martes, 10 de febrero de 2009

La Influencia ( Pedro Aguilera, 2007)


La Influencia retrata la vida de tres personajes que configuran una familia, la madre y sus dos hijos, la mayor de unos 14 años y el menor de 5, centrándose en la figura materna y en como o de qué manera afectan sus acciones a la de sus hijos. La sinopsis se resumiría como la debacle de una mujer débil y claramente inmadura incapaz de afrontar los problemas que le van sucediendo (pérdida de su negocio, disminución de su estatus económico, ausencia total de vida social y de pareja...), sumiéndola en una depresión. A priori a uno se le quitan las ganas de presenciar esto, sus escasos 83 minutos de metraje lo hacen más soportable. Y no con ello digo que sea un film infumable, suporífero y asfixiante, pero seamos sinceros, no es un tema que agrade a todos los públicos.
Aplaudida en la quincena de realizadores de Cannes en el 2007, recibió el premio Age D’Or de Bruselas. No así ha sido tan beneplácita la critica en otros sectores. Quien la califica de insulsa, carente de argumento, tediosa, comparándola (y saliendo peor parada) con films como “El séptimo continente” de Haneke o “Dare mo shiranai” (Nobody Knows) del japonés Hirokazu Koreeda. Y es que se le pueden atribuir puntos para hacer de ella una crítica negativa, con lo que no vamos a endiosarla ni engrandecerla más de lo merecido, aunque particularmente considero que tiene buenos motivos para salir victoriosa frente a quienes puedan arremeter contra ella.
Es cierto que se le puede acusar de poco cinematográfica, pero, ¿Acaso esto es algo negativo si es la intención del director? Quienes pueden considerar que rezuma cierta impostura alegando que, hacer cine realista no implica filmar la realidad si no otorgar al conjunto de imágenes una visión verídica, cuando además, lo rodado es fruto de un guión inventado, no está basado en ninguna historia real.
En esta ocasión, Pedro Aguilera ha escogido expresamenente actores no profesionales, los cuales no habían participado con anterioridad en ningún otro film, y lo más probable es que no lo hagan en futuras películas, restando importancia a la dicción y actuación de estos con el pretexto de captar acciones reales ("La finalidad es conseguir más autenticidad, porque mi idea es que la persona sea el personaje. Si voy a contar la historia de un vagabundo, voy a intentar buscar a un vagabundo, o una persona que tenga de esencia una experiencia similar"[...] “ a mí los errores de dicción y actuación no me interesan, porque no busco una interpretación, sino un ser puro y natural que no tenga que interpretar porque si no, miente. Entiendo y respeto el trabajo de los actores, pero desde mi punto de vista es más interesante trabajar con gente de la calle que jamás va a hacer otra película") y visto el resultado, creo que es una opción incorrecta. Aún así, cabe destacar la actuación de Paloma Morales, de quien he leído por ahí críticas a su inexpresividad, de lo que estoy totalmente en desacuerdo ya que, aunque el personaje tampoco es que sea muy agradecido, desarrollar la personalidad de una mujer que vive en la inercia, la cual ha perdido todas las ilusiones, que baja la mirada o la mantiene perdida cada vez que se le piden explicaciones, la que, vaga por esta vida estando ya realmente muerta interiormente, no es algo sencillo de encarar y ella lo hace. Así como los niños, los propios en la vida real de la actriz, que, para no ser profesionales hacen un muy buen papel. Me chirría más el encuentro con un (el) cliente de la tienda o el abogado a las puertas de esta.
El escaso diálogo no implica la falta de discurso, lo que sucede es que mediante una serie de retratos cotidianos utilizando mucha cámara fija, planos estáticos y prolongados (esto lo he aprendido de mi pareja, el cual con su experiencia y conocimientos me aporta una visión más amplia de las películas que veo para atribuir a mis comentarios aspectos más técnicos, más allá de mi percepción emocional) construyendo lo que al espectador quiere transmitir. No pretende incidir en los problemas sociales ni políticos en general, si no hacer hincapié en los conflictos individuales del personaje ("Inevitablemente, hay una lectura de cine social. Y sabía desde el principio, desde que estaba escribiendo el guión, que había esa lectura, pero a mí el cine social no me interesa. No me interesa denunciar problemas sociales. Siempre hay un contexto colectivo en cada personaje, pero no era el fin último de la película, sino la historia individual" [...]"habla de problemas espirituales, existenciales, de los conflictos del ser humano no exactamente con su entorno, ni con la realidad política o social, sino consigo mismo".) Y en mi opiníón lo logra con creces, porque consigue ubicarte en el universo particular de la protagonista. Como en esa escena que al salir de la ducha, mientras se seca y se observa frente al espejo cierra los ojos de su fatigado rostro e imaginas que siente, piensa y desea que al abrirlos todo cuanto es y ve haya desaparecido para, al abrirlos de nuevo, constatar que todo sigue ahí. Y así lo consigue, gracias a las escenas previas, muy descriptivas visualmente.

Destaco que desde un principio sitúe la acción en un momento determinado de la historia que nos es narrada sin aclarar partes del pasado de la vida de la protagonista. Y lo termine de esa manera tan precipitada para algunos y magistral en mi opinión, de la cual alargarlo un poco más sería caer en obviedades, entonces sí entraríamos en la mecánica y funcionamiento del sistema social, de lo que el propio director ya ha manifestado no tener interés. Comprendo su ritmo lento, pausado, llegando a exarcebar al más paciente de los espectadores, que deba tomar ese cariz, tal vez porque entienda perfectamente, por una cuestión de empatía con el personaje que, la vida que nos describe es así. Agotadora, pesada, cansina, repetitiva y poco frenética en la indóle emocional, es plana y esa forma colmada de lentitud de plasmarla la define con exactitud. Puedes sentirla, y es, verdaderamente angustioso.
Sin ánimo de destripar, me abstengo de hacer un comentario más profundo añadiendo un análisis propio perceptivo, pero que con gusto seguiría desde los coments si a alguien que la haya visto le apetece abrir el debate.

Mi recomendación para quienes disfrutan del cine de Rafa Cortés o Jaime Rosales, gusta de propuestas alternativas, desvinculadas del cine comercial/convencional y para aquellos que quieran tener otra visión más esperanzadora en el cine español, el que está al margen de subvenciones, para quienes creen que son estás películas las que deberían obtener facilidades para su distribución; porque mientras el público no reclame con más enfásis el derecho a ver proyectados este tipo de films en salas, seguirán pasando desapercibidas. ("Tiene su público y es lo que intento encontrar: su público. Hay gente que quiere acceder a este tipo de cine y espero que esas cuatro o cinco personas puedan verlo -ironizó-. Obviamente, no está planteada para las grandes masas".)
Una demostración de que se puede hacer una buena película con un bajo presupuesto (200.000 euros) y un equipo técnico compuesto por cuatro personas.

Manténgase alejados quienes busquen acción trepidante, y divertimento para evadirse de sus problemas.

Como inciso final, diré que, el propio director confiesa que se trata de una película optimista. ("Es la pregunta que quiero hacerle al público, si ve la película optimista o pesimista. El final es una especie de salida a los problemas; uno tiene que renunciar a una parte de sí mismo para sobrevivir. Para mí el final es positivo, aunque entiendo que el espectador piense que es negativo porque se fije en otras cosas”.) Y con esa idea me quedo yo, para extraer de ella lo mejor que me puede aportar.


El Texto entre paréntesis y cursiva son palabras del director ofrecidas a una entrevista a Noticias de Gipuzkoa. Artículo integro en el enlace.

Para más información Aquí.

5 comentarios:

SisterBoy dijo...

No tenía noticia de esta película pero dado que "disfruto del cine de Jaime Rosales" me la apunto :). Ya te contaré si la consigo

Cinephilus dijo...

No sabía nada de esta peli... Tomo nota y me quedo con curiosidad y ganas de verla. Gracias por descubrirla.

La pistola de Larra dijo...

La veré con toda seguridad, me ha interesado. Inexpresividad puede ser toda una expresión de carácter. Por otra parte, apunto que cinematográfico no sé muy bien lo que es, siempre se puso en tela de juicio si el cine respondía a una técnica que casi lo definía como género, y nunca estuve de acuerdo. Son los géneros los que están dentro del cine, y en ese sentido hoy las películas han evolucionado de forma muy importante en cuanto a técnica. VI hace poco JCVD y El Divo, dos interesantes. En ambas me sorprendió la fotografía, la primera video juego, publicidad, instantánea, magnífica. La segunda lo que más me gustó de la peli, a veces como viñetas, a veces renacentista, impecable, la iluminación exquisita, una marca de la caracterización del político --y mafioso, vaaya-- Dos películas que recomiendo técnicamente, y porque lo pasé bien.

Besazo visual

El Impenitente dijo...

Que sepas que, aunque tarde, te he hecho caso. Estoy con tu amigo Auster, con "El palacio de la luna". Y me está gustando bastante.

3'14 dijo...

Sisterboy, espero tu comentario para cuando la puedas ver :)

Cinephilus, gracias a ti. Merece la pena destacar lo bueno que se hace en este país, que no es poco, aunque lamentablemente pase desapercibido.

Pilar, El Divo no la he visto, pero si la recomiendas la buscaré. JCVD sí la he visto, y disfruté mucho, ese monólogo a cámara es impagable :)
En cuanto a lo de cinematográfico supongo que, tampoco soy una experta, se refiere a mantener una estructura que encaje dentro de unas normas o cánones establecidos, a parte de utilizar unos medios determinados, aunque esos limites son cada vez son más pasados por alto y como tú comentas, es difícil definir qué es cinematográfico y qué no lo es. Espero que puedas ver esta peli y que me comentes qué te ha parecido.

Impenitente, "Nunca es tarde si la dicha es buena". Excelente elección. Mis favoritas, aparte de la que citas, son Trilogía de Nueva York, Leviatán, La música del azar, Mr Vértigo, La invención de la soledad. Del periodo post 2000 destaco Brookyn follies y El libro de las ilusiones. Aunque debo reconocer que me quedo con el periodo anterior. Me pasa como con Woody Allen, que, durante muchos años han sido referentes induscutibles e intocables para mí, pero, que de un tiempo a esta parte empiezo a derrumbar a mis mitos. Me sucede incluso con NV, que ya son palabras mayores, así que imagínate...