lunes, 8 de febrero de 2010

A serious man (SPOILERS)

No fue hasta pasados los primeros ocho minutos de película que surgieron los títulos de crédito para confirmarme que no me había equivocado de película y que, efectivamente, estaba frente a “A serious man” (traducida aquí como “Un tipo serio”, y no como “Un hombre serio”, lo cual habría sido más acertado, pues parece mentira que todavía me sorprenda como el concepto de una palabra puede cambiar tanto su significado. Y yo pensando que el título se refería a un tipo aburrido, carente de sentido del humor..., que también lo es, pero que hace referencia a un hombre respetable, firme y derecho en sus actos y convicciones... ante lo cual cada uno podría disentir y exponer sus dudas, no lo discuto, pero eso será más adelante)
Como trataba de decir al principio, la película arranca con un prólogo antecediendo a los créditos iniciales, con una historia aparentemente ajena a la trama principal. Bueno, es cierto que es un cuento que sucede con otros personajes, probablemente ubicado en otro lugar y otro tiempo, pero que guarda una profunda relación con lo que nos espera por delante, y ante lo que vamos a presenciar durante la siguiente más de hora y media. Y con regusto volveremos a él al finalizar la película. cuanto daño han hecho las religiones, supersticiones y creencias sucedáneas...
Quien haya leído algo sobre la última película de los Coen, sabrá que guarda relación con su propia vida. Estos hermanos se criaron en Minnesota, en el seno de una familia de tradición judía, y parte del fundamento judaico es cuestionado en este film, reversionando el libro de Job en esta historia algo más moderna, adaptada a finales de los 60. Dada mi escasa cultura judeica, probablemente me pierda detalles al no conocer en profundidad los entresijos del judaísmo, pero investigando un poco, el paso del protagonista por tres rabinos ejerce un paralaleismo con Job, aunque en el caso de nuestro particular sufridor, encarnado en Larry Gopnik, un padre de familia y profesor universitario que se ve envuelto en una sucesión de desgracias que le conducirán por un calvario, los tres rabinos a los que consulta pidiendo ayuda, no consiguen esclarecer los motivos de su tan nefasta situación. (Geniales cada una de las intervenciones, pero resalto la exquisita historia no resolutiva del no-judío y sus dientes con mensaje oculto)

Una obra maestra, a mi parecer. Leo críticas que acusan la cinta de anárquica, extraña, la creación más rara de estos directores. Personalmente creo que su construcción es brillante, desde el prólogo que introduce la reflexión final que podría resumirse como en que todo depende desde el punto de vista con el que lo mires, o tu destino depende de ti mismo, al caos total, pues no existen las respuestas, y la conclusión es que no hay tal conclusión, y de ahí ese pasmoso final para muchos... El caso es que, al final nos muestran a un longevo rabino, que se niega a recibir a un fiel y devoto hombre serio, bueno y justo con el pretexto de estar meditando, encuentra respuestas en la letra de una canción que escucha el hijo de este, el mismo que compra a su cuenta discos, le roba dinero de la cartera para adquirir marihuana, va todo fumado a su Bar Mitzvah, y sigue escuchando a través de su auricular música durante sus clases, no deja de ser una refina, cruel y divertida ironía. Y así cierra esta historia, de la misma manera con la que le da origen, al compás de “Somebody to love”. Con esta misma canción, con una revisión médica y resultados concluyentes (o no), con un alumno sobornando, con la decisión final de aceptarlo, porque ya total, qué más terrible le puede pasar, con la carga de un hermano que le llena de deudas (mi intrerpretación del mentaculus, puede que sea una paja mental pero en mi opinión, es su pentateuco particular en el que hallar respuesta a todo) y que la vida no es un equación matemática, como parece empeñarse en hacer comprender a sus alumnos (matemáticamente hablando me considero una analfabeta, pero refleja perfectamente su estado con esa exposición del principio de incertidumbre, pues cuanto más se esfuerza por mantener su posición más descontrolada queda expuesta su trayectoria). Presenciamos un hijo que no muestra la más mínima comprensión ante su padre y que para lo único que parece necesitarle es para arreglar la antena del tejado y así poder ver su serie favorita, una hija que... se pasa el día lavándose la cabeza, una mujer que lo humilla constántemente, desplazándole de su lugar, hasta el punto que tiene que llegar a pagar el funeral del amante de esta, encargarse de la burocracia para el divorcio, alojarse en un motel... Esta es la formalidad a la que se acoje nuestro protagonista, el que trata de hallar respuestas mediante su fe, una fe que jamás pudo ser tan ciega. Y que, termina por convertir a un hombre que se esfuerza por ser serio en un ser ridículo y patético.



Trailer


Prólogo


When the truth is found to be lies and all the joy with in you dies...

7 comentarios:

Vargtimen dijo...

A ver, a mí me parece una película de la que se pueden extraer conclusiones interesantes, pero que sirve más para reflexionar sobre ella que para disfrutar viéndola. Es reiterativa, pesada, no tiene ritmo y sus personajes son profundamente desagradables (esa mujer y ese hermano, por Dios...) cuando no directamente estúpidos (ese protagonista idiota integral que se deja pisotear por todo y por todos).
Me suele gustar el cine más personal de los Coen, pero todo aquello que en películas como "Barton Fink" funcionaba como un reloj, aquí me parece gris y ramplón.

SisterBoy dijo...

Es curioso Varg pero fue precisamente el hecho de contar con "personajes tan desagradables" lo que me sacó de una película como Fargo aunque en este caso no me ha ocurrido lo mismo.

Quizás sea porque en Fargo jamás terminé de ver la finalidad de tanta estulticia mientras que "A serious man" (yo tampoco soy partidario de la traducción del título que se ha hecho en España) me parece una jugosa variante del gran tema filosófico de la humanidad que no es otro que la confrontación de la idea de un mundo caótico frente a la idea de un mundo regido por alguna clase de divinidad.

Mae dijo...

Ayyy, que al poner lo de spoiler no me atrevo a leerte...
Pero te dejo un saludo. jiji.
Buen fin de semana!!

Pilar dijo...

No la he visto aún, pero la veré, porque a los Coen los veo y sigo. Pasa con los grandes realizadores que no se les permite despistes sobre lo que público espera, que haya continuidad con el sabor que ya tienen. A ese paso siempre estaríab repitiendo la misma obra...y ahora que lo pienso, más de un artista ha dicho que siempre se escribe, se pinta, se dirige, se reflexiona sobre la misma obra. ¿En este caso la vida propia?
Me gusta esta familia, ¿te los imaginas de pequeños, tan pensadores...a qué jugarían?

Besicos, 3,14, que tengas un feliz día del amor (zas, cubo de agua, vaaalee...pues para un día que se celebra algo bueno, ostras!)

dexter dijo...

Ay que tiempos que hacía que no me pasaba por aquí. Bueno, es un placer reencontrarse con los viejos amigos - y el término viejo se refiere a... bueno que creo que me voy a meter en un jardín. Qué es un gustazo volver aquí vaya.
Y lo es para hablar además de un peliculón como éste. Yo que no soy muy coeniano y que sólo veo destellos y rafagas de genialidad en las películas de estos dos- la excepción que confirma la regla es la magistral Miller´s Crossing- he disfrutado un montón con esta historia. Una historia sí, corriente, normal, nada efectista, pero que no tiene desperdicio alguno. Lo que nos indica que hay que saber mirar siempre en la letra pequeña. Una película más rara que un perro a cudadros, vale, pero que tiene en la excentricidad su mejor arma. Por esa misma excentricidad, yo estoy ya deseando volver a verla, para descubrir nuevos detalles, nuevos hallazgos, nuevos tesoros.
Leo con orgullo y satisfacción que la peli acaba de ganar el premio a mejor película concedido por la crítica cinéfila internacional. Veremos a ver, aunque no creo, si se confirma la tendencia en los Oscar y los Coen le ganan la partida a los pitufos gigantes de Cameron y a los madelmanes de la Bigelow (ya que los globitos de Up y los bastardos sin gloria de Tarantino llegan con resuello a la carrera).

snob dijo...

cuando el azar nos aplasta y el caos reina abraza el amor y sufre acompañado, si es posible, pero cuando eliges un compañero de viaje que no te conviene, tus hijos te chotean permanentemente, el vecino te amenaza etc etc etc, te jodes porque eres un patético personaje de ficción creado por unos hermanos desalmados, joder, hay que querer un poco a tus personajes y no ridiculizarlos tanto.

sito dijo...

Me ha gustado tu.crítica, esta película es mi preferida de los Coen y está entre las 10 preferidas de mi vida, pero no acabo de "saber" intuirlos sabes...y suelo tener una cierta conexión con ellos que no tengo con otros directores, pero lo que me ierde es esa escena final en la que el chico mira el tornado y no le habla a su amigo y ahí acaba...siempre hacen lo mismo estos traviesos Coen