jueves, 17 de enero de 2008

yo. Así, en minúsculas.

¿Alguna vez has querido poder empezar una nueva vida en un lugar en donde nadie te conozca y poder reinventarte a ti mismo?


Desde ayer, que vi esta película, que llevo dando vueltas en cómo encarar una entrada sin destriparla. Mi intención no reside tanto en hacer un comentario de ella, si no en despertar el interés de quien me pueda leer para verla.
Siendo una película lamentablemente de poca distribución comercial, con sólo cinco copias en toda España, aun siendo presentada en Cannes, 2007 como revelación del año, ganadora del premio de la crítica internacional en Rótterdam y la mención especial del jurado en Málaga; llego tarde para recomendar su visionado en la gran pantalla, aunque con cinco copias como he dicho, por más que se hubiera querido, el acceso a esta en su momento en cartelera, también hubiera sido difícil.
Podría extenderme en la situación del cine actual, la gran producción de películas y la descompensada e injusta distribución de films interesantes como el que presento en detrimento, por ejemplo, a otras dotadas por la gracia de padrinos que permiten un costoso marketing el cual facilita su propagación entre el público. No queda otra alternativa que esperar poder verla en dvd o en un pase especial en alguna filmoteca. Pero ni soy una experta, ni una gran conocedora del medio para entrar en debates de este tipo. Así que me limito a lo que se hacer, mi propia publicidad sobre lo que me gusta y deseo compartir.

Hans es un alemán recién llegado a Mallorca para trabajar para otro alemán que reside en la isla desde hace ya años y que pasará a ocupar el puesto que el anterior trabajador ha dejado.

Con esta breve sinopsis nos adentramos a disfrutar de una historia que, marcada por un suspense que se mantiene a lo largo de toda la narración, nos va desentramando el devenir del personaje principal, su angustia y su conflicto de identidad, desde el que seguimos los acontecimientos bajo su perspectiva. Al principio el espectador es un mero observador que nada conoce, a medida que avanza el film, lo hace tan próximo al protagonista que casi se convierte en sus propios ojos, sólo que sin llegar a saber qué le ronda por la cabeza y cuales serán sus próximas acciones, lo cual prolonga esa intriga sobre lo que va a suceder.

Recomiendo siempre leer entrevistas, críticas, comentarios y demás, siempre una vez vista la película. Claro que se requiere fundamentalmente una chispa para despertar el interés por optar por uno u otro film ya sea el trabajo del director, la debilidad por los actores, o el tema general que con cuatro pinceladas podemos conocer de la película. Pero para mí, lo mejor es ir al cine (o verla desde el sofá de casa) con la menor información posible, para no asistir condicionados a lo que vamos a presenciar. Desamparados de todo prejuicio, para captar con total pureza las sensaciones que nos vaya a causar la película.

Mis motivaciones para verla: Vi el trailer en la web del festival de Cannes y me llamó la atención. Alex Brendemuhl (y no por pasiones carnales, mal pensados, me fascina su trabajo interpretativo, además de ser, junto a Rafa Cortés, coguionista). Que mi pareja sea un lince a la hora de acertar el éxito asegurado sobre mis gustos, incluso antes de ver una película, y tenga la iniciativa (y capacidad) de conseguirla, saltando el obstáculo que mi carácter perruno me limita.

Así pues, os invito a ver yo (2007, Rafa Cortés) y si todavía queréis indagar más en cómo se elaboró, de donde surgió y quienes son los responsables de esta maravilla, podéis acudir a:

http://www.yo-thefilm.com

http://www.mabuse.cl/1448/article-76871.html

17 comentarios:

Raquel dijo...

A la pregunta, mi respuesta es rotunda: SÍ

Juan Cosaco dijo...

tiene buena pinta, pero ¿hay canciones? jeje

Hôichi dijo...

Tengo mucho interés en verla, pero no la van a pasar en elche ni de coña, y en alicante que me pilla al lado no la han hecho, es la historia de siempre. Tendré que esperar a que las filmotecas respectivas se dignen a echarla, aunque sea con meses de retraso.

besitos

Lena dijo...

Me ha picado la curiosidad. Tomaremos nota.

Un beso

Pilar M Clares dijo...

La cosa de la dsitribución está fastidiada en este país, me parece que más allá también. Yo suelo ir a la filmoteca, y es un placer poder ver películas que nid e coña se programan el las salas.
El cine habitual a veces me parece como el circo, además de por esa programación llena de espantos, por el propio público. Cada día soporto menos los grandes públicos. Seguiré tu consejo, en cuanto la pille. Caerá en mis manos, grrr...
Besazos

SisterBoy dijo...

La vi hace unos meses pero no quise comentarla porque estaba convencido de que casi nadie tendría la oportunidad de verla.

Aqui tenemos la suerte de tener una filmoteca que funciona bastante bien sobre todo poniendo estrenos que nunca llegarian a las salas comerciales.

Fui a verla porque en Dirigdo hacian un comentario positivo (o al menos lo parecía leyendolo en diagonal) y porque tenía la impresión de que era "algo" que se salía de lo habitual. Y sí que lo es. En cierto modo me recordo a "El quimerico inquilino". Si algún día la ves copmrenderas por qué (o no).

De Brademhul deberias ver "Las horas del día" otra pelcula que gano un premio en Cannes y que aqui no vió nadie.

3'14 dijo...

Raquel, yo añadiría: ¿Y quien no? :)

Juan, no cantan, no... pero la música es brutal.

Hoichi, o puedes optar por pedirla prestada. Con pelis así me sabe mal, porque salen perdiendo, lo se. Pero es la alternativa que dejan... Con otro tipo de peli ya te digo yo que no tengo reparo alguno en verlas todas de prestado :P

Lena, :)

Pilar, yo veo cine, pero en el cine, la verdad es que últimamente poco. Es una lástima que las salas cada vez sean más pequeñas y que las bien habilitadas se aprovechen tan poco (aunque quien las posea por fines lucrativos opinará contrariamente a mí, claro). Pero me fastidia mucho que películas que valen la pena (por lo menos para mí) se puedan disfrutar, y eso cuando se puede, de forma tan minoritaria, y muchas veces con una cálidad pésima. Sólo hay que ver el estado de los Verdi en Barcelona, por poner un ejemplo que tengo reciente. Tuvimos que cambiar de sala y película por problemas técnicos.

Sisterboy, como ya he comentado, en el cine pocas probabilidades hay de verla, pero si se quiere y sobretodo se conoce, a mal menor, hay otras formas de poder visionarla.

El quimérico inquilino no la he visto, trataré de hacerlo. En cuanto a Las horas del día la vi hace años en casa, y la han pasado por TV, creo que en Versión española. Ahí descubrí a Brendemuhl. La peli es genial, aunque he de reconocer que me descolocó. Supongo que propósito conseguido. Menudo mal cuerpo me dejó. Entré en un estado paranoico durante unos buenos días después de verla. Altamente recomenandable, sí señor. Ahora de Rosales hay que ver La soledad, aunque el guión no se yo si me va a defraudar, pero me apetece verla por la forma en que está rodada.

canichu dijo...

3'14, es posible que vaya a barcelona al encuentro de diversidad diacritica de los dias 1 y 2 de marzo, ¿baajarás por allí desde gerona?

Zar Polosco dijo...

Respondiendo a la pregunta (de la película poco puedo decir, cuando poco significa nada) diré que uno no puede reinventarse. En cuestión de tiempo, todo estaría igual. Puedes mentir, pero lo que dices termina por no poder distraer lo que eres. Es imposible la reinvención. Variarán las circunstancias, el yo no variará.

3'14 dijo...

Canichu, He mirado mi horario para ese fin de semana y trabajo. Así que lo de bajar a Barna va a ser que no... pero para un café en Girona por la tarde si me da tiempo. Así que si os animais a subir concretamos. No se el planing que teneis montado, pero una visita al casco antiguo de Girona es una buena propuesta.

Zar, Como te gusta derrumbar ilusiones de un plumazo... Era una de esas ideas teóricas imposibles en su praxis. Pero bueno, tú procura buscar la peli y verla y luego vuelves a comentarla ;)

Zar Polosco dijo...

Chica, ahora me haces sentir culpable. Soy la madrastra de Cenicienta, derrumbando ilusiones.

Me apunto la película.

g. dijo...

ok. sé qué ver este sábado. a ver veré. bsosss

g. dijo...

(...y x q "carácter perruno"...?)

Arual dijo...

No he visto tu propuesta y parece interesante la verdad, en los cines de aquí desde luego es imposible que la echaran en su momento y supongo que también será difícil conseguirla por medios menos ortodoxos. En la filmoteca de aquí, filmoteca que funciona un mes y que descansa cuatro, echaron la última vez AZUL, OSCURO, CASI NEGRO (peli que me encanta pero que pude alquilar en DVD perfectamente) así que dudo que emitan una peli con tan poca distribución. En definitiva que va a ser complicado verla me temo y eso que insisto tiene una pinta muy interesante...

Juan Cosaco dijo...

La acabo de ver. Desde luego es una obra alternativa y, para mi, tiene ese estilo narrativo que dominan los directores educados: no te da respuestas y te hace pensar por ti mismo. El juego va por ahí, lo malo es si no se pueden compartir esos pensamientos, por miedo a desvelar misterios de la peli.
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SPOILER (no sigas leyendo si no has visto la peli todavía)
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Yo no sé qué pasado o presente tenía Hans, ni si realmente viaja con la intención de ser otro o no. Lo que si que veo es que los demás le tienen ya fichado: uno le confunde (el miquelete), le hablan de su antecesor, le muestran lo que se tiene que hacer, porque si lo hace, agrada a la gente (si se aprende el trabalenguas y lo repite, todos reirán), el turista alemán le radiografía su vida sin conocerle (que si una amante o que si se va de putas, que si bebe...).

Para mi lo que se muestra es la cerrazón de una sociedad xenófoba (pero latente, no agresiva, sino pasiva) que hace que el inmigrante deba adoptar los roles para el marcados: el peor trabajo, la explotación, la ausencia de apoyos emocionales, etc... le llevan al callejón sin salida de aceptarlos, de anular su propia identidad, sus costumbres o su forma de ser.

A nadie de los del pueblo parece interesarle quién es Hans; han visto otros Hans que vinieron antes que él, a hacer lo mismo y ya tienen la etiqueta y el prejuicio hecho: no hacen diferencia.

El entorno nos condiciona, no ayuda a que seamos nosotros mismos y, si venimos desde una cultura, pasado, familia, idioma y entorno distinto, todavía más.

Salud!

3'14 dijo...

Intuyo que te ha gustado ,eh Cosaco? :)

Efectivamente la tesis de la película es el conflicto de indentidad, con tu análisis tratas de dar una explicación causal proporcionada por el medio. Pero también podría deberse a algo casual.

El jefe se lo deja claro:

Anticípate a los problemas y resuélvelos antes de que sucedan. Quiero que tengas iniciativa

Y vaya si lo hace. Sucede que se encuentra en la trastienda dudando de poner o no los calzoncillos con el resto de la ropa sucia y se da el hecho de la desaparición de la botella y el miedo de ser acusado y no pasar la permanente prueba a la que el patrón le tiene sometido. Las casualidades nos determinan a veces convirtiéndose en causas.
Su jefe es conocido por todos como Tanca, pero Tanca no es otro que quien posea la finca en la que vive. Así pues, realmente ¿Quienes somos? Creo que si la película continuase, acabaríamos por ver el verdadero Hans.

Juan Cosaco dijo...

SPOILER:
Pero la tiránica actitud del patrón no es casualidad, ¿no? ni la cerrazón de los vecinos ¿verdad? la botella puede ser una coincidencia, pero si no fuera esa, sería el dinero, o cualquier otra cosa. Lo que imprime el destino de Hans no es Hans; fíjate en el final: no es Hans, porque Hans ha perdido su identidad al llegar y encontrar el molde de otro Hans.
Al final hace señas, buceo, se enamora de la mujer que amaba el anterior Hans, pese a que él se había fijado en la otra chica...
Hans deja de ser él mismo para ser otro, está claro, luego no hay autenticidad, no hay verdadero, hay una vida impuesta por el entorno.
(para mi, claro, jeje)
Salud!