jueves, 23 de octubre de 2008

El regreso (Vozvrashcheniye)

¿Qué se espera de un padre ausente que regresa al cabo de 12 años? Ante esta pregunta, la que me hago como espectadora de lo que el film me está mostrando, me fijo atentamente en las reacciones de ambos chavales sobre los que gira la historia.
El regreso, tal y como se titula esta película, se detiene en la vida de dos hermanos que hasta la fecha han vivido con su madre y su abuela. Una primera escena nos permite entreveer las personalidades de cada uno de ellos, Andrei, el mayor, sumiso y enrolado a las convenciones sociales por encajar en un grupo determinado y acatar las reglas, busca la aceptación y así será durante el resto de la narrativa respecto a la figura de su recién aparecido padre. Iván, el pequeño, por el contrario, atemorizado tanto por las acciones a las que se ve obligado a participar, como las consecuencias que conlleva el no querer hacerlo. Se muestra rebelde y enojado, opta quedarse inmóvil, semidesnudo, en lo alto de una torre por no querer saltar al agua desde tal altura, antes que bajar y tener que soportar las burlas de los demás increpándole por su supuesta cobardía. Sin embargo, no dudará en lanzarse sobre su propio hermano mayor y en correspondencia más fuerte físicamente, para defenderse de tales ataques. Y así, en una sola escena, nos enmarca como será la relación del pequeño Iván con su padre.
Una tarde al llegar a casa, su madre les anuncia el retorno de su padre, del cual sólo guardan el recuerdo por una antigua fotografía de familia, tomada poco antes de que éste partiera. Ahí empieza este viaje entre el padre y sus hijos. Tanto físico, como emocional. Un supuesto fin de semana de pesca para conocerse mejor y recuperar el tiempo perdido. Mientras Andrei así lo ve, cargado de ilusión y optimismo, valorando en ello una oportunidad de vivir experiencias con un padre al que le muestra obedencia, acatando sus órdenes y sin cuestionar su rudo carácter; Iván no acaba de verlo claro, la frialdad del padre, su postura distante y autoritaria le hacen mostrarse testarudo y desconfiado, se pregunta, de hecho llega a preguntar a su progenitor, porqué les abandonó, porqué ha vuelto con ellos y porqué les lleva de excursión cuando todo parece indicar que no les necesita y son una molestia para él. Pero todas estas preguntas quedan sin respuesta, o por lo menos no hay respuesta evidente con palabras directas del personaje, a través de los acontecimientos, el espectador puede llegar a sus propias conclusiones, pero tampoco creo que dar respuesta entre dentro de las pretensiones del director.
La figura del padre como modelo a seguir es un mito que estos dos chicos ven derrumbarse a medida que van pasando los días en compañía de este, sin embargo, y tal y como evolucionan los hechos, contemplaremos que, recuperan el sentido que le daban a la figura paterna hacía el final, una escena junto a la orilla de la playa que a más de uno estoy segura habrá provocado escalofríos ¿Qué están pensando Andrei e Iván mientras miran hacia el mar?. Es probable que el padre se haya visto obligado a verlos de nuevo, las llamadas telefónicas, los cambios de planes a medio viaje, la visita de “negocios” al muelle, hacen intuir que tiene otras preferencias antes que sus hijos. Pero tampoco podemos ni debemos deshumanizar al personaje, precisamente, la complejidad sentimental que se desprende por la falta de demostraciones evita que caigamos en errores de juicio; no sabemos el motivo real de la visita a la isla, sin embargo, parece estar empeñado en hacer de sus hijos unos hombres fuertes y valientes, tal vez lo único que haya conocido él para sobrevivir en un ambiente sórdido y adverso.
Hay escenas en las que realmente te hace sufrir. Sin embargo, al final del viaje, regresarán a casa unos niños que ya han dejado en parte de serlo, han evolucionado un paso hacía la madurez y no es obra de otro que de su padre. Quizá no fuera el camino correcto, la vía menos apropiada para convertirlos en individuos adultos. Pero es lo que hay. Durante toda la película se palpa la tensión de lo inminente, una explosión que haga que reviente toda esa contensión emocional que arrastran, los episodios de lluvia intermitente facilitan dicha ambientación.
Destaco la fotografía, que ofrece con sus amplias visiones paisajisticas la sensación de estar sumergidos en un inmenso y hostil mundo al que hay que sortear para sobrevivir, las tonalidades azules y grises que evocan la lejanía y la frialdad entre esas relaciones que se hacen difíciles de crear por la carencia de afecto que les muestra el padre.
Finalmente, el repaso fotográfico que han tomado (y las pocas que podían guardar de la infancia que compartieron con su padre) me parece magistral. Imágenes para el recuerdo, ilusiones de una semana vivida con total felicidad, (un dato curioso es que de las del viaje no aparece en ninguna de ellas el padre), pero el recuerdo de lo realmente transcurrido y que no queda reflejado en las fotos, quedará clavado en su memoria, y lo que más me estremece es entender que, por más que nos guste retratar los momentos bellos (nadie hace fotos en momentos de desgracia), lo que resurgirá con el tiempo, es todo aquello que quisimos permanecer oculto, olvidado, lo que no aparece en las imágenes e inevitablemente, nos transporta allí.









He de reconocer que, para cuando mi pareja (sin el cual no hubiese podido disfrutar ni del 90% de las películas tan interesantes que he visto en los últimos años)me dió a conocer esta película, y teniéndola ya en mi poder, he tardado mucho en verla. Hay películas que al saber de la trama, el director, los actores... no se, una serie de factores, hacen que te entren las ganas inmediatamente por visionarla. Otras no. Por lo menos así mí me sucede. Y sí, he de admitir que, en cierta forma me obligo a verlas, porque el primer impulso sería relegarlas al fondo de un cajón por ser aparentemente un peñazo. Cuando encima, para colmo de mi estupidez, me acaban gustando, y mucho.
Personalmente me cuesta pensar, que no divagar. Hay momentos en lo que lo último que te apetece es ver algo profundo, por no decir pesado, pues caé sobre tu mente como una gran losa a la que hay que ir desmenuzando para poder trasladar de un lado a otro. Hacer un acto de reflexión me supone un esfuerzo, supongo que como a todo el mundo, pero imagino que habrá quien tenga más predisposición y a quien le cueste más. A mí me cuesta. Si añadimos mi más que destacable pereza (*), concluyo que, aprender, descubrir y comprender, por más que me guste, no me resulta fácil. Siento un tremenda envidia por quienes no tienen dificultad en esto. Así pues, a falta de disponer de esa habilidad natural, no tengo otra alternativa que desarrollarla si pretendo alcanzar mis objetivos.

(*) ¿Autoanálisis o pretexto?:
¿Qué evita que la gente logre siquiera alcanzar su verdadero potencial? La respuesta a eso puede estar en la siguiente pregunta. ¿Cuál es la característica humana más universal?¿El temor o la pereza? (Fragmento del film “Waking Life” )

8 comentarios:

SisterBoy dijo...

¡Que sorpresa! Hace ya varios años que vi esta pelicula en el cine (aunque doblada) y nunca pensé que alguien volveria a sacarla a la palestra.

El recuerdo que guardo de ella es que me pareció unap elicula con una gran carga simbólica. Todo el asunto me resultó una larga ensoñación en el que los niños llevaban a cabo un viaje iniciatico en el cual deben "matar" al padre para poder seguir adelante con su vida y dejar atrás los traumas que arrastraban por su abandono. Quizás la ausencia del padre en las fotos sea una pista de que en realidad no han entrado en contacto con él sino con un espectro lo suficientemente arisco como para poder deshacerse de él sin remordimientos.

El fondo y la forma recuerdan un poco al "Sacrificio" de Tarkovski. De hecho en su día un crítico dejo caer que el hecho de que los nombres de los niños (Andrei e Ivan) fueran los de dos personajes de peliculas de Tarkovski (Andrei Rublen y La infancia de Ivan) no era una casualidad.

3'14 dijo...

SPOILERS
También he leído por ahí críticas que la relacionan con "La noche del cazador" (película que no he visto, y que por la sinopsis que he leído sitúa en escena a un padre y sus dos hijos)
Lo que sí me ha dejado con ganas es de saber el contenido del cofre. Y si este guardaba relación con los asuntos particulares del padre, o podría ser algo (¿Dinero?, por el que el padre podría haber estado todos estos años en prisión, en lugar de ser piloto, como les había contado la madre... no se, es mi hipótesis) para beneficio de lo hijos... no se; ese repentino echar a correr del padre tras Iván, es el momento en el que me convence de que, a pesar de todo, quiere a sus hijos y no les desea ningún mal.

Y sí, claro, ellos crecen en el momento en el que se "desprenden" del padre. Fíjate que es en ese instante, en el que el mar se traga a papi y con él las respuestas a todas sus/nuestras preguntas, que Iván le llama Papá. Y se lanza al agua, mientras que Andrei, se queda impasible en la orilla, con la mirada perdida.

SisterBoy dijo...

Creo que el contenido del cofre es un macguffin

3'14 dijo...

Sí, sí, pero yo que soy curiosa me quedo con las ganas de saber lo que contiene, como en Ronin, que te quedas, Vale, pero, ¿qué coño hay en el maletín? Es irrelevante para la historia, pero te pica.

Arual dijo...

Pero cuánto post xddd nena, estás muy escritora, entro pensando en tener sólo un par pendientes de leer y me encuentro con seis por lo menos, bueno ahora no tengo tiempo pero en cuanto pueda me pongo al día. Besotes!

El Impenitente dijo...

No te molestes, pero hay que ver qué bien escribes cuando tienes claro lo que quieres decir.

Temor más pereza es cobardía, creo. En mi opinión hay más pereza que temor, pero se solapan en la mayoría de los casos.

Vargtimen dijo...

Vi esta película hará cosa de dos años y recuerdo que me agradó su ritmo lento y sus paisajes, recuerdo que me hizo pensar en Tarkovski y que, en definitiva, tuve la sensación de haber visto una gran película.

Sin embargo, es una de esas pelis que se empequeñecen con el tiempo hasta olvidar prácticamente todo lo que viste en ella.
Hoy no volvería a pasar 2 horas enfrente de una pantalla reviviendo la historia de esos dos hermanos y su padre, así que supongo que no me caló muy hondo.

3'14 dijo...

Arual, no te estreses por tener que ponerte al día de nada, que bastante liada estás, tú lee lo que te apetezca, no te presiones, o vas a tener un ataque de úlcera si tienes que leer todas las actualizaciones de los blogs que frecuentas. A tu ritmo que aquí nadie está obligado a nada ;)

Impenitente, No me molesta, ya se que me hago un lío cuando no organizo mi pensamiento, es normal que escrito quede confuso. Debería mejorar eso. Gracias por las críticas, tanto las que agasajan como las constructivas, un buen equilibrio entre ambas ni desmoraliza ni crea sospechas de falsos aduladores :)

Vargtimen, bueno, a mí hay películas que me han podido gustar mucho, pero que no volvería a ver, parece contradictorio, pero así es.


PD: A ver si a lo largo del día puedo y cuelgo la continuación de tú eliges.