde el exterior pueden resultar eso, patéticas. Luego, cuando acercamos el microscopio hacia las propias podemos darnos cuenta que, sin ellas, ya no seríamos nosotros mismos. Las necesitamos para seguir viviendo, para salir de nuestras rutinas, e incluso para sentirnos con vida. En un estado absoluto de felicidad contínua no percebiríamos los grandes momentos por los que agradecemos estar vivos. La gente suele perder la noción de las cosas con facilidad cuando no tiene motivos para detenerse y recapacitar sobre el estado de estas. Somos así de capullos. El conflicto nos alimenta, aunque sea para mantenernos en constante lucha para evitarlo o sobrepasarlo en caso de llegar demasiado tarde. Llegar tarde... El tiempo es otra noción que nos atribuimos desproporcionalmente, la cuestión radica en que necesitamos ubicarnos en el espacio y también en el tiempo. La conquista por la libertad individual empieza exterminando estos conceptos. No digo que sea sencillo, vivimos determinados por el reloj mucho más de lo que nos gustaría, yo misma estaría ahora mismo si puediera elegir en otro lugar de no ser que vivo encadenada a la autoridad de las horas que marcan el día. Entonces lo adornamos con ensoñaciones, de ahí que los sueños sean tan necesarios para muchos, nadie quiere vivir siendo un muerto.

15 comentarios:

g. dijo...

La verdada que hoy cuesta sentirse un sueño...últimamente la cosa va más de pesadilla...

Saluts, Pi.

troyana dijo...

Pues así es, básicamente.Lo malo es que perdemos la perspectiva a menudo y nos olvidamos que para valorar los buenos momentos no todo puede ser un plan perfecto.Supongo que es preciso aprender de esas miserias.
Un saludo,
troyana

Cinephilus dijo...

tiempo, espacio.. cuanta coordenada y cuanta desubicación... a veces, en realidad, creo que estar desorientado es el mejor de los estados, al menos, el que menos dogmáticos nos hace

elbé dijo...

Perdona que me quede en la fachada, esto es una lavada de imagen en toda regla, que yo te agradezco mucho. Pero aunque el fondo del blog sea ahora blanco, el trasfondo sigue siendo un poco oscuro, hoy por lo menos.

Amelia dijo...

"SUEÑA
LO QUE TE ATREVAS A SOÑAR,
SE
LO QUE QUIERAS SER,
VE
DONDE QUIERAS IR.
¡¡VIVE!!"

UNA FORTA ABRAÇADA!

Juan Cosaco dijo...

El Conflicto nunca termina, claro, pero se agradecen y valoran los descansos;
El otro día escuché acerca de ciclistas que se recorren EEUU de costa a costa sin parar más de 1 hora al día. Y dicen que más que física, la clave es mental.
Oye, tipa! no te metas con los sueños como si fueran lentejuelas o artificios. Si quitas tiempo y espacio, ¿crees que yo soy más real que mis sueños?
:P

Dorando pasó frío en la Catalonia conquense dijo...

Estamos los humanos absolutamente limitados pues percibimos a través de cinco sentidos y en tres dimensiones. Si fuésemos capaces de vernos desde fuera veríamos a seres grotescos, fatuos y ridículos.

No tiene nada que ver con lo que has escrito. O tal vez sí. El caso es que conforme iba leyendo me vino esto a la mente. Como dijo no sé quién, lo que eres me distrae de lo que dices.

Aunque esto último tampoco tiene nada que ver con no sé qué.

38 grados dijo...

con qué elegancia has hablado sobre un tema tan rasposo como son nuestras propias miserias!
un beso

Arual dijo...

En los momentos malos solemos recordar que nos hacen fuertes, que nos hacen crecer, que sirven para algo, pero la verdad es que yo prefiero no ser tan fuerte ni crecer tanto, la verdad.

Renton dijo...

Qué curioso, vengo de leer sobre los rayos cósmicos y el modo que el tiempo les afecta y entro aquí y me encuentro con otra manera de afrontar los problemas que causa el tiempo de marras.

Ay Señó...

:|

Bohemi (Resident) dijo...

Ay, qué duro es sentirse mayor escuchando los problemas banales que antaño nos atolondraron en boca de los más jovencitos.

Debe ser por eso que últimamente tienden a llamarme de usted aunque no me cedan su asiento en el autobús.

¡Déspotas!

Hôichi dijo...

hay mucha gente muerta en vida, tristemente

besotes

Mujer con piernas dijo...

no, no estoy de acuerdo, en la serenidad no hay locura, se equivoca el escritor. Que sea famoso no le da la razón. No se puede confundir serenidad que es el alma en paz con el conformismo.
besos

Arual dijo...

Tienes un premio para ti en mi blog, pasa a recogerlo cuando quieras preciosa!

Pilar M Clares dijo...

Y es curioso que los estados de desorientación suelen ser los más creativos, o quizás los necesarios para la creación de nuevo necesaria cada día, sin ir más lejos. Estar muerto en vida debe ser eso de tener las cosas muy claras y nada conflictivo en que pensar, tentación de reposo, abulia.
Por otra parte, aunque coincido contigo, procuro no engancharme con el qué pensamiento me hace el pesnamiento, me hace la vida. Siempre lo digo, seamos partidarios de la felicidad, sea lo que sea eso. La osnrisa suele ser el síntoma, casi siemrpe.
Gusto pasar por aquí, besos.