viernes, 14 de marzo de 2008

Síndrome de Estocolmo

¿Cuántas veces has pensado que eres un observador de tu propia vida?

Miras alrededor y ves los rostros de los demás e imaginas que podrías ser tú. Podrías ser esa mujer acompañada de su hijo cogido de la mano y se detiene para atarle los cordones, pero también podrías ser ese chico que pasa velozmente en su bicicleta dirigiéndose al gimnasio, o ese hombre encorbatado que fuma compulsivamente al final de la barra mientras lee la sección de deportes de un periódico, e incluso podrías ser el perro que sin ningún reparo está meando sobre la rueda de una moto aparcada sobre la acera…
Podrías ser todos ellos, pero eres tú.

Y no sabes muy bien si eres quien querías ser, quien pensabas que llegarías a ser a tu edad cuando tenías 14 años y fabulabas sobre tu vida adulta, lejos de casa.
No le das demasiadas vueltas por temor a defraudarte, por ser consciente de que no te gusta ver en lo que te has convertido, mientras respiras con alivio al ver una pareja que discute enérgicamente en mitad de la calle y saber que no eres tú. Luego pasa un anciano con paso fatigoso ayudándose de un bastón y tu semblante vuelve a contraerse, apretando fuertemente la mandíbula, hasta tal punto que te duelen los dientes.

Una agencia de viajes al otro lado de la plaza luce un póster de un paisaje paradisíaco que lo mismo podría tratarse del Caribe que de las Islas Fiji y un cartel impreso con las ofertas. Te encuentras en un lugar tan alejado del sitio en el que estás que volver al mismo punto ya te parecería en sí un viaje.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Educación Sexual

Veamos este vídeo:



Conclusiones que extraerá Virginia:

*Hacer el amor------------> Objetivo: LA REPRODUCCIÓN.

*Para juntar los óvulos y los espermatozides es necesario: Un hombre y una mujer y ponerse muy cerca. (Obviemos las técnicas asistidas, claro que sí)

*El hombre introduce su pene en la vagina de la mujer. A esto se le llama hacer el amor (luego las parejas gay deben jugar simplemente al teto según esta premisa, o que la pobre Virginia no se encuentre en el futuro, por poner otro ejemplo, con el deseo de su pareja (o de ella misma) que le haga un cunnilingus o una felación, eso no entraba dentro de hacer el amor. ¡Sucios! ¡que sois unos sucios!)

*Los chicos, a partir de tener espermatoziodes ya se pueden hacer los chulos (Sin comentarios) :S


No es necesario dar una clase intensiva y teórica si no centrarse en contestar lo más fielmente a la realidad a una pregunta, en eso estaremos de acuerdo, yo aprendí que es doble el esfuerzo de aprendizaje que alguien debe hacer si primero le dicen que: eso no se toca es caca y más adelante le dicen: No cojas nada del suelo (salvo si es la abuela que se ha caído o dinero, ehem) Y ahí entraría todo el conjunto de cosas que antes denominaban "caca": Colillas, papeles desechados, latas vacias, cacas de perro (ahora sí es lícito por su significado literal)...
Pues bien, con la educación sexual sucede lo mismo, hemos superado la crisis de las abejitas o la procedencia de Paris de la Cïgüeña, pero todavía hay que ir más allá, los niños son niños eso es evidente, pero no son idiotas ni personitas, son PERSONAS en pleno desarrollo de su aprendizaje, son esponjas capacez de absorber una cantidad de conocomientos a una velocidad que, en edades más avanzadas verán lamentablemente frenada y merecen ser tratados con respeto. Si un niño hace una pregunta es porqué está capacitado para comprender la respuesta, o por lo menos intentarlo. No les engañemos, nos les disfracemos la realidad, no simplifiquemos y ante todo: No introduzcamos ciertas líneas de comportamiento y pensamiento que se verán claramente reflejadas en ellos una vez sean adultos...

Hay muchos más comentarios al respecto del enfoque de estas animaciones sobre "Educación sexual", pero me extendería demasiado.. ains... Comprobadlo vosotros mismos con otros vídeos como este (terrible frase final: que ignorantes sois los chicos) o este otro (¿La educación sexual concierne a las mujeres únicamente, los hombres están incapacitados para ello? Porque los mayores no estamos acostumbrados a hablar de estas cosas con los niños ¿Eliminamos el placer de las relaciones sexuales? ¿Dónde queda el clítoris, por ejemplo? Uff...) y haced vuestras aportaciones si quereis.

lunes, 10 de marzo de 2008

El cartel de la valla publicitaria

No quisiera entrar en debates políticos, ni hacer leña del árbol caído a falta de este, ya sabemos que tras el recuento de votos todos ganan siempre según los argumentos que presenten, excepto Llamazares (el único que ha admitido los pésimos resultados de su partido asumiendo la responsabilidad y coherentemente su correspondiente renuncia. ERC, también admitió el fracaso, pero la culpa la asigna al electorado que se quedo en casa o prefirió el voto útil a favor del PSOE para frenar al PSOE ¡Qué solidarios! Y que deseos de seguir aferrándose al cargo…). No obstante, bien merezco soltar lo que hace días llevo dentro. Y es que, frente al edificio en el que trabajo habían colocado un cartel del PP en una valla publicitaria, justo delante del patio al que salgo a fumar. Bien merezco un deshago por los daños causados a mi retina.
Decía el slogan de este año del Partido Popular: Con la cabeza y con el corazón. Lo que en los carteles de Catalunya tradujeron literalmente:

Amb el CAP
I amb el COR

Sin caer en el doble significado de la palabra cap en catalán, que a parte de cabeza quiere decir ningún/ninguna/ninguno. Enfatizando así ambas palabras, podemos leer cap cor, o lo que sería lo mismo: ningún corazón. Y es que, en lo que se refiere a política también hay que atender al corazón y no centrarse sólo en el corazón de esa España tan grande y unida a la que hace referencia sin olvidarse de que también tiene cabeza, brazos y piernas. (Véase el resultado final de las elecciones sobre el mapa).


Así que, en vista del pobre discurso electoral carente de propuestas (a la ausencia de estas en ambos debates que nos ofrecieron por TV), yo propondría a los encargados de la próxima campaña del PP que hagan las cosas con un poco más de amor y ante todo con cabeza.

Aunque bien pensado… ¿Para qué darles ideas?


viernes, 7 de marzo de 2008

Brujita, de NV en animación



Como me gustaría ser bruja

sábado, 1 de marzo de 2008

En la parada del bus

Cuando era una cría en mi pueblo no había muchas cosas que hacer. No las había o las desconocía. El caso es que nos pasábamos las tardes, entre otras cosas, sentados en la repisa del edificio de la SEAT (el concesionario que había al final de mi calle) que estaba en la esquina y que había adquirido la utilidad de banco a falta de estos. Un tiempo atrás la calle había sido de doble dirección, lo recuerdo por las grabaciones en super8 que guardo como reliquia y herencia de mi familia, de ser por mi memoria habría borrado ese dato, aunque al recordar la vez que me atropellaron volvería a ella, el vehículo en cuestión iba en dirección opuesta a la que circula el transito en la actualidad, pero eso, es otra historia. Como decía, los coches parecían salidos de la nada al girar y tomar la avenida. Era una sorpresa saber qué coche haría acto de presencia, así que uno de nuestros juegos era adivinar la marca, pero como tampoco estábamos muy puestos lo reducíamos al color. La diversión variaba de modalidades a medida que nos cansábamos de una u otra, así el juego pasaba a mayores cuando gracias al azar provocábamos intervenir supersticiones del tipo: Si el próximo coche que pasa es rojo te vas a ir antes de casa tú que yo. O algo más macabro y anunciábamos que si el próximo era verde yo moriría antes. Ha sido una moto, no cuenta, dijiste coche… Siempre ha habido una predisposición en mi entorno a atender a las artes adivinatorias, aun en forma de juego. Inventábamos juegos de cartas para adivinar qué nos deparaba el futuro. Hacer demasiado caso a ese tipo de patraña permite que cedas al azar, privándote de poder de elección. Como ya todo está predeterminado, ¿Para qué esforzarse? Es la tendencia de los perezosos, de los que tienen nulo convencimiento del poder de uno mismo, de los que se abandonan a la suerte sin afanarse en la voluntad de trabajar y acaban por creer que las cosas suceden por casualidad. En parte, si nada haces, así termina sucediendo, y lo peor de todo, acabas por culpar de ello a las circunstancias y no a tu propia actitud.
Que sí, que no deja de ser un juego de niños, como en la película Barrio, también tres amigos se sientan en un puente y se reparten entre los unos y los otros los coches que por debajo pasan en ese momento. A uno le toca una ambulancia, pero sólo se trata de un hecho fortuito, una coincidencia, no hay que prestar mayor atención, si buscamos significado, podemos encontrarlo para todo, incluso para lo que no tiene. O la perversa escena del joven en No matarás que lanza una piedra, también desde un puente, para ver contra qué coche golpea. Terrible. Y hablando de puentes, tengo ganas de ver esta película.



Recordaba esta anécdota de mi infancia porque ayer, mientras esperaba en la parada del bus, unos peatones accionaron el botón del semáforo, el autobús venía a lo lejos y me dio por formular el absurdo postulado: El bus representa mi vida. Si llega a tiempo de pasar todo irá bien, la suerte me sonreirá. Si se detiene, seguirá como siempre: obstáculos que me paralizan, deteniéndome, sin dejarme avanzar. El autobús se aproximaba, yo le animaba desde mi interior, ¡va! ¡Venga, vamos! ¡Puedes pasar! Se detuvo justo antes de la línea del paso de cebra cuando todavía estaba en ámbar. Yo me eché a reír. Ni siquiera era mi autobús.

lunes, 25 de febrero de 2008

And the Oscar goes to

martes, 19 de febrero de 2008

You only live once (afortunadamente)

Que la vida es (a veces) una puta mierda. Que no tiene sentido. Que pocas son las cosas por las que merece seguir adelante. Que me jode acabar en el mismo sitio en el que todos vamos a terminar y pasar por todo esto desperdiciando las horas y los días para poder disfrutar del lujo de lo que realmente nos apetece. Que somos borregos. Que nos creamos una serie de necesidades por las cuales sacrificamos nuestros sueños. Que sabes que haces lo correcto. Que esos malditos sueños te obligan a arrastrarte por el peso de las cadenas autoimpuestas para poder verlos cumplidos. Que para llegar a B desgraciadamente lo sencillo no resulta siempre atravesar la línea recta, haciéndolo todo mucho más complejo. Paradójicamente. Que mecagüenlahostiaputa. ¿Aferrarse a la vida por temor a la muerte? No. Por la esperanza de volver a gozar de esos míseros, pero tan agradecidos, envolventes, sugestivos, adictivos, reconfortantes, apacibles, excitantes momentos de rabiosa felicidad.

lunes, 11 de febrero de 2008

Ab imo pectore

Uno de los nuestros ha caído. La familia se resiente. ¿Pero, no es algo virtual?¿Porqué nos afecta tanto? Había leído por ahí que la media de duración de vida de un blog son dos años, eso sin tener en cuenta las múltiples ocasiones en las que vence a su autor las ganas de zanjar el asunto y dedicarse a otra cosa.
Es extraño este mundo paralelo. Puede que sepamos de personas a través de sus blogs, comentarios en estos u otros foros a diario sin conocerles en persona, y continúan siendo anónimos desconocidos. Muchas son las ocasiones en las que se crean lazos afectivos que de la misma rapidez que se forman se desvanecen. Hay casos, por más que no nos hayamos visto, conocemos más aspectos de unos u otros que de gente con la que convivimos físicamente. Tal vez sea un indicador de que algo falla, algo no funciona cuando te conoce más alguien con quien intercambias opiniones e ideas de forma esporádica que con quien pasas ocho horas codo con codo en el trabajo, por poner un ejemplo (podría ser más terrible y ser la persona con la que vives bajo el mismo techo)… La incomunicación va en aumento precisamente en proporción al incremento de medios de comunicación existentes… resulta curioso.
Agradezcamos pues la oportunidad que se nos brinda de conocer gente que de otra manera difícilmente podríamos haber llegado a tropezar por el camino, unas se afianzarán más que otras, pero no perdamos el norte: saludemos al vecino, dejemos esa charla con Fiona27 para más tarde y sonriamos a la compañera de trabajo, ¿que tal hacer un café ahora y comentar la última que vimos en el cine el finde pasado? Llama a ese amigo del que hace tiempo nada sabes e invítale a cenar, puede que necesite hablar. Y tú, sabes que en el fondo también.

Cambiando de tercio y para contrarrestar el acoso y derribo que se llevó el pobre David el estrellado, hoy cuelgo una canción de unos chicos la mar de majetes que son toda una sensación ya por todas las webs y listas internacionales. Os animo a descubrirles si no os ha llegado ya algo de ellos, son los Vampire Weekend.



¿Y como los descubrí? Bueno voy a dar un poco de asco con mi respuesta pero me los descubrió mi pareja, con quien me comunico por mail, por teléfono, cuando las circunstancias no permiten otra alternativa. Pero también nos comunicamos de esa forma tan arcaica que es el tacto, la mirada, el olor de la piel que desprendemos el uno y el otro, los besos, las caricias… (Seguiría pero me voy a detener aquí) y las palabras. Que se filtran por nuestros oídos hasta estamparse contra nuestro cerebro, acomodándose, hundiéndose en nuestro pensamiento. Las que nos hacen reflexionar y hacen llegar lo que sentimos, lo que tenemos.

Seguiremos ahí aun por sendas distintas.

martes, 5 de febrero de 2008

Perlitas de bisutería

No todo lo que reluce es oro, ni lo independiente molongo. Me ha quedado cutre el pareado pero se acepta para mantener el nivel del vídeo que venimos a analizar.
La otra noche tuve una visión mediática. Apareció desde mi televisor este vídeoclip.



Atónita y perpleja me quedé. Patidifusa diría más bien. ¿Me están tomando el pelo? ¿Realmente es una exaltación del postmodernismo?, ¿El gafapastismo impera en todo cuanto se realice con intención de ser original, cool, alternativo? A mí personalmente me chirría ya tanta apología camuflada del conocido slogan Porque yo lo valgo. Eso, o es que no he entendido nada.
Tenía una discusión recientemente (de esas en que todo son palabras sin llegar a las manos, no vayamos a confundirnos, en este blog se brinda al debate a través de la no-violencia, las collejas son meramente conceptuales) en la que hablaba de la sencillez y este, es un claro ejemplo de pretensión artificiosa. Más que estudiada me resulta la imagen, incluso la elección de la localización del rodaje, un descampado a las afueras de una ciudad del extrarradio. La basura también puede ser cool. Pero no cualquier basura. No. La inodora. La que evoca la belleza sin causar repulsión. Y no me refiero con basura ni al vídeo ni al disco, si no a la basura literal, no voy yo a faltar al trabajo de otros.

Un consejo: Por Dios que este vídeo no sirva de terapia para los exyonkies, sufrirían una irremediable recaída.

De todas formas, como una intenta no quedarse con las primeras impresiones, indagué un poco por la red en busca de más información. ¿Quién es este chico? ¿Qué ha hecho más? Y fui a parar a esta página entre otras. Ahí podréis escuchar todas las canciones que completan el proyecto: La estrella de David. Anodinas, monótonas y poco inteligibles si no te detienes a escuchar con atención. Por lo visto, cantante de Los Beef. (A los cuales no tenía el placer de conocer, no que yo recuerde)
Vamos, aunque digo yo, tampoco es necesario ser descortés y poner a parir a nadie sólo porque no me haya gustado lo que he visto, ni escuchado. Bastaría con hacer entradas con lo que me gusta, pero lo que no nos gusta también dice de nosotros, y a mí NO ME HA GUSTADO nada este vídeoclip, por cierto, de Luis Cerveró, quien ya nos deleitó poniendo imagen a la música la Rosenvinge (este mismo, por poner un ejemplo) o los Marlango en su último Hold me tight. No digo más. ¿Qué será lo próximo? ¿Realizar un clip para Nacho Vegas? Dios, ¡yo no lo vea!

Aun así, pongo los enlaces correspondientes para que cada cual opine por sí mismo. Prometo no pegar a nadie que reconozca públicamente que sí le ha gustado. Seguro que tanto David, como los de El Ejército Rojo agradecerían la publicidad aunque se origine en forma de crítica negativa. Y así se den a conocer a más gente y se dispare la venta del disco y a David le de para comprarse un mp3, o un Ipod y no tenga que andar por los descampados con el cassette.

sábado, 2 de febrero de 2008

Tiempo

Sí. Me lleno de rabia y vomito reproches.
Sí. Decimos cosas que luego quisieramos no haber dicho. Pero las dijimos y algo de cierto contienen esas palabras, por más que el rencor sea quien nos mueve a ser tan crueles.
Sí. Tal vez tenga demasiada paciencia con quien no la merece y carezca de ella para quienes debería ser una fuente infinita de calma y sosiego.
Tal vez debería buscar una canción que dijera lo siento, pero, no, no lo siento. Lo que siento es esto.

jueves, 31 de enero de 2008

Recut

Hablando de cine he seleccionado unos cuantos trailers que he visto en youtube de posibles películas. ¿Y por qué digo posibles? Bueno porque aun siendo imágenes de unos determinados films, el resultado del montaje aparentan ser unas películas totalmente distintas a la que en realidad son. Lo llamado por el anglosajón término Recut.

Empezaremos por un clásico, y que alguién muy aburrido y con ingenio se ha dedicado a hacer, y nos brinda ante nuestros ojos lo que muchos ya sabíamos (sí, sí, mucho antes que Tarantino lo expusiera en una de las escenas de Reservoir Dogs) la verdadera relación entre Iceman y Maverick, de Top Gun:



Pero todavía hay más. Cuando en Hollywood las relaciones homosexuales llevadas al cine parecían no tener buena aceptación, los guionistas de Rain Man tuvieron que reestructurar la auténtica historia que querían contar y hacer que los personajes del gran defensor de la cienciología y mi querido Dustin Hoffman fueran hermanos en lugar de amantes, he aquí la versión censurada:



Y siguiendo con el romanticismo, a continuación, la posibilidad de ver la escalofriante El Resplandor convertida en una historia de amor y ternura:



Después de esto a uno se le queda el cuerpo descompuesto y con ganas de ver el efecto a la inversa, así que nada tan terrorífico como un referente infantil o un payaso, y no, no estoy hablando de IT ni de Torrebruno, si no de la cándida y entrañable Mary Poppins en eso mismo, una película de miedo:



Para seguir abriendo este abanico de múltiples posibilidades que tal ver una de las últimas series de televisión más irónicas y cargada de humor en una peli de suspense e intriga con asesino misterioso, The Office Summer 2008 XD



Ya para terminar, y para cerrar el círculo, un ejemplo del futuro cine que nos podría llegar de Tom Cruise abriéndose nuevos horizontes en Bollywood si no le dan el papel para co-protagonizar junto a Jake Gyllenhaal la segunda parte de Brokeback Mountain:

lunes, 28 de enero de 2008

Into the wild

Si quiero ver supervivientes pongo telecinco. Si quiero ver callejeros, cuatro. Si lo que quiero es pegarme una buena siesta con paradisíacos paisajes de la naturaleza salvaje con una voz en off, soporífera e innecesaria, que va narrando lo que el espectador observa ante la evidencia de las imágenes (la leona agazapada entre la maleza espera el momento más idóneo para atacar a la presa), entonces, veo un documental de La 2. O puedo volver a cuatro a ver un nuevo y carente de credibilidad capítulo de S.O.S Adolescente y como tras una terapia padres e hijos aprenden los unos de los otros y tratan de ser una feliz familia de anuncio de cereales. O puedo poner la misa matinal del domingo en La 2 para oír sermones del tipo: Perdonar es amar, y al amar Dios nos ilumina. O bien optar por un telefilm de drama doméstico un sábado por la tarde en Antena 3. Esperar a altas horas de la madrugada para ver los vídeoclips de la MTV que pasan por el canal local de turno. O si lo prefiero, y lo mío es ir de post-moderna gafapasta de todo a 100, siempre me quedarán programas como Silenci? Del 33 (lo lamento, no hallo un símil de otro programa en las televisiones estatales, se admiten sugerencias en el apartado de comentarios)
¿Por qué digo todo esto? Pues porque al que le apetezca ver un compendio de todo esto no dude en ir a ver Hacia rutas salvajes.

Si sigues leyendo descubrirás spoilers pero, tampoco pasa nada si los conoces de antemano.

Mis resoplidos en la sala de proyección iban en aumento cada vez que, con cierto bochorno por mi parte, tenía que soportar las cómplices risas de algún espectador enfrascado en la historia de la cual estoy convencida que a la salida anunciarían ilusionados lo bonita y profunda que es y lo mucho que les ha gustado. Francamente, a mí me entraba la risa, por no llorar, de lo patético que me parece aferrarse al recurso fácil de tratar de llevarse al bolsillo al espectador y no esforzarse un poco más en ese intento (fallido en mi opinión) por hacer cine de calidad. Como algunas escenas lacrimógenas, con banda sonora incluida, muy buena, cierto, pero erróneo su uso en determinados momentos, o lo chachi que soy y lo bien que solito me lo paso. Ya que me resulta tan falso y grotesco que antes elijo la artificialidad de cualquier comedia romántica tipo Bajo el sol de la Toscana, si mi pretensión es ir a comprar sueños a granel.
No digo que la película no tuviese posibilidades de haberme cautivado, pero entonces la trama daba un traspié y se hundía torpemente en el fango de lo aborrecible. Múltiples son los ejemplos que podría citar, pero supongo que los más decepcionante ha sido el enfoque desde el que ha tratado la historia, sin querer faltar a la memoria de Chris, alias Alexander Supertramp, no creo que hacer “poesía visual” de las peripecias de un joven con gravísimas consecuencias en plena fase de rebeldía, sea la mejor manera de desarrollar el discurso, si es que lo hay. Vamos, a mí lo primero que se me ha pasado por la cabeza al terminar la peli ha sido: Pero que gilipollas el niñato, después de sobrevivir a un durísimo invierno en condiciones climatológicas totalmente adversas va y la palma a la llegada de la primavera por ingerir unas bayas venenosas. Bueno, por lo menos le costó dos años aprender la lección, dos menos que lo que dedicó en sacarse una carrera. Hasta ese momento estaba hasta mosqueada, que en tanto tiempo pocas eran las situaciones ingratas en las que se había encontrado: Que si una paliza por viajar de polizón en un tren de mercancías, que si la mayor tragedia de su vida había sido matar al alce (de hecho, para ser exactos, el no tener ni puta idea de cómo conservarlo para evitar que se pudriera antes de poder comérselo y ser un maldito inútil era la auténtica tragedia) y en contraposición a estas minucias y motivo de mi cabreo, la absoluta libertad de desprenderse de toda posesión y obligación que desprenden las bucólicas imágenes que nos brindan, con esa idea tan anhelada por muchos de vivir ahora como quiero y donde quiero, esas magníficas puestas de sol, ese dominio del rafting (atención al ¡El casco imbécil! Que le recriminan mientras baja el río en cayac, otro motivo más para echarse los dedos a la boca y vomitar), el conocerse a sí mismo alejándose de todo (¿hace falta irse tan lejos?), la bondad de los extraños que se encuentra por el camino y que de una y otra manera todos quieren formar parte de su familia porque es un chico de lo más majete a pesar de estar cubierto de rabia por creer que el mundo es un lugar inhóspito en el que reina la maldad y la hipocresía de la sociedad sin tener consideración del dolor que causa a quienes le quieren (sí, sí, le estoy juzgando, ¿pasa algo? O sí, que al final aprende, alcanza la sabiduría… puag) El mozo es de lo más inteligente, lee a Tolstoi, pero luego es capaz de reaccionar por una frase de un discurso político, si es que hay que tener cuidado con quienes escriben estos discursos ¿Porqué esperar si se puede hacer ahora?
Sinceramente, después de dos horas y media (interminables) de película, no acaba de quedarme claro qué quiere explicar. ¿Es simplemente mostrar el viaje iniciático de un jóven a la búsqueda de si mismo? (esto queda muy bien como sinópsis de la peli, lo he oído/leído ya en varias partes), ¿Es el pretexto para desarrollar un discurso filosófico de manual de bolsillo de cómo alcanzar la felicidad en cinco pasos? Personalmente no necesito subir a un peñasco con riesgo de romperme la crisma para apreciar la belleza del mundo y de la vida y saborear mi “libertad”. ¿Si tu hijo no quiere llevar calcetines, sácatelos tú también antes de que sea demasiado tarde?...
Trataré de dar fin a este inagotable cúmulo de increpancias, pero es que ha sido una película de lo más inspiradora para masacrar a gusto y dar rienda suelta a mi corrosiva intransigencia, que creo de obligada exposición para compensar las prodigiosas alabanzas que por otro lado ha recibido y me temo que seguirá recibiendo lo que ya he titulado: Sin trauma no hay paraíso.

Para ser justos con Christopher McCandless opto por colgar este youtube antes que el trailer o cualquier fragmento de la película.

martes, 22 de enero de 2008

Con fusión


Me entró hambre y fui a asaltar la cocina a ver que encontraba. Daba igual que pocos minutos antes ya hubiera estado registrando todos los armarios, nevera y despensa, seguiría habiendo lo mismo, pero es un impulso que no podemos evitar los neuróticos compulsivos en pleno ataque ansioso. Le había echado el ojo a medio fuet que colgaba de uno de los clavos que tengo en la estantería de madera, así que esta vez me serví un trozo. Lo volví a poner en su sitio y mientras me peleaba quitándole la piel oí un doble sonido: Dos relojes descompasados con su tic tac me perforaban la sien. Me volví y entonces me di cuenta, uno de ellos no era otra cosa que el mismísimo embutido que había quedado balanceándose y el roce con la repisa del envoltorio que lo protege emulaba el compás de una minutera. El otro era, efectivamente, el ruido del reloj de cocina. Debería ajustar la hora, cada día se retrasa unos minutos pero, creo que si dejo que siga su curso volverá de nuevo a marcar la hora exacta.

sábado, 19 de enero de 2008

Quizás

Estaba pensando en esas personas que en un pasado se fracturaron alguna parte de su cuerpo y en los cambios de tiempo, habitualmente lo que llamamos mal tiempo, son capaces de predecirlos porque se resienten en sus heridas. Carezco de cualquier indicador de este tipo que me advierta de los giros climáticos. Sin embargo, suelo padecer una angustia inexplicable cuando se avecinan problemas. No me guío por los ciclos lunares y como afectan estos a las mareas, ni tengo en cuenta los astros y sus conjunciones, pero me echo las manos a la cabeza cuando ese nudo oprime mi estómago.
Días atrás pensaba en las cartas al director de los periódicos, lo que ahora clasifican como el apartado de opinión de los lectores. Lo leemos, sí. Así como las columnas diarias o semanales que tienen adjudicados algunos periodistas o escritores, también los artículos de opinión. Y me cuestionaba sobre su utilidad. Puede que con su lectura remuevan conciencias, también puede ser un desahogo del autor, motivado más por la frustración que por una inquietud constructiva, pero llegaría a afirmar básicamente que no sirven para nada. Al igual que esta entrada y tantas otras de este blog u otras bitácoras. Pero poco importa. Todo seguirá igual con o sin estas aportaciones. O quien sabe. Nunca se puede saber quien está detrás leyendo y el modo en el que quizás le afecta a su vida y las consecuencias que derivan.
Tal vez sea todo cuanto hacemos una pérdida de tiempo, aunque los más optimistas dirán que es aprovecharlo. Quizás. De todas formas, acabamos en el mismo sitio.

Sabemos que es imposible poder llegar a lamernos nuestra propia nuca, entonces, ¿Porqué hay quien después de decirle que tampoco somos capaces de alcanzarnos el codo con la lengua todavía lo intenta?
Algunas imposibilidades no resultan tan obvias, con lo que estamos condenados a quedar en ridículo, pareciendo en sí lo que somos: Gilipollas.






jueves, 17 de enero de 2008

yo. Así, en minúsculas.

¿Alguna vez has querido poder empezar una nueva vida en un lugar en donde nadie te conozca y poder reinventarte a ti mismo?


Desde ayer, que vi esta película, que llevo dando vueltas en cómo encarar una entrada sin destriparla. Mi intención no reside tanto en hacer un comentario de ella, si no en despertar el interés de quien me pueda leer para verla.
Siendo una película lamentablemente de poca distribución comercial, con sólo cinco copias en toda España, aun siendo presentada en Cannes, 2007 como revelación del año, ganadora del premio de la crítica internacional en Rótterdam y la mención especial del jurado en Málaga; llego tarde para recomendar su visionado en la gran pantalla, aunque con cinco copias como he dicho, por más que se hubiera querido, el acceso a esta en su momento en cartelera, también hubiera sido difícil.
Podría extenderme en la situación del cine actual, la gran producción de películas y la descompensada e injusta distribución de films interesantes como el que presento en detrimento, por ejemplo, a otras dotadas por la gracia de padrinos que permiten un costoso marketing el cual facilita su propagación entre el público. No queda otra alternativa que esperar poder verla en dvd o en un pase especial en alguna filmoteca. Pero ni soy una experta, ni una gran conocedora del medio para entrar en debates de este tipo. Así que me limito a lo que se hacer, mi propia publicidad sobre lo que me gusta y deseo compartir.

Hans es un alemán recién llegado a Mallorca para trabajar para otro alemán que reside en la isla desde hace ya años y que pasará a ocupar el puesto que el anterior trabajador ha dejado.

Con esta breve sinopsis nos adentramos a disfrutar de una historia que, marcada por un suspense que se mantiene a lo largo de toda la narración, nos va desentramando el devenir del personaje principal, su angustia y su conflicto de identidad, desde el que seguimos los acontecimientos bajo su perspectiva. Al principio el espectador es un mero observador que nada conoce, a medida que avanza el film, lo hace tan próximo al protagonista que casi se convierte en sus propios ojos, sólo que sin llegar a saber qué le ronda por la cabeza y cuales serán sus próximas acciones, lo cual prolonga esa intriga sobre lo que va a suceder.

Recomiendo siempre leer entrevistas, críticas, comentarios y demás, siempre una vez vista la película. Claro que se requiere fundamentalmente una chispa para despertar el interés por optar por uno u otro film ya sea el trabajo del director, la debilidad por los actores, o el tema general que con cuatro pinceladas podemos conocer de la película. Pero para mí, lo mejor es ir al cine (o verla desde el sofá de casa) con la menor información posible, para no asistir condicionados a lo que vamos a presenciar. Desamparados de todo prejuicio, para captar con total pureza las sensaciones que nos vaya a causar la película.

Mis motivaciones para verla: Vi el trailer en la web del festival de Cannes y me llamó la atención. Alex Brendemuhl (y no por pasiones carnales, mal pensados, me fascina su trabajo interpretativo, además de ser, junto a Rafa Cortés, coguionista). Que mi pareja sea un lince a la hora de acertar el éxito asegurado sobre mis gustos, incluso antes de ver una película, y tenga la iniciativa (y capacidad) de conseguirla, saltando el obstáculo que mi carácter perruno me limita.

Así pues, os invito a ver yo (2007, Rafa Cortés) y si todavía queréis indagar más en cómo se elaboró, de donde surgió y quienes son los responsables de esta maravilla, podéis acudir a:

http://www.yo-thefilm.com

http://www.mabuse.cl/1448/article-76871.html

sábado, 12 de enero de 2008

5 Años

Hay noches que son muy largas. Hoy rememoro una de las que he vivido. Hace exactamente cinco años. Once interminables horas para ser precisos. Lo hago al son de las canciones de Amy Winehouse. Coincide que dan un concierto por TV. Mientras, en mi cabeza, después de conocer la noticia del día, todavía retumba la sosaina, insípida, edulcorada y prescindible letra que proponen para incorporar al himno nacional. Todo junto me hace pensar si no es una llamada más a sumergirme en la bebida.
Los gritos armónicos y afinados de la actual voz negra que injustamente la naturaleza ha dotado a esta mujer blanca, andan lejos de los desgarradores alaridos con los que me desahogaba para arrancar fuerzas y empujar. Tampoco los motivos por mi desvelo nada tienen que ver con los de aquella noche. La obligación por mantener mis ojos abiertos impera entre las múltiples normas de mi trabajo. La lluvia incesante a ratos inquieta y a ratos se torna canción de cuna. El replicar constante y monótono me transporta a un estado somnoliento difícil de combatir. Como un soldado en una de sus imaginarias, deambulo arriba y abajo sin más compañía que mis propios pensamientos.

Y mientras, antaño me concentraba en visualizar una gigantesca mariposa naranja que batía sus alas, lenta, muy lentamente entre los altos y delgados árboles de un bosque de paisaje otoñal. Con toda la gama de sus marrones, ocres, amarillos y anaranjados colores. Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y diez contaba rápidamente sin apartar la vista del insecto y vuelta a empezar. Técnica improvisada para paliar mis dolores; en esas mismas horas, hoy mato las horas terminando los últimos preparativos y el correspondiente repaso mental a la lista de cuanto necesito, no fuera que faltase algo, para que resulte una fiesta perfecta.

Un lustro se sucede fulminantemente ante mis ojos, rescatando algunos recuerdos al azar de mi memoria. En los últimos días me asalta la idea de que pasen otros cinco a igual velocidad aterrándome de que sin darme cuenta serán diez. Una década. Y otros no dejan de hablar del tiempo, del imparable paso del tiempo, de la fugacidad de la vida.

Entonces yo ya apuntaba maneras. Me había levantado un sábado por la mañana y a la 1 de la madrugada mi hijo me avisaba que era hora de salir, aunque la acomodada criatura no lo hiciera hasta las doce del mediodía. La habitación se llenó de visitas a lo largo de la jornada. Y de nuevo, la noche. Otra larga noche en la que la atmósfera nocturna me invitaba a la reflexión ¿Cómo iba a ser esto de pasar las noches en vela para calmar el llanto de este ser al que, por extraño que parezca, tenía que familiarizarme? No fue hasta la tarde del lunes, eran las tres, cuando por fin me quedé a solas con mi hijo y lloré. Lloré a consecuencia del miedo. Así como lo que suele pasar es que el terror te paraliza y al emocionarte lloras, a mí se me alteró la manifestación causa-efecto. La emoción al verle la primera vez me paralizó. Y una vez a solas con él lloré. Tanto lloré que por fin pude dormir unas horas junto a él.

martes, 8 de enero de 2008

Hablando con la muerte

"Palos y piedras pueden romper tus huesos,
pero las palabras causan daños permanentes."

"Soy hipócrita. Busco sinceridad y miento. Denuncio el sistema y caigo en él. Quiero dinero, poder, prestigio. Quiero promedios y éxito. Me importa un bledo tú o el mundo. Esa es la verdad.
Podría decir lo siento pero no lo haré. ¿Por qué? ¿Quien diablos sois, audiencia? Estáis encima mía cada noche como una jauría de lobos, por ello no puedo dar la cara ¿quienes sois y que habéis hecho?
Si, el mundo es un lugar terrible. Sí, el cáncer y los vertederos os atraparán. Sí, viene una guerra. El mundo es un infierno, y vosotros estáis sin esperanzas. Todo es echado a perder, y eso es lo que queréis, ¿no? Os fascinan los detalles sangrientos. Os hipnotizan vuestros temores. Celebráis inundaciones, accidentes de coche. Enfermedades incurables. Sois los más felices con el dolor de los demás. Ahí es cuando entro yo, ¿no es así? Estoy para conduciros de la mano por el oscuro bosque... de vuestro odio y cólera y humillación. Os doy un servicio público. Estáis tan asustados. Sois como niños bajo el amparo. Teméis al coco, pero no podéis vivir sin él. Vuestros miedos, vuestras vidas, son vuestro entretenimiento.
El próximo mes, millones de personas oirán este programa. ¿Y tú no tendrás nada de que hablar! Tenéis una gran tecnología a vuestra disposición en vez de alcanzar las alturas, veamos hasta donde podemos caer, cuanto nos hundirnos en el lodo ¿De qué queréis hablar? ¿Resultados de baseball? ¿Vuestras mascotas? ¿Orgasmos? Sois patéticos. Os desprecio a todos, a cada uno de vosotros. No habéis conseguido nada.
Absolutamente nada. Ni mentes, ni fuerza, ni futuro. Ningún deseo, ni Dios. Lo único en lo que creéis es en mí ¿Que sería de vosotros sin mí? No tengo miedo, ¿lo ves? Vengo cada noche, doy mis opiniones, y en lo que creo. Os digo lo que sois. Debo hacerlo. No tengo elección. Me asustáis. Vengo aquí cada noche, abuso de vosotros, os insulto, y volvéis a por más. ¿Qué pasa con vosotros? ¿Por qué seguís llamando? No quiero escucharos más. ¡Dejar de hablar! ¡Largaros! Sois una pandilla de cobardes, invertebrados, fanáticos, estremecidos, alcohólicos, insomnes, paranoicos, repugnantes, pervertidos, voyeurs, obscenos oyentes. Eso es lo que sois. Bien, al diablo con vosotros. No necesito sus temores ni vuestra estupidez. Sois un desperdicio. Burros antes que cerdo.
Si alguna persona tiene una idea... de lo que estoy hablando..."


"Talk Radio", Oliver Stone (1988)

viernes, 4 de enero de 2008

Uno más, uno menos

Un nuevo año y por el momento parece ser que lo único que ha cambiado es un número. 2008, año bisiesto, lo que significa un día más para cerrar otro año. No conceden unos minutos de prórroga en las vacaciones del calendario laboral, así que lo traduzco como más horas trabajadas. Año olímpico y aunque paso olímpicamente de estos eventos. Año par. No me gustan los números pares, ni las formas geométricas sin aristas y me decanto por la izquierda en cualquiera de sus formas o manifestaciones. Quizás, y se que no tiene explicación lógica alguna, la derecha, las formas redondeadas y la insultante perfección divisible o multiplicable de los números pares me repulsen tanto porque no dejo de ser una persona que para su vital funcionamiento necesita cuadrarlo todo. Soy tan aborreciblemente cuadriculada que cualquier reflejo similar a lo que soy me agota infinitamente tratando de buscar refugio en mis opuestos. Racionalizar todo. Cerrar el círculo encajando las piezas con impecable precisión. Sin dar cabida a errores. El más mínimo contratiempo supone, para seres de mis características, un trastorno difícil de llevar, incrementando el nivel de estrés acumulable a la furia interna que aumenta a cada hora que pasa. Esto no es vida. Es lo más parecido a una agonía perpetua, la temblorosa mano que coloca carta sobre carta formando un delicado castillo de naipes que el vuelo de una mosca puede derribar en cualquier momento.



Propósito de año nuevo: Aprender a relajarme, a aceptar que las cosas salen como salen por más que hayamos puesto de nuestra parte para que fueran de otra forma.

Decían el otro día en las noticias que la mayoría de la gente abandona sus propósitos a los 15 días por falta de motivación, perseverancia. Motivos tengo: Mi salud. Perseverancia un rato: Una de mis cualidades más destacables es la tozudez, digo… la persistencia. ¿Por qué no debería conseguirlo?... Aceptar que las cosas salen como salen por más que hayamos puesto de nuestra parte… (Cerrar los ojos, repetir 10 veces y respirar hondo)





¡FELIZ AÑO A TOD@S!

lunes, 17 de diciembre de 2007

Nos leemos el año próximo


Este dibujo define bastante bien mi estado actual. Salvo por la sonrisa, el resto de los elementos de la imagen me sobrepasan: El escaso tiempo del que dispongo, los preparativos previos a los días de Navidad (de la cual he preferido omitir cualquier entrada este año, quien me conoce un poco ya sabe como me sientan estas fechas), mi hijo, mi pareja, mi ocio, mis obligaciones...

Así que me tomo un descanso hasta la cuesta de enero,que entre el frío y la todavía más apretada economía a la cual me veré expuesta, nada propiciará que salga de casa en mis ratos libres y me permita de nuevo retomar el blog y la lectura de muchos que demasiados días hace que no visito. Actualizar a veces ya no es por falta de tiempo, si no también de inspiración (o dedicación), así que no faltará pedir un poco de esto en mi carta a los Reyes Magos.

Os deseo una feliz salida y mejor entrada de año. Por mi parte os garantizo que no tengo duda que la voy a tener.

Ah! Si a alguien le toca la lotería que no se olvide que aquí tiene una grandísima amiga totalmente desinteresada en ayudarle a gastar el premio si todavía no sabe como hacerlo.





¡A tomarlo con humor!

domingo, 9 de diciembre de 2007

El cuchillo en el agua

Estamos ante una de esas películas que, cuanto más tiempo pasa después de verla, el gusto que queda en tu paladar realza su sabor.
Primer largometraje del consagrado director Roman Polanski, también criticado y cuestionado, pero personalmente le disculpo ante bodrios como La novena puerta (que aun con la presencia de mi idolatrado Johnny Deep no hay quien salve este fiasco de film) sólo por su aportación al séptimo arte con obras como Repulsión, La semilla del diablo, Lunas de Hiel, El baile de los Vampiros, La muerte y la doncella y mi “recién descubrimiento”: El cuchillo en el agua. No hubiera sido sin la recomendación de Dexter, esta vez por vía personal en uno de sus comentarios en este blog y no a través de su propio espacio Dexter recomienda desde Zaragoza (donde comenta la actualidad de la cartelera semana a semana y en donde apuesta por su recomendación) a quien recrimino que ya podría abrir su propio blog con recomendaciones de cine, fuera del año que fuera, pues créanme cuando digo que este chico sabe de lo que habla. Por otra parte, mis agradecimientos a mi particular suministrador de material, quien consiguió, una vez más, proporcionarme la película para que pudiese disfrutarla que por fortuna pude ver con él.



Una pareja se dirige en coche al muelle para pasar un fin de semana a bordo de su velero, pero la aparición de un joven en mitad de la carretera introduce un elemento distorsionador en la cotidiana vida de este matrimonio bien acomodado de la nueva burguesía. Después de su paso ya nada volverá a ser lo que parece. El estado putrefacto en el que se halla la relación entre los cónyuges puede evidenciarse a medida que avanza el metraje desembocando en un agrio final en el que la ironía dramática juega un importante papel.

La película cargada de simbolismos: el cuchillo; el lago por el que navegan, más similar a una ciénaga; la canción que ella canta; los juegos que establecen entre ambos varones; etc… sumerge al espectador en un universo que el autor va mostrando a lo largo de las horas que pasan en la embarcación y en la que transcurre la mayor parte de la película con tan sólo estos tres personajes. Durante la navegación se van desentrañando sus roles en una combinación entre lo que se dice y con sutileza, ante todo, lo que no se dice pero marcan sus acciones. El peso de los silencios, las miradas y gestos, y los símbolos a los que me refería al principio, carecen del componente actual que parte del cine oriental nos está haciendo llegar en los últimos tiempos, y sin ánimo de hacer entender con esto una opinión adversa de mí por el cine que tanto furor está creando entre cierto sector del público occidental, en el cual me incluyo, aunque mis prejuicios me provoquen arcadas por no querer formar parte de un colectivo al cual repudio. Pese a poder evocar una similitud con ese halo que desprenden algunas películas asiáticas de estar ante una situación en la que no sucede nada, Polanski construye una atmósfera asfixiante y tensa de la cual todos los integrantes quisieran huir, pero en la que contrariamente han elegido quedarse.

Volviendo a mi comparación con el cine oriental actual, he de situar la película: El cuchillo en el agua es de 1962, influenciada por la nouvelle vague. La prolongación de sus planos y la sensación de lentitud nada tienen que ver con la poética puesta en escena, a veces hasta el punto de la exasperación, de cineastas como Kim ki duk o Won kar wai (esto sería como comparar melones con mandarinas, por eso quería dejar constancia de la ausencia de conexión, por si mi comentario anterior propiciaba a la confusión)


A tener en cuenta: La lucha constante por el poder a la que se enfrentan continuamente los personajes masculinos y en la que se muestra que poseer mayores recursos (sea dinero, experiencia o conocimientos) no otorga el triunfo necesariamente. Pero qué se puede esperar de alguien que no soporta las clasificaciones por status.


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