Era conciente de que a veces su realidad rozaba con el personaje de Gena Rowlands en “A woman under the influence”, pero suponía que el hecho de darse cuenta no le convertía en una persona enferma, ¿O sí? Tal vez fuera el mundo el que andaba algo loco y no a quienes se empeñaban en etiquetar sólo porque no estuvieran conformes con lo que algunos habían establecido como parámetros de normalidad, simplemente, quizás, no comprendían qué había de malo salir cantando a la calle como si de un musical se tratase y se negaban a encajar en ese corsé de la formalidad, a fin de cuentas, muchos de los catalogados como locos no harían daño a nadie, en todo caso a nadie más que a sí mismos, precisamente por esa ingenuidad de vivir y reproducir hasta el límite lo que su dilatada imaginación les permitiera fantasear, y por el contrario, conocía de la existencia de verdaderos pirados capaces de conducir a las grandes masas a perpetrar auténticas locuras... Aunque esto, dicho así, semeja el argumento de una mente paranoica, y hablábamos de una pobre y miserable bipolar no diagnosticada que trataba de pasar desapercibida comportándose de la forma más normal entre las equilibradas gentes que le rodeaban, o eso parecían a simple vista, como podía ella misma disimular, ¿Porqué no iban también a hacerlo los demás? Camuflándose como si de un camaleón se tratase, al igual que Zelig, capaz de adoptar la forma humana que tuviera a su lado, pero, ¿Quien era Zelig en realidad? En el fondo, todo eso, lo de si el conjunto de la sociedad era una mera invención ilusoria de estabilidad emocional y psíquica, no le preocupaba tanto como saber quien era cuando se acostaba, y en la oscuridad no quedaba más que el silencio y sus pensamientos. Había noches que francamente, le costaba dormir, más todavía al pensar en quien se iba a transformar al levantarse a la mañana siguiente.
Este es el eslogan final del anuncio de una conocida marca de cerveza para este verano. Siempre se ha relacionado verano con diversión, romances y ante todo juventud. Nos venden la juventud como el momento más intenso de la vida de todo ser humano en el que sucede lo más importante, lo más vital, lo trascendental, por superfluo que sea, lo que merece la pena vivir y disfrutar, y podría seguir este alegato a la juventud, pues, sobretodo, en lo que se refiere a la publicidad, la misma que parece direccionar a la gente, sugeriendo, ofreciendo las tendencias ante las cuales los insignificantes e influyentes consumidores deben rendir pleitesía, es en la que más se realza el valor de la juventud para infundir en las mentes de las personas. Así es que, si lo bueno nunca se acaba si hay algo que te lo recuerda, nada como beber una deliciosa cerveza de dicha marca, ah, ¿Que no lo he dicho?, bueno, no creo que aumente su publicidad por hacerlo, se trata de Estrella Damm, para rememorar los momentos de juventud y verano si es que sobrepasas esa franja tan anhelada de edad en la que cualquiera quisiera plantarse para el resto de su existencia después de tanto lavado de cerebro. Para hacerlo todavía más atractivo, situamos la escena en una isla paradisíaca como es Formentera, pero eso sí, anulamos por completo la aparición de familias, ¿Quien quiere niños para sentirse joven y libre? y viejos, y por descontado, feos y feas, gordos y gordas, sólo queremos rendir culto a la belleza extrema de perfectas lineas y medidas, de sonrisas inmaculadas y radiantes, de gente que no tiene preocupaciones de ningún tipo, tan sólo el placer de gozar del tiempo de ocio, comidas entre amigos, baños de barro, fiestas nocturnas en la playa, y romances pasajeros. Lo dicho, quien no quisiera vivir eternamente de vacaciones, y ante todo, permanecer joven y físicamente agraciado. Personalmente me resulta de lo más grotesco, insultante, perverso y pornográfico. Supongo que el público entre 17 y 30 años, incluso algún osado con síndrome de Peter Pan que tenga más edad, puede que disfrute del último anuncio de Estrella Damm. Y tal vez sueñen con que su verano pueda ser ni la mitad de sugerente y atractivo que evocan los escasos minutos del espot publicitario, para el resto, con algo más de amargura y/o nostalgia en su interior, puede que les queden las ganas de volver a recuperar esos recuerdos al sentir una fría mediana en sus manos. Imagino, que esta era la idea de los creativos. No está mal el anuncio, el tributo a la juventud y la belleza nunca falla, aunque a mí, no me la cuelan, no creo que vaya a pedir con más entusiasmo esta cerveza ante cualquier otra marca, porque el resultado va a seguir siendo el mismo, si lo estoy disfrutando no será por tener dicha birra en mi poder, si no por la aceptación de quien soy y donde estoy en cada momento de mi vida. Y este anuncio, como tantos otros que hacen uso de los banales recursos de la juventud y la belleza como reclamo (¿Cabe recordar que son valores efímeros?) no provocan en mí, en todo caso, más que rechazo y cierto asco. A su favor diré que lo prefiero al de Cruzcampo, que de lo malo que es, y siguiendo el mismo patrón de sacar exclusivamente gente joven y guapa, no merece ni crítica. Cierto que el cine, desde la gran pantalla a un espot de televisión, es ficción, y una manipulación de la realidad, pero, ¿Es necesario llegar a semejantes límites? Ya sabemos que en publicidad el objetivo es vender el producto, pero, con todos los estudios de mercado que llegan a hacerse, la población a la que puede ir destinada etc, etc... ¿ Hay que inducir al consumidor a pretender ser más joven, más guapo, más cool, más poderoso... siempre? La sociedad está podrida y anuncios como este no ayudan más que a corromperla todavía más. Yo no hago otra cosa que preguntarme: ¿Qué es de nosotros pasados los 30?
Leer un manifiesto durante un acto en el día del orgullo LGTB no atenta contra los derechos de los niños, ni los utiliza ni mucho menos los manipula, y sí los hace partícipes de la educación que todo niño o niña tiene derecho a recibir, a reclamar poder tener la tranquilidad de que no va a ser reprendido por ser diferente, a saber respetar de verdad, no como esos adultos que dicen hacerlo pero después pretenden poner una venda en los ojos y tapones en los oídos a sus hijos por temor a ser contagiados por el virus de la homosexualidad, o no vaya a ser que, por entender y respetar que cada cual sea como sea, esto sea motivo que incite hacia una determinada orientación sexual. ¿Cómo pretender dejar a un lado a los menores? Claro, se entiende viniendo de las mismas personas que salen en las manifestaciones organizadas por el foro de la familia en pro a la idea de familia tradicional, compuesta por la figura del padre y de la madre heterosexuales y sus hijos (supuesta e idílicamente heterosexuales también), pues ya me dirán ustedes qué hacemos con el resto de colectivos, ¿Les mandamos a los hornos crematorios para exterminar esa lacra social de una maldita vez? Seguro que más de uno así lo querría, quien sabe, si en lugar de España vivieramos en Arabia Saudita, o cualquiera de los siete paises restantes que todavía castigan con la pena de muerte la homosexualidad, todavía sería viable, pero resulta que no va a ser posible. Por tanto, que mejor ya desde la infancia y por descontado desde las escuelas, educar bajo el respeto por la diversidad, tanto cultural como sexual, para tratar de hacer un mundo más justo, en donde la diferencia no suponga una amenaza, si no un enriquecimiento plural, en donde poder vivir tranquilo y en paz aceptando a cada cual ser como es. Quien quiera educar bajo un concepto tradicional, que sea libre de hacerlo, pero que quien quiera hacerlo desde otra perspectiva, que tenga la opción también de poder llevarlo a cabo sin que por ello organizaciones como el IPFB efectúe denuncias que en mi opinión, son de por si, totalmente denunciables. Los rancios sectores del conservadurismo deberían idear otras estrategias para sus campañas basadas en la intransigencia, puesto que ya apestan demasiado.
Aquí sí había miga por la que discutir... Y sin embargo, lo aplaudieron.
Podría escribir sobre aquellos maravillosos años (ahora lo parecen, entonces eran lo más parecido a vivir en el infierno, y es que el tiempo nos enseña que todo es tan relativo...) en los que, mi amiga y yo, bajábamos por la colina asfaltada descalzas a la salida del instituto, y ese chico que me gustaba aparecío en bicicleta y se paró a caminar junto a nosotras sumándose a nuestro pequeño acto símbolico de rebeldía contra lo establecido y descalzándose también hasta llegar al final del camino y tomar direcciones opuestas, esta vez ya, con los pies cubiertos por nuestros zapatos y una capa de roña añadida a nuestras plantas. Sí, de vez en cuando me acechan esos recuerdos románticos,probablemente distorsionados al entrar en juego la caprichosa memoria, un tiempo en el que todavía era una idealista, aunque ya apuntaba maneras, pues ya poseía mi característico sarcasmo, lo cual resultaba extraño siendo una ingenua soñadora, de lo que hoy por hoy ya no queda rastro.
Podría escribir una entrada anecdótica, historias no me faltan, palabras menos, si de algo ando sobrada es de verborrea descontrolada. Pero no tengo ganas.
Lo que sí podría, sería escribir sobre lo mierda que es vivir con 3€ en el bolsillo para lo que resta de mes, y eso a día 5. Y esforzarse en no perder la sonrisa. Y lo mierda que es lamentarse una y otra vez y obligarse a tomar conciencia cada día de que la suerte de uno no se debe medir por lo que carecemos, si no por lo que tenemos, nos lo ganemos o nos lo den por propios méritos, o afilaría más: lo que realmente necesitamos. En la mayoría de los casos, un par de pulmones que sigan respirando sin tener que recordárselo a cada minuto bastan. Vale, y alguna que otra cosilla más. Pero este tema me agota, me cansa y me deprime, y eso trantando de aplicar una perspectiva cargada de positivismo, supongo que tanto buen rollo e imposición de sonrisa me causa el efecto contrario.
Podría dejar de ser tan profunda(mente deprimente) y escribir sobre la última serie que me he ventilado en un par de semana, lo mío sólo tiene un nombre: puro vicio. 5 temporadas en un tiempo record. Mi vida social peligra en la misma proporción en que augmenta mi tendencia al aislamiento entre las cuatro paredes que por suerte, retomamos la visión positiva de la vida, me puedo permitir pagar, y que me son más que suficientes para disponer de una feliz y agraciada existencia. Pero no lo haré, hay quien todavía me importa y que aun no la ha visto.
Podría hablar de sucesos que pasan y no en la ficción, y ni siquiera más allá del charco, en Estados Unidos, no, en el pueblo de al lado, de lo incomprensible que resulta que un crío de 10 años se vuele la cabeza intencionadamente. Pero resulta demasiado doloroso y hay cosas con las que teniendo un hijo prefiero no tenerme que afrontar, no por ello dejar de reflexionar sobre la sociedad en la que vivimos, la presión a la que nosotros mismos nos sometemos y arrastramos a los demás hasta apretar demasiado la soga, provocando la asfixia. Ya puestos, como el bueno de Carradine, que sea desde el placer y no desde el sufrimiento, aunque, ¿ Quien dice que no vayan unidos?
Podría hablar de lo quemada que estoy de tantas cosas, de que necesito con urgencia vacaciones y todavía queda un largo mes y medio hasta que estas lleguen... Pero sólo ayudaría a hacer más larga la espera.
Podría quejarme y decir, Nacho, pero que mal, muy mal, el vídeo oficial de tu dry martini SA es una puta mierda, por más que te idolatre, la coprofagia no es lo mío y no tragaré con tu mierda. Aunque esto último es tan banal, superficial, prescindible, supérfluo, y mezclarlo con lo realmente importante es rebajarme a la frivolidad, pues no está tan mal. No el vídeo, digo. Si no tomarse por unos momentos lo real a la ligera, para poder digerir que es esto lo que nos ha tocado vivir, y no hay más.
Y ya puestos, creerme la publicidad y pretender que la vida sea como un anuncio de cerveza, sin niños, sin gente mayor, sin feos o feas, sólo gente joven y guapa, la que triunfa en los sueños de lo que debería ser una estupenda y gratificante experiencia vital, luego sobrepasado el umbral de los 35 nos metemos una inyección letal y ya está. O supongo que, con los años, seguiré aprendiendo a relativizar. Y quien sabe si, si llego a los 50, dejo de estar amargada.
Por el momento voy a centrarme en hablar de un nuevo descubrimiento musical que contribuye a hacerme más soportable el tener que moverme de un lado a otro: Woods y su Rain on, de su último álbum “Songs Of Shame”. En mi estilo: nostálgicos, suaves, guitarras que no falten, voz masculina, aunque por momentos podría incluso resultar odiosa. Apetece escuchar tumbada y fumando, pero ni eso me provocar a retomar el hábito, que el pasado lunes cumplí un mes de haber dejado.
De repente ya no es primavera, parece haber llegado de golpe el verano. Con el buen tiempo la gente se desprende con facilidad de la ropa, observo paseando por la calle, un montón de pies desnudos provistos de escuetas sandalias, síntoma ineludible de que el verano ya está aquí. ¿O será un aperitivo pasajero y habrá que hacer caso al dicho de que hasta el 40 de mayo no te quites el sayo? Las terrazas están repletas de gente dispuesta a saborear una fresca cerveza, un café con hielo o un rico helado. Y eso que hay crisis. Las altas temperaturas me acompañan hacia mi natural estado de gracia: la inactividad, a permanecer tumbada en el sofá bajo el airecito que desprende mi ventilador de techo. Así como el frío en invierno me invita a estar de la misma manera estirada, sólo que cubierta por una manta... Con lo que la época del año es un pretexto para practicar mi deporte favorito: soffing inerte. Sin embargo, el tiempo pasa, y antes prefería el invierno, lo toleraba mejor. Ahora soy más de verano, aunque tal vez se deba a que tampoco me veo expuesta a sufrir termómetros marcando por encima de los 40º... Cada vez pasamos del verano al invierno con mayor brusquedad, saltándonos la temible, por los bipolares, primavera, y el cándido otoño que a medida que avanza hace los días más cortos sumiéndo a la población en una profunda depresión. Que visto así bienvenido sea el cambio climático, propongo pasarnos seis meses del año hibernando y el otro medio año en pelotas por las playas bailando y fornicando al ritmo de la canción del verano.
Mi apuesta para este año es Superdiscotropical, de Juan Rivas. Que lo disfruteis ;)
17:27h | Dos mujeres con sus respectivos hijos (un niño A y una niña A), llegan a un parque. Ellas toman aasiento en la terraza de un café, no demasiado alejado de la zona de juegos infantiles desde donde pueden observar los movimientos de sus hijos permitiendo cierta sensación de libertad de acción a estos. 17:33h | El niño A se hace con uno de los dos columpios que hay en el parque, la niña A espera junto al otro a que una niña B, uno poco mayor que ellos y vestida con un uniforme de colegiala, termine de balancearse. 17:36h | Siguen jugando sin novedad. Al niño A le gusta columpiarse, pero también le gusta hacerlo girar para después rotar hasta marearse, o bien colocar su vientre sobre el asiento y balancearse mirando al suelo. 17:37h | Un niño B, uniformado de la misma manera que la niña B que sigue usando el anexo columpio al del niño A, espera cola para subir al exitoso entretenimiento infantil. Debe ser de la edad de los dos amigos A. 17:39h | Una mujer se acerca a hablar con el niño A, por su expresión severa parece que el niño A haya hecho o dicho algo indebido y esta le esté riñendo. El niño A atiende la conversación de la extraña mientras esta le tiene retenido si poder seguir columpiándose ya que esta parada justo enfrente de él, entre ellos la distancia que les separa es prácticamente inexistente, desde el asiento del balancín, el niño A no tiene otra opción que observar a la mujer desde una posición inferior, alzando la vista hacia su altura de persona adulta como es y de pie como está situada. 17:40h | La mujer se aleja. La escena sigue igual. La niña B se columpia, la niña A sigue esperando su turno, el niño B aguarda para subir también cuando le toque... pero el niño A ya no se balancea. Permanece sentado, pero inmóvil. Algo de lo sucedido se nos escapa. 17:41h | La madre del niño A, que ha observado toda la acción se acerca a su hijo en busca de respuestas, ¿Qué le ha dicho y por qué esa desconocida a su hijo? 17:42h | La madre del niño A le pide que se siente junto a ella en un banco y ceda el columpio al niño B que hace un rato se espera. Mientras la niña B, que estaba antes de que los niños A llegasen, sigue sin dejar libre el suyo y la niña A sigue aguardando. 17:43h | El niño dice que la extraña no le ha dicho nada. Tras una conversación sobre la confianza, sospechas y esclarecimientos, el niño A confiesa a su madre que la mujer le ha preguntado si estaba columpiándose o merendando, pues el niño A todavía tenía en una de sus manos el bocadillo. 17:44h | Los niños de uniforme han abandonado los columpios, parece ser que se van del parque...
¿Y qué ha conseguido esa mujer por tres minutos?: Dar una lección de los beneficios del abuso de poder a sus hijos. Podía haber enseñado a pedir el columpio con educación y evitarse la intimidación a un niño de 6 años. Pero al parecer esa no es la mejor manera de preparar a los niños para la competencia que les depara el futuro.
Me gustaría haber escrito antes una entrada como esta (ruego no se pase por alto y se lea como algo imprescindible para completar este post) Y es que subrayo y suscribo todo cuanto el autor del enlazado artículo comenta.
Ayer tuve el enorme placer de asistir al concierto del grupo Manel, los cuales ya había mencionado en un post anterior, en Salt, Girona. Todavía no se me ha borrado la sonrisa que me dejaron, menuda chispa, que alegría desprenden (sin resultar esperpénticos ni payasos), vitalidad (aunque en algunos de sus componentes su apariencia pueda ser de un chico tímido y apagado), naturalidad y costumbrismo. Sin aires de artificialidad, sus canciones trasladan a historias cotidianas (como en "Es nit freda per ser abril", "Els raros son els guapos", "Corrandes de la parella estable", "Ai, Dolors", "Pla quinquenal"...), anécdotas que la voz cantante del cuarteto no deja pasar oportunidad para introducir de forma narrativa, más allá de que sea ficción o realidad, el público se identifica con cada una de ellas, creando una empatía y una compenetración en la que por momentos me dejaba arrastrar por el espíritu pseudo-kumbayá que rezumaba en el ambiente entre las gradas al son de las palmas que, con rigurosa sincronización acompañaban en ocasiones los 11 temas que recoge su, hasta el momento, único trabajo “Els millors professors europeus” y con el que ya se han ganado un buen lugar en el panorama musical, por lo menos en tierras catalanas, ocasión que aprovecho para reivindicar, como hace el autor en el texto que enlazo, que se deje la gente de prejuicios y no deseche la oportunidad de escuchar buena música acompañada de unas letras excelentes por el simple hecho de ser en catalán, bien escuchamos canciones en otros idiomas que no es el propio, ¿Porqué no hacerlo con el catalán? Si es por una cuestión de no comprensión, desde aquí me ofrezco como traductora. Llegados a "En la que el Bernat se't troba", desde el escenario el cantante insta al público a participar de los coros dividiendo el auditorio por sectores, lo que me llegué a reir, como buen dinamizador de grupos que debe ser, interactuando con un publico entregado, a la par que respetuoso, pues no se oía un exceso de euforia más que en los momentos entre canción y canción para romper en ovación y aplausos después de cada canción y enlazando con la siguiente, la cual no dejaban esperar mucho, y se agradece, personalmente me molestan los espacios dilatados entre tema y tema durante un concierto. Destaco la riqueza de las melodías, la fusión de tantos instrumentos (entre harmónicas, ukeleles, violonchelos, también encontramos los clasicos: batería, guitarra, bajo...) que manejan con arte y destreza como otros artisitas destacados del indie, el folk y el pop, estilos en los que se les cataloga principalmente, aunque etiquetas no es algo que se les pueda poner fácilmente a estos chicos, y si no, escuchad "Ceràmiques Guzmán", u otra de sus joyas "Roma". También tocaron “La gent normal”, su versión de la “Common people” de los Pulp, no incluída en el CD. Un disco completo, con una gran carga emotiva tanto por su aspecto instrumental como por sus letras, como ya he dicho. Me alegra que mi chico me los descubriera desde su primer álbum, pues espero poder seguir su evolución, que no puede ser otra que en ascendente, y ya vaticino, el listón está alto, pero, y parafraseando a los Manel: Ens en sortim!
Hace días que pienso que cada vez me cuesta más actualizar el blog. Me preguntaba el porqué de este mutismo, esta ausencia de proliferación de palabras, ideas, inquietudes, críticas... que un tiempo atrás fluían sin cesar y, que hoy por hoy, me encuentro perezosa para llevar a cabo. Sequía mental no es, sin ir más lejos, los medios mediáticos me abastecieron la semana pasada con cantidad de jugosa información (malformación) para parir unos cuantas entradas. Pero luego me sentaba frente a mi ordenador y ahí estaba de nuevo: La pereza.
Una de estas noches pasadas, por aquello de mantenerme despierta durante la guardia, mientras no tocan timbres los residentes y compaginando la lectura, pues terrible resulta leer dos miserables lineas y experimentar como el sueño se apodera de uno, pese a gustarle lo que está leyendo, llevé a cabo una de esas acciones que forman parte de las largas listas de tareas pendientes que todos tenemos y, bien por una cosa u otra, siempre acabamos posponiendo en pro a otra más urgente o sencillamente más atractiva. ¡Efecticamente! Lo de hoy era un reto, reorganizar armarios y seleccionar ropa guardada para tirar (Perdón, para reciclar en los contenedores especiales para ropa) que no hace más que acumular polvo y espacio u ordenar el cajón/carpeta/archivador de facturas y recibos se quedan en actividades lúdicas de lo más entretenidas en comparación a esto: Pasar a una agenda todos, y cuando digo todos me refiero a TODOS, los teléfonos que tenía almacenados en mi móvil ¿El motivo? Bueno, este fin de semana pasado a una amiga se le ha perdido su teléfono y con él la posibilidad de establecer contacto con un montón de personas con las que la única forma que tenía de comunicarse era a través de esos números. Así pues, antes de que algo así pueda sucederme, he preferido hacer una copia de seguridad a la antigua usanza y pasarlos a una agenda. A mano.
Cuando terminé, hora y media después, cabe decir que no he clasificado los números por orden alfabético de sus propietarios no, eso sería demasiado fácil y a la vez difícil de recordar pasado el tiempo. Que llegas a la letra T y te encuentra con tres Tonis ni más ni menos, que a saber quien era cada uno, y acabas por llamar a tu antiguo jefe pensando que es tu primo (lejano) “Pashaaa Primo!!!”y no, no mola. He hecho grupos (o etiquetas, rollo blog) que si Familia, Amigos, Escuela, Trabajo... Luego aparte un grupo catalogado como Otros Improbables, improbables de volver a marcar nunca más, y es que son esos números telefónicos que terminamos teniendo sin saber como llegaron hasta ti o porque precisabas en una ocasión en concreto hacer una llamada, o directamente porque no tendrías absolutamente nada que decir ¿Para qué voy a llamar a aquella antigua compañera del colegio con la que, años después de finalizar los estudios, coinicidimos en la misma ciudad durante nuestras respectivas vacaciones y llevadas por la alegría, por no decir la euforia del momento, intercambiamos números?
Una vezconcluida la faena rumiaba acerca de las agendas telefónicas que a mis (casi) 35 años he llegado a organizar, y a saber por donde andan. En anteriores ocasiones me preguntaba para qué narices quería yo la columna inútilmente destinada al e-mail si siempre la dejaba vacía, o bien la rellenaba añadiendo el número de móvil, eso quienes tenían. Mientras que, actualmente, es prácticamente imprescindible el correo electrónico, es más, me atrevería a decir que lo que escasean son los números fijos. Si comprobase los números de viejas agendas, e incluso de la presente lista, muchos de ellos serían números fantasmas, inexistentes. Imagino a mi no-nieto, niego pues todavía no existe, ni se si llegaré a tener alguno, encuentra una de mis agendas y decide investigar sobre la vida de su desaparecida abuela, sea por haber fallecido, poniéndonos en el plano melodramático, sea por estar yo en un asilo presa del alzheimer, tirando directamente por lo trágico, y empieza a hacer llamadas. Una tras otra no consigue comunicar absolutamente con nadie. Nada. Ningún rastro con el que poder empezar a desentrañar lo que en su día fue la vida de su abuela, o lo que sería lo mismo, mi propia vida, eliminada por completo como los números que marca, listas de teléfonos que dejaron de tener linea. Sin documentación, sin diarios personales, tal vez algunas fotos sueltas, pero insuficiente para reconstruir una vida, y sin nadie que pueda hablar sobre lo que fui y cuando ya nadie quede para recordarme, será como si jamás hubiera existido. Infinidad de vidas anónimas que no pasaremos a la posteridad, y las que han quedado atrás. En realidad, eso no me preocupa, nunca pretendí dejar legado alguno, con vivir con los menos sobresaltos negativos posibles mientras ande por aquí me doy por satisfecha.
Volviendo al principio del texto, no escribo con tanta frecuencia no porque no tenga nada que contar, siempre hay algo que decir, por imprescindible que sea, tal vez se debe más a la predisposición, las ganas, la pereza, esa que siempre me acompaña. A veces pienso que por mi existencia gris (en apariencia) carezco de experiencias para recurrir a material del qué escribir. Aunque mi vida sea anodina, basta con detenerse ante algo cotidiano y empezar a estirar del hilo. Un hilo a veces, quizás, demasiado largo y carente de interés para quien no teje esta telaraña, o tal vez sí, si has llegado a leer hasta aquí. Intentaré no ser tan perezosa, pero ¡Ay! Cuesta tanto luchar contra la propia naturaleza...
Esta noche en un telediario escuchaba estas declaraciones, cabe anticipar que el declarante era el director de un colegio vinculado al Opus: Que la igualdad no reside en dar a todos lo mismo si no que a cada cual lo suyo y al respecto, su escuela proporciona a los niños lo que necesitan, y las niñas, también lo que necesitan.
La noticia en cuestión era la retirada de la subvención del gobierno de Cantabria al Colegio Torrevelo, ¿Los motivos de esta medida? Que dicho centro sólo admite niños (varones, entiéndase), con lo que la Consejería de Educación de la Comunidad Cántabra se ampara en los principios y fines que inspiran el sistema educativo español, basados en la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, así como en la igualdad de trato. La ley de educación incide en la no discriminación por cuestión de sexo. Aunque es legal la existencia de centros educativos que separen niños de niñas y viceversa.
Y volviendo a la frase, grima me da el pensar en qué se refiere con "a cada cual lo suyo". ¿Los libros a los chicos, el costurero a las muchachas?¿Se podría aplicar ese concepto de igualdad en otros aspectos?¿Quien determina de quien es lo suyo, y qué es lo suyo concretamente? Por mi parte, siento indignación de estar pagando con dinero público a escuelas que segregan el alumnado por una cuestión de género, desapruebo este tipo de educación, en un primer momento pienso que, quienes quieran educar a sus hijos bajo ciertos parámetros que lo hagan desde la privatización, pero luego me sobrevienen dudas, a las cuales no tengo las respuestas, ¿Los colegios privados tienen un contenido curricular obligatorio común a la pública para homologar sus estudios? Pienso que sí, pero también, esa autofinanciación les debe permitir introducir asignaturas optativas con las que llenar las mentes de sus discípulos con su mierda sectaria, claro que ese mismo argumento se deben hacer eco respecto a la pública quienes no están conforme con asignaturas como la de educación por la ciudadanía. Ante lo cual, llego a una conclusión, mi miedo es a la negación del conocimiento y la cultura a una parte de la sociedad (en este caso, las mujeres y podría ir más allá, a quienes carecen de recursos) el de los otros el miedo radica en hacer llegar más información de la que pretenden a quienes están formando como fieles seguidores de sus obtusas enseñanzas. Y digo yo, entre los detractores más acérrimos a dicha asignatura se encuentra la iglesia (o un gran sector de esta) y no quiero extenderme más porque empiezo y no acabo y me voy del tema, pero me gustaría enviar un mensaje de fe y esperanza para todos aquellos temerosos de que sus creencias se desvanecerían si quienes han de seguir predicando ciertos discursos tuvieran la mente algo más expandida, claro que, cuestionar, o concretamente ser cuestionado, no es algo que al pilar más conservador de la santa iglesia le haya gustado nunca.
Unos datos de interés:
59 centros
- En España hay 59 colegios concertados que separan por sexo: Cataluña (15), Andalucía (11), Madrid (9), Comunidad Valenciana (7), País Vasco (6), Galicia (5), Asturias (2), Navarra (2), La Rioja (1) y Murcia (1).
- Andalucía anunció el fin de las subvenciones a estos centros. Ahora la consejería dice que actuará si denuncia algún padre.
- Cataluña también lo planteó. Ahora, en la negociación de la ley educativa, el Gobierno estudia mantener los que ya hay, pero no concertar a centros que segreguen.
(Fuente: El País.com 15/4/09)
Vergüenza me da vivir en Catalunya ante cosas así.
Cada vez estoy más convencida de que la vida no es que sea cíclica, es que es circular, que puede parecer lo mismo, pero no, no es igual y lo que parece avanzar en realidad no es más que una repetición de lo mismo, sólo que a veces, los puntos de la circunferencia deben estar alterados y nos parece verlo distinto, pero creedme, siempre es lo mismo. ¿Y por qué digo todo esto? Bien, no se si recordareis al bueno de David, sí, sí, el de la Estrella de David y su super hit No hacía falta (¡ Caramba si era innecesario! Pero él mismo no quería ni saberlo...), le dediqué un post y todo, pues bien, desde hace unos meses que va pegando fuerte, pero esta vez como productor de La bien Querida. El caso es que ayer mi chico me envía un par de canciones de su romancero, el de la bien querida, digo, que por lo visto lo dejan por los cielos en el MondoSonoro, yo no se si empezar a creer que esta fuente cada día pierde credibilidad con las horas, en fin, y yo que lo escucho, y que ya me cuesta entrar por el hecho de que se trate de una voz femenina, que le vamos a hacer, me van más los tonos graves... y luego ese ritmo... ese tonito... que no digo que me desagrade del todo, si no está mal, le digo, pero vamos, te fijas en las letras y son repetitivas, repetitivas, que ni un loop de lo más psicodélico le hace sombra. Y encima va del rollo pop “Naïf” con lo soporífera que me resulta la palabreja en sí, no digamos ya el concepto. En fin, que estábamos predestinados a toparnos con David de nuevo, y hete aquí el reencuentro. Esperemos que esta vez corra mejor suerte, por lo menos por nuestra parte, quien sabe el aplastante éxito con el que al igual ya cuenta en ambientes en los cuales no nos movemos, y desconocemos el gran filón que está teniendo y la sensación que está causando en sectores de lo más selectos... Ignorante que es una!
Ale, ahí dejo el vídeo de la Bien Querida, que no se diga que en este espacio no damos oportunidades.
Dato carente de total interés: Al parecer, La bien querida lo es por el propio David, y si a la hora de fornicar, ambos le ponen tantas ganas como al cantar, no me imagino algo más ausente de pasión e interés.
... del pobre, el miserable, el individuo de a pie; de la gente corriente, la muchedumbre, la gran masa; de los ciudadanos correctos, el modelo a seguir, imitar y perpetuar.
Lo sintetizan a la perfección el grupoManel en una frase de la versión de common people que hacen.
"Un riure, un beure i anar tirant, i si es pot, follar de tant en tant." (reir, beber e ir tirando, y si se puede, follar de vez en cuando)
Por que si esto no le da sentido (o razón de estar), que me digan a mí qué sentido se le puede dar a pretender esto:
¿Porqué iba a elegir yo algo así? Y sin embargo, es lo que escogemos la mayoría.
Para quien no viera el pasado jueves Saturday Night Live (para ser sinceros era la primera vez que veía el programa y bueno, creo que se les tiene que dar una oportunidad, pues no era como para desternillarse, pero tienen buenas ideas, y es que es lo que sucede cuando se anuncia a bombo y platillo un programa, que después, por más que supere el aprobado, queda una sensación de no haber alcanzado las expectativas con el que lo promocionaban) cuelgo uno de los sketchs que me dejó sorprendida, no tanto por el guión de este, si no por la excelente interpretación de Yolanda Ramos. Si es que era verla y ver a Pe (los gestos, la mirada, ¡la voz! genial "como la jura de bandera" juaaaaas)
En la web del programa, en los comentarios, alguien sugería que una de las invitadas fuera la mismísima Pe, la auténtica, la de Alcobendas y el mundo entero mundial. Pues bien, si eso sucede, espero que tengan la idea de hacer un face to face entre Penélope Cruz (Pe) y Penélope Cruz (Yo, no yo, vamos, si no Yolanda).
(Yolanda Ramos) -Hola, soy Yo. (Penélope Cruz) -No, no, yo soy yo. (Yo) -No mujer, quiero decir que tú eres Pe y yo Yo. (Pe) -Pero tú no eres yo, yo soy yo, y si no se lo preguntamos a Pedroooooo.
En fin, como guionista no me ganaría la vida, pero la idea se pilla, no?
f. Conjunto de las características y diferencias individuales que distingue a una persona de otra.
En un episodio de la serie 3 Libras (serie que no sigo y ni conocía de su existencia hasta anoche), unos neurocirujanos “arreglaban” el cerebro de un hombre que padecía depresión desde hacía tres años. Insertándole unos cables y mediante corriente eléctrica controlada a través de un mando externo, podían regularle las emociones y los pensamientos. No estoy muy puesta, por no decir que soy una absoluta desconocedora, en medicina pero diría que hoy por hoy esta sería una práctica inviable. Pura ciencia ficción. Creo entender que se avanza en la investigación para conocer el origen y la/las causas de múltiples enfermedades mentales que a día de hoy son difíciles de explicar e incurables. La depresión es una de estas enfermedades por las que se intenta encontrar soluciones más efectivas a las que por el momento disponemos. El sistema nervioso es complejo, existen determinados orígenes de esta enfermedad en los que las posibilidades de mejora son factibles, en algunos casos mediante terapia y/o administración de fármacos, como los reguladores de seretonina en caso de que el origen sea genético. Más allá de la realidad científica de la que disponemos, de la cual tampoco soy la persona más indicada para desarrollar dicha materia, en el hipotético caso de que, lo que plantea el episodio pudiera llegar a suceder, una serie de cuestiones me acechan repentinamente: ¿Avanzaremos hasta tal punto en el que la personalidad se pueda escoger a la carta?¿Si esto fuera posible, quien se encuentra en pleno derecho para decidir esto?¿La persona directamente implicada?¿Debería regularse debido al mal uso que podría darse de esta práctica con las pertinentes consecuencias que podrían derivarse?¿Quien o qué organismo sería el encargado?¿Las autoridades?¿Un equipo profesional cualificado?¿Y en este caso, quien supervisa a los supervisores y así sucesivamente?¿Sería lícito cambiar aquello que no nos guste de nuestra forma de pensar o de nuestro comportamiento de la misma manera que lo es hoy en día poder decidir cambiar nuestro aspecto físico a través de la cirugía?¿Sólo podrían someterse a estas intervenciones exclusivamente las personas bajo prescripción médica o se podría acudir a centros de iniciativa privada para interferir en aquello en lo que cada cual no se encuentra a gusto de su forma de ser?¿Dada la posibilidad de efectuar este tipo de operación quirúrgica existiendo con ello la alteración mental, aunque sea en beneficio a uno mismo y/o al conjunto de la sociedad, no se, se me ocurre el revolucionario invento de poder acabar con la psicopatía, dejamos de ser “nosotros mismos”?¿Esto acuña la frase: El fin justifica los medios?¿Abarca una cuestión filosófica, ética, moral o científica exclusivamente o la suma de todos los factores?¿Que peligros aguarda semejante revolución? ¿Barajados los pros, estaríamos dispuestos a pagar el precio de los contras? Así de pronto me viene la imagen de un conjunto de seres clónicos en ideas y pensamientos, con idénticos gustos y con ello vestimentas, humanos más próximos al concepto de humanoides que a seres con identidades individualidades aunque con caractéristicas comunes como se da en la actualidad. Es probable que el arte, entendido como hasta la fecha, dejase de existir, porque sin personas traumatizadas, atormentadas, dolidas, no habría la proliferación creativa tal y como la conocemos. Muchos de los grandes talentos y artistas de la historia contaban y cuentan con sus “disfunciones cerebrales” como impulsor para dar rienda suelta a la creatividad, siendo dueños a la vez de ese pesar de bendición y maldición al mismo tiempo. Hay quien afirma con rotundidad que el sufrimiento, la infelicidad, la pena y la desgracia generan las mejores manifestaciones artísticas. Que muchos genios en diferente areas, no sólo en el arte, lo eran o son a consecuencia de una irregularidad en su cerebro. Sí, la factibilidad de reparar “taras neuronales” fuera posible, implicaría la desaparición de estos brotes de genialidad de tal forma que dejarían de producirse infinidad de cosas maravillosas, las pérdidas serían atroces. Sería probable que la inmensa mayoría nos lanzásemos a la búsqueda del máximo exponente de felicidad a control remoto elevando o disminuyendo la carga eléctrica aplicada pero, la duda persiste en la teoría y yo me pregunto, ¿Todo se reduce a la conexión de una red neuronal?¿Todo en nosotros, comportamiento, pensamiento, emociones, gustos, se debe a reacciones químicas, físicas y/u orgánicas?¿Qué hay entonces de las teorías ambientales?¿Podría la conducta modificarse mediante un interruptor? Y lo que más me inquieta, ¿Para ser feliz debería renunciar a “ser yo” como hasta ese momento me he conocido y asumir que me gustasen los dibujos naif de tonos pastel o las películas con final feliz? Por cierto, al final del capítulo, el paciente sufría una infección en el cerebro que les obligaba a retirar los cables con lo que volvían al punto de partida: Un hombre con una profunda depresión y una mujer y un hijo nuevamente tratados por su psicóloga para ayudarles a aceptar que su padre y esposo se iba a quedar en ese estado de forma permamente.
Pensaba escribir un post recogiendo las últimas noticias que corren por diversos medios, prensa, radio, televisión... Venían a mi cabeza Cacerías y Bermejos, demandas de división, Peluquerías regentadas por chinos (y chinas que aparte de un corte de pelo más o menos decente, te ofrecen otro tipo de servicio nada decentes probablemente sea ese el pretexto al que se acogen los responsables que han determinado el cierre de un montón de este tipo de locales en Barcelona). Supongo que el problema no es tan moral si no por una cuestión de pago del impuesto correspondiente según el tipo de actividad que se realiza cuando se solicita una licencia para abrir un establecimiento... Pero como con todo lo que contiene un verdadero trasfondo de interés a debate, con problemas que necesitan una auténtica solución y revisión de ciertas políticas, leyes... lo conveniente es quedarse en la superficie de lo anecdótico. Huelgas de Jueces, Marta Del Castillo a todas horas con el correspondiente minuto a minuto referente a los avances en la búsqueda por su cuerpo, ahora que se conocen a sus verdugos y sacando a sus asesinos, e incluso excavando en el pasado de estos hasta llegar a sus compañeros de guardería si es preciso, explotando este tema impúdicamente en programas que se lucran brotando alrededor de algo tan doloroso, provocando el morbo y la alarma social, debatiendo la violencia creciente entre nuestros jóvenes. En contraposición, la denuncia del lamentable estado de diferentes centros de menores en los que los internos están sometidos a maltratos continuados y condiciones infrahumanas... Sinceramente, no se qué concluir con estos temas solapados uno tras otro... Mi mente es un hervidero de ideas que se agalopan sin darme tiempo a reflexionar. Una idea que viene a mi cabeza es que hacerse sonar en los medios es un paso imprescindible y propulsor por el que hay que pasar (con las consecuencias que conlleva) para movilizar no sólo conciencias sociales, sino porque parece ser también un motor que genera la obligatoriedad de revisiones y cambios. Pero esto, muy lícito, puede hacerse bien y puede hacerse de la peor de las maneras, y creo que la mayoría de nuestros medios se están especializando en hacerlo de la peor de las maneras, porque el objetivo final no parece ser una mejora social, política, económica para el país y los ciudadanos, si no, un negocio en el que todo vale con tal de llenar los bolsillos propios, se utilizan los medios para lavar imágenes, para ganar audiencias, lectores, al precio que sea. El poder mediático es enorme y sabido por los invisibles hilos que los manejan, esto no es nada nuevo, no voy a pecar ahora de ingenua, simplemente manifiesto que es patético el mal uso de este, por que una cosa es el entretenimiento, si así son entendidos diversos medios y otra muy distinta la información, los problemas que afectan a la sociedad y el trato que se les da a estos. Y me quejo. Cómo no vamos a estar como estamos. Si esa ambición, esos valores los hemos mamado y los estamos inyectando a nuestros hijos. Quizás mi visión sea derrotista, desproporcionada catastrofista... pero es lo que percibo a mi alrededor.Y llego a sentir miedo. Miedo a salir a la calle, al futuro de mi hijo, al mío propio, termino por apagar la televisión y por coger el periódico por la sección de pasatiempos. Y no quisiera convertirme en un zombie que pase a engrosar la masa que termina convirtiéndose en parte del problema. Pero sinceramente, no se que más puedo hacer. Y luego, podemos seguir hablando de la crisis.
La Influencia retrata la vida de tres personajes que configuran una familia, la madre y sus dos hijos, la mayor de unos 14 años y el menor de 5, centrándose en la figura materna y en como o de qué manera afectan sus acciones a la de sus hijos. La sinopsis se resumiría como la debacle de una mujer débil y claramente inmadura incapaz de afrontar los problemas que le van sucediendo (pérdida de su negocio, disminución de su estatus económico, ausencia total de vida social y de pareja...), sumiéndola en una depresión. A priori a uno se le quitan las ganas de presenciar esto, sus escasos 83 minutos de metraje lo hacen más soportable. Y no con ello digo que sea un film infumable, suporífero y asfixiante, pero seamos sinceros, no es un tema que agrade a todos los públicos. Aplaudida en la quincena de realizadores de Cannes en el 2007, recibió el premio Age D’Or de Bruselas. No así ha sido tan beneplácita la critica en otros sectores. Quien la califica de insulsa, carente de argumento, tediosa, comparándola (y saliendo peor parada) con films como “El séptimo continente” de Haneke o “Dare mo shiranai” (Nobody Knows) del japonés Hirokazu Koreeda. Y es que se le pueden atribuir puntos para hacer de ella una crítica negativa, con lo que no vamos a endiosarla ni engrandecerla más de lo merecido, aunque particularmente considero que tiene buenos motivos para salir victoriosa frente a quienes puedan arremeter contra ella. Es cierto que se le puede acusar de poco cinematográfica, pero, ¿Acaso esto es algo negativo si es la intención del director? Quienes pueden considerar que rezuma cierta impostura alegando que, hacer cine realista no implica filmar la realidad si no otorgar al conjunto de imágenes una visión verídica, cuando además, lo rodado es fruto de un guión inventado, no está basado en ninguna historia real. En esta ocasión, Pedro Aguilera ha escogido expresamenente actores no profesionales, los cuales no habían participado con anterioridad en ningún otro film, y lo más probable es que no lo hagan en futuras películas, restando importancia a la dicción y actuación de estos con el pretexto de captar acciones reales ("La finalidad es conseguir más autenticidad, porque mi idea es que la persona sea el personaje. Si voy a contar la historia de un vagabundo, voy a intentar buscar a un vagabundo, o una persona que tenga de esencia una experiencia similar"[...] “ a mí los errores de dicción y actuación no me interesan, porque no busco una interpretación, sino un ser puro y natural que no tenga que interpretar porque si no, miente. Entiendo y respeto el trabajo de los actores, pero desde mi punto de vista es más interesante trabajar con gente de la calle que jamás va a hacer otra película") y visto el resultado, creo que es una opción incorrecta. Aún así, cabe destacar la actuación de Paloma Morales, de quien he leído por ahí críticas a su inexpresividad, de lo que estoy totalmente en desacuerdo ya que, aunque el personaje tampoco es que sea muy agradecido, desarrollar la personalidad de una mujer que vive en la inercia, la cual ha perdido todas las ilusiones, que baja la mirada o la mantiene perdida cada vez que se le piden explicaciones, la que, vaga por esta vida estando ya realmente muerta interiormente, no es algo sencillo de encarar y ella lo hace. Así como los niños, los propios en la vida real de la actriz, que, para no ser profesionales hacen un muy buen papel. Me chirría más el encuentro con un (el) cliente de la tienda o el abogado a las puertas de esta. El escaso diálogo no implica la falta de discurso, lo que sucede es que mediante una serie de retratos cotidianos utilizando mucha cámara fija, planos estáticos y prolongados (esto lo he aprendido de mi pareja, el cual con su experiencia y conocimientos me aporta una visión más amplia de las películas que veo para atribuir a mis comentarios aspectos más técnicos, más allá de mi percepción emocional) construyendo lo que al espectador quiere transmitir. No pretende incidir en los problemas sociales ni políticos en general, si no hacer hincapié en los conflictos individuales del personaje ("Inevitablemente, hay una lectura de cine social. Y sabía desde el principio, desde que estaba escribiendo el guión, que había esa lectura, pero a mí el cine social no me interesa. No me interesa denunciar problemas sociales. Siempre hay un contexto colectivo en cada personaje, pero no era el fin último de la película, sino la historia individual" [...]"habla de problemas espirituales, existenciales, de los conflictos del ser humano no exactamente con su entorno, ni con la realidad política o social, sino consigo mismo".) Y en mi opiníón lo logra con creces, porque consigue ubicarte en el universo particular de la protagonista. Como en esa escena que al salir de la ducha, mientras se seca y se observa frente al espejo cierra los ojos de su fatigado rostro e imaginas que siente, piensa y desea que al abrirlos todo cuanto es y ve haya desaparecido para, al abrirlos de nuevo, constatar que todo sigue ahí. Y así lo consigue, gracias a las escenas previas, muy descriptivas visualmente.
Destaco que desde un principio sitúe la acción en un momento determinado de la historia que nos es narrada sin aclarar partes del pasado de la vida de la protagonista. Y lo termine de esa manera tan precipitada para algunos y magistral en mi opinión, de la cual alargarlo un poco más sería caer en obviedades, entonces sí entraríamos en la mecánica y funcionamiento del sistema social, de lo que el propio director ya ha manifestado no tener interés. Comprendo su ritmo lento, pausado, llegando a exarcebar al más paciente de los espectadores, que deba tomar ese cariz, tal vez porque entienda perfectamente, por una cuestión de empatía con el personaje que, la vida que nos describe es así. Agotadora, pesada, cansina, repetitiva y poco frenética en la indóle emocional, es plana y esa forma colmada de lentitud de plasmarla la define con exactitud. Puedes sentirla, y es, verdaderamente angustioso. Sin ánimo de destripar, me abstengo de hacer un comentario más profundo añadiendo un análisis propio perceptivo, pero que con gusto seguiría desde los coments si a alguien que la haya visto le apetece abrir el debate.
Mi recomendación para quienes disfrutan del cine de Rafa Cortés o Jaime Rosales, gusta de propuestas alternativas, desvinculadas del cine comercial/convencional y para aquellos que quieran tener otra visión más esperanzadora en el cine español, el que está al margen de subvenciones, para quienes creen que son estás películas las que deberían obtener facilidades para su distribución; porque mientras el público no reclame con más enfásis el derecho a ver proyectados este tipo de films en salas, seguirán pasando desapercibidas. ("Tiene su público y es lo que intento encontrar: su público. Hay gente que quiere acceder a este tipo de cine y espero que esas cuatro o cinco personas puedan verlo -ironizó-. Obviamente, no está planteada para las grandes masas".) Una demostración de que se puede hacer una buena película con un bajo presupuesto (200.000 euros) y un equipo técnico compuesto por cuatro personas.
Manténgase alejados quienes busquen acción trepidante, y divertimento para evadirse de sus problemas.
Como inciso final, diré que, el propio director confiesa que se trata de una película optimista. ("Es la pregunta que quiero hacerle al público, si ve la película optimista o pesimista. El final es una especie de salida a los problemas; uno tiene que renunciar a una parte de sí mismo para sobrevivir. Para mí el final es positivo, aunque entiendo que el espectador piense que es negativo porque se fije en otras cosas”.) Y con esa idea me quedo yo, para extraer de ella lo mejor que me puede aportar.
Se detiene a contemplar una araña recorriendo la pared. Luego anda hasta la terraza para fumar, un cigarrillo en soledad, ante la mirada devuelta de la inmensidad del cielo, mientras las nubes lo cubren impidiendo a la luna brillar con todo su esplendor. Pero lejos de entristecerse se sume en un profundo ensimismamiento observando las formas que dibujan los destellos de su luz. Y ahora se deja entrever, y ahora vuelve a desaparecer. Hace frío en el exterior, pero tampoco va a encontrar dentro calor. Sin esperar nada para mañana, menos para hoy. El tren que no llega, que no llega, lo que no sabe es que hace tiempo descarriló. Y desespera en la espera, sin fuerzas ni para matar el aburrimiento, lamenta la pérdida de la esperannnnnnnnnnzás! Todo acaba por terminar.
Anoche pude disfrutar de una de mis grandes pasiones, Nacho Vegas en directo (entiéndase por pasión estrictamente en el plano musical, ehem) El segundo concierto en Barcelona que ofrecía de esta gira de su último trabajo “El manifiesto desastre”, que inició el pasado 23 en Valladolid ( aunque en realidad el de ayer era el primero y único programado para BCN, pero debido a que las entradas para este se agotaron en una brevedad fulminante, ampliaron su visita a Barna con el día antes, con lo que, los que adquirimos las entradas con anticipación, las mías fueron un maravilloso y agradecido regalo de Navidad, nos tuvimos que aguantar con verlo más tarde).
El concierto parecía que empezaba con leves incidentes (hablo a nivel personal), algunos anecdóticos, otros algo más molestos, como la gente con poca vergüenza que llega tarde y te obliga a levantarte de tu asiento para cederles el paso, por no hablar de los que encima te cuestionan si TUS localidades no son en realidad las suyas. Claro que me ocupé de responder de forma directa y concisa: No, estos son los nuestros, fila 2, 2 y 4. Luego mi chico me dice que soy borde. Borde sería no haberles ni dirigido la palabra, que es lo que se merecían, y otra de las molestas es que en medio del Auditori el que se te sienta al lado, y ni conoces, saque el bocata y se ponga a comer, ¡inconcebible! El público asistente era variopinto, completamente heterogéneo, cosa que agradezco, pues mucho me temía que mi bilis se desatase por todo mi cuerpo de haber observado una presencia en demasía de post-modernitos, guais, o como los califica el Impenitente en su blog: comomolos. Comentando con mi pareja los desfases que llegamos a observar, la fila 1 del anfiteatro era antológica, nosotros estábamos justo detrás, en la 2, algo alejados del escenario pero con una visión muy amplia de todo el conjunto, yo salí más que satisfecha. Lo disfruté más desde ese ángulo superior que lo que lo hubiera hecho desde la platea.
En generalexaltaciones comedidas, algún que otro grito a la voz de “Nacho guapo! quiero un hijo tuyo”, proviniendo de una varonil voz y aplausos, muchos aplausos. Según mi chico, desmedidos, para mí, más que correctos. Al terminar las canciones, y algún estallido de euforia al principio de determinados temas, los más conocidos: Ocho y medio, Dry Martini, el hit del último disco, aunque a mí, el que más me hizo vibrar fue “El tercer día”, en el que sí rompí el silencio de la sala en los primeros acordes para aplaudir, algún que otro fan(atico) se unió amis palmadas. Hay quienes detestan el ambiente festivo que se vive en los conciertos de Nacho, incluso quienes se aventuran a opinar que al mismo artista le molestan tales muestras de cariño por parte de su público durante sus actuaciones... A mí todo esto me importa poco, cada cual paga su entrada para vivirlo como guste, y disfrutarlo. Si vas a un concierto, debes saber que habrá quien no comparta tu gusto por escuchar en silencio desde el principio al fin, si es así, mejor pídele audiencia particular o bien quédate en casa escuchando a solas tu disco. Con ello no defiendo el cachondeo padre y no parar de gritar y aplaudir sin dejar escuchar las canciones o las escasas intervenciones en las que habla para contar algo, presentar a la banda o simplemente dar las gracias por haber ido, pero creo que, anoche ambas dinámicas se compenetraron perfectamente, había espacios de tiempo entre canción y canción para el griterío, con declaraciones de amor pertinentes (juro que no fui yo), aplausos y, durante la ejecución de los temas, el silencio reinaba y se podía disfrutar intensamente del sonido. Sonido que, por otra parte, no estuvo muy acertado durante la primera parte del concierto. La banda genial, muy buenos todos, aunque es cierto que, como apuntaba mi chico, el sonido de la guitarra y la batería primaban por encima del bajo y los teclados, y no debería haber sido así.
Previo al concierto que nos atañe, una tal Alondra (nosequémás) abrió la noche como telonera. Sentada en un taburete provista únicamente de su guitarra, tocó unos cuatro o cinco (no recuerdo el número, mas sí el suplicio de la espera) del primer álbum que ella misma promocionó al final de su debut anunciando que saldría a la venta el próximo mes de marzo. Pese a que musicalmente no me desagradó su estilo folk, su voz me resultó molesta, no llegando a la altura de Joanna Newsom, pero en esa linea. Formando un compendio con el estilo de la Rosenvinge, y hay quien apunta que es la sucesora de Russian Red. Con lo que, podemos afirmar y concluir que no seré yo quien aumente su número de ventas.
Empieza el concierto. Salen al escenario, y en último lugar Nacho. Gran ovación. Los asistentes empezamos a calentar manos. Abre con “La plaza de la soledad” (empezamos mal, pienso yo, pero al ver que hay que ajustar el sonido, respiro aliviada y pienso “ menos mal, mejor que suceda con esta que no con otras que más me agradan”)
El siguiente tema “Detener el tiempo”, del último álbum. Cabe decir que no tocó todos los temas del Manifiesto Desastre, excluyó el cabaretero “Lole y Bolan” (no tuvimos oportunidad de ver a su ratita presumida sobre el escenario) , la ranchera “El lugar del amor”, “Nuevas mañanas”, la cual de las desdeñadas es la que más en falta eché y, “Junior Suite”, que es un tema que a mí no me llama mucho pero que pensaba que sí iba a incluir.
La tercera canción vuelve a ser del disco Cajas de Música dífiles de parar, “Gang Bang”, luego doblete del manifiesto con “Un desastre manifiesto”, seguida de una aclamada “Dry Martini, S.A.” (ahí me hacía malpensar que muchos de los presentes no habían pasado del primer tema al escuchar el último disco). Siguió con “Que te vaya bien, Miss Carrussel”, lo cual es siempre de agradecer que recupere temas de sus principios.
Cerca de la mitad del concierto, estalla “Crujidos” y con ella ya sí que sí, me sentía inmersa en plena catarsis. La banda abandona el escenario, y NV se queda a sólas con una guitarra, empieza un emocionante acústico con “8 y medio”, el vello se me eriza, la banda se incorpora al final del temazo que pertenece a “Desaparezca Aquí”. Luego más de lo último, un “Mondúber” que cuanto más la escucho más me gusta, en esta ocasión, y a falta de voces femeninas, Nacho improvisa sus propios coros.
Ahora sí, va a tocar “El tercer día”. Así es, yo aplaudo como apuntaba al principio. Este tema me toca y me hunde. Alguna lágrima cae por mi mejilla, intentando reprimirme para no ser burla de mi pareja, pero es que me puede, me puede.
Seguimos con el guitarreo y la caña, a “Días extraños” de El tiempo de las cerezas, le sigue “Perdimos el control”, de nuevo de Desaparezca aquí y volvemos a el tiempo de las cerezas con “Secretos y mentiras”. Por mí ya podría haber añadido “La pena o la nada”, pero claro, el concierto no iba a durar 3 horas... ¡ Más quisiera yo! Que por pedir habría tantos temas que me hubiera gustado volver a escuchar en directo... Autoayuda, Canción de palacio, Sólo viento, El camino, El salitre, Etcétera, Nuevos planes,idénticas estrategias... ¿Sigo?
Cerró el concierto con la grandiosa “Morir o matar”. Abandona la escena mientras la sala aplaude y grita pidiendo un bis. Salen de nuevo, en mi opinión, se hicieron de rogar bastante, y terminaron regalándonos dos canciones más: La eterna ya “El hombre que casi conoció a Michi Panero”, también del brillante Desaparezca aquí y para concluir, una emotiva versión de “El Ángel Simón”, en la que la batería de nuevo cobra protagonismo y cada bum-bum podía sentir como se clavaba en mi corazón. Terminando con el desfase al que estaba acostumbrada a disfrutar en anteriores conciertos con “El jardín de la duermevela”, tema que para esta ocasión dejó en la reserva y que personalmente lamenté todo el camino de regreso a casa.
Tal día como hoy hará un año. Algo que recordaré toda mi vida. Gracias.
1- Plaza de la Soledad (Cajas de música difíciles de parar CD1)
2- Detener el tiempo (El Manifiesto Desastre)
3- Gang Bang (Cajas de múscia difíciles de parar CD2)
4- Un desastre manifiesto (El Manifiesto Desastre)
5- Dry Martini, S.A. (El Manifiesto Desastre)
6- Que te vaya bien, Miss Carrussel (Actos inexplicables)
7- Crujidos (El Manifiesto Desastre)
8- 8 y medio (Desaparezca aquí)
9- Mondúber (El Manifiesto Desastre)
10- El tercer día (El Manifiesto Desastre)
11- Días extraños (El tiempo de las cerezas CD1)
12- Perdimos el control (Desaparezca aquí)
13- Secretos y mentiras (El tiempo de las cerezas CD1)
14- Morir o Matar (El Manifiesto Desastre)
15- El hombre que casi conoció a Michi Panero (Desaparezca aquí)
16- Angel Simón (Actos inexplicables)
Efectivamente, recientemente están anunciando por TV un automóvil, el cual por no darles más publicidad voy a omitir marca y modelo. El caso es que son muy acertados estos publicistas a la hora de escoger la música en cuestión. Lo que ya me resulta más necio es atrapar la idea del vídeo también para el anuncio, y yo que en primera instancia estaba resignada a aplaudir a estos publicistas admitiendo lo bien que saben hacer su trabajo, y bueno, si su trabajo consiste en copiar ideas, enhorabuena por ellos. Para esta ocasión han elegido un tema que hacía años no escuchaba y al oirlo de fondo (cabe decir versionado de una forma magistralmente melancólica por los Youth Group), me ha transportado a esa época en la que era (todavía) más joven, pues sigo siéndolo pese a mi empeño en refunfuñar como una vieja amargada constantemente. Hablando con mi pareja, coincidimos en destacar dicho tema, con lo que incidimos en el anuncio, lamentablemente para los vendedores del producto, ninguno de nosotros tiene coche, ni intención de tenerlo, con lo que los efectos deseados poco van a influir en nuestras débiles e influenciables mentes. Una campaña dirigida a la población entre los 30 y los 40, (arriba y/o abajo), con ansias por preservar esa primera juventud ya dejada atrás que tanto nos esforzamos en idealizar. Negaros a haceros mayores, conservad vuestra libertad, sois quienes decidiis, pero que no os arrastren vuestras responsabilidades con ello... Todo me señala que esta es la idea a inculcar en un espacio de tiempo inferior al minuto. ¡Bravo! Me reafirma salir a la calle y observar a mi alrededor que este mundo lo mueve ese gran monstruo llamado publicidad y como los demás bailamos al son de su música.
Para nostálgicos, el youtube con la original de los Alphaville..
Se acabaron las fiestas navideñas y podemos decir que volvemos a la normalidad. Esa rutina y hábitos concretos y definidos que ocupan la mayor parte de los días de un año.Y un año queda atrás. Como tantos otros. De un tiempo a esta parte he notado que en lugar de contar el tiempo hacía adelante, en muchas ocasiones lo hago hacia atrás. Hace 6 años que parí, tres que empecé a escribir este blog, tengo 34 años y 31 tenía cuando te conocí... Esto me crea una sensación de envejecimiento, de finitud. Una irremediable vida acontecida irreversiblemente. Una suma de sucesos que no significan más que la resta de años, días, quien sabe si horas, que me quedan por vivir. Recientemente leía en una entrevista a Nacho Vegas que decía: La vida pasa, pesa y pisa. Y me hizo cierta gracia porque a menudo la siento así.
Estrenando año nuevo, como todos los años, aprovecho, al igual que tantas otros millones de personas, para (re)plantearme un serie de propósitos e intenciones, los cuales la mayoría, apenas acabe el primer mes habré incumplido o desfallecido en el intento. No obstante, es interesante hacer un balance, aunque sea para reflexionar sobre determinadas cuestiones que, durante el día a día no nos detenemos a analizar, ya sabemos, por eso de vivir deprisa.
Necesito con urgencia aprender a tomarme la vida de otra manera (para que no seguir escribiendo cosas como las descritas en el primer párrafo). A no prentender que todo salga a la perfección. A saber combatir los obstáculos sin ver perjudicado mi temperamento nervioso, no es preciso ser la mujer de hielo, pero tampoco que los infortunios, por pequeños que sean, supongan una hecatombe en mi particular mundo, ese que me rige desde mi mente. A saber diferenciar entre lo urgente-importante, lo no prioritario aunque importante, lo urgente pero irrelevante y lo que puede postponerse y encima no es relevante. Aceptar a la gente tal y como es. A no malgastar esfuerzos, que constituyen una cantidad de energía de lo más desaprovechada, con pretender cambiar a nadie, y sí saber extraer lo mejor de cada uno. Obligarme a sonreir(me) ante el espejo cada mañana (o tarde, en función de cuando me levante). A fruncir menos el cejo (que llevando a la práctica todo lo anterior, este gesto ya se reduciría considerablemente). A mirar menos el pasado, a no depositar tantas expectativas en el futuro y a gozar más del presente. A medir mis capacidades, sin obligarme a realizar lo que no está a mi alcance y sí motivarme para lo que potencialmente valgo. En dejar de infravalorarme por lo que hago profesionalmente y reconocer(me) lo que con ello logro.
¿Y qué de bueno me llevo del 2008? Alguien dijo que se aprende más de los fracasos que de los éxitos. La cuestión creo que radica en que, cuando no hay otra alternativa, y lo que se avecina no es precisamente una nube rosa, tienes que reaccionar, mientras que cuando el viento sopla a favor, resulta sencillo y cómodo dejarse llevar, y hay quienes incluso no saben apreciar esta ventaja hasta que la pierden. Yo intento tener muy presente de lo que disfruto mientras lo tengo, que para penurias ya habrá tiempo (lamentablente) Y lo mejor, que lo que había en el 2007, se ha mantenido en el 2008, saliendo incluso mejorado, y con eso, no es que tenga suficiente, es que es cuanto deseo seguir conservando.
Es innegable que, la forma de rodar de Wong Kar Wai es muy particular y característica. Así como la elección de sus bandas sonoras. Crea una atmósfera que, por insulsa que pueda resultarnos la historia que nos pretende contar, hace que valga la pena verla. Es puramente visual, y, en este caso además, auditiva, lo que personalmente me hace más receptiva y sensible a su visionado. El juego de cámara lenta perfectamente sincronizada a la música me ha envuelto en esa aura, que tan bien sabe crear como un funambulista de ilusiones, totalmente ajena a la plasmación de la realidad más cruda que tanto me gusta defender en lo que respecta a cine, y, manipulando al espectador al mismísimo estilo que los grandes farsantes desenmascarados del séptimo arte.
No negaré que detesto a quienes guardan la forma por encima del fondo, sin embargo, y es una contradicción en mí, confieso en afirmar que, unas formas bien tratadas bien merecen reconocimiento. Aquí Wong Kar Wai se luce, es un maestro a la hora de crear ensoñaciones. La historia no pasaría de una peliculita romanticona, noña y rematadamente cursi, con tintes de pseudo-profundis, concepto que acabo de acuñar para definir aquello que pretende ser trascendente, pero que me resulta de lo más superficial, sin todo ese tratamiento en las formas. Sí, por supuesto que los sentimientos y las emociones deben mi más sagrado respeto. Que el sufrimiento de seres dejados cuando siguen amando no debería ser diana de mi más cruel ensañamiento, si incluso asistimos a derramamiento de sangre. Y es que parece que, lo mío sean las críticas a los viajes de conocimiento personal, bueno, tal vez sea que, debido a mi falta de recursos para emprender viajes a lo largo de la geografía, no me ha quedado otra que, conocerme estáticamente, desde el mismito sitio en el que me encuentro, sin dar más pasos que los necesarios para cruzar la calle que para ir a comprar al super, y es que, claro que he entendido el sentido metáforico del mensaje, sólo que yo, no necesito que ese rodeo sea literal.
No me convence que zurza una historia gracias a los retales de otras, pero bueno, eso me da que pensar que en el fondo (o la superficie) somos en realidad mucho más párasitos de lo que nos creemos y mamamos de los demás para hacernos a nosotros mismos.
La historia de la chica que se queda dormida trás la ingesta de tarta de arándanos, como terminaría describiéndola, o recordándola, no se aleja a las historias de hadas y princesas a la espera de ser rescatadas por el beso de un príncipe azul. Claro que, en esta ocasión, la princesa no se queda de brazos cruzados y emprende su propia aventura, tiempos modernos, pero en el fondo, mismo disfraz. Eso sí, me ha gustado volver a soñar un rato, aunque luego sea para dejarme la sensación de que despierto de una pesadilla.
No me gusta que el cartel sea la escena que cierra la película, menudo destripe, aunque supongo que es lo de menos, desde el primer fotograma se adivina el final. Tampoco la reutilización del tema principal de In the mood for love, me ha chirriado bastante, por lo demás, la banda sonora excelente. Todavía suena en mi cabeza ese clásico de Otis Redding viendo a David Strathairn destrozado, hecho trizas, brillante en su interpretación, así como su compañera de reparto Rachel Weisz, en un papel muy femenino y sofisticado con reminisencias a la anteriormente citada In the mood for love.
Y bueno, dejando gafapastadas aparte, hay algunas ideas que se pueden recoger y son realmente interesantes, algunas reflexiones de la protagonista que deja constancia en esas cartas, vítores para este canto a la comunciación escrita, luego hay otras que apestan bastante, como eso de que hay puertas que por abiertas que estén ya no hay nadie dentro... ehem... no se ha utilizado nunca, noooooo
Efectivamente, debo reconocerle a alguien que, este film no pasará por uno de los grandes ni por asomo pero, para la noche de hoy (ayer, si contamos que ya pasa de la medianoche), me ha venido muy bien verla, me ha entretenido, aunque no emocionado. Era la recomendación de un amigo (lo que no se si después de leer el post seguirá con las ganas de recomendarme otras pelis), a propósito, la peli no es otra que My blueberry nights.
En fin, que hubiera preferido que fuera my cherry night.
El peldaño superior
-
Estábamos tomando el aperitivo. Cuatro éramos: mi hermano, dos amigos de
siempre y yo. Empecé a contrales una anécdota. A mitad estaba cuando llegó
un cono...
NESTOR BURMA
-
A Nestor Burma, el detective creado por el francés Léo Malet, lo descubrí a
través de los cómics de Jacques Tardi. Y hace poco me encontré con que la
gen...
‘La novia’
-
Aún me encuentro un poco sorprendida. El preestreno de hoy iba acompañado
de la directora de la película, Paula Ortiz y uno de los productores. Todo
ello p...
ULTIMA JORNADA
-
Hoy no se ha despedido un jugador histórico para el club y para el fútbol
nacional (posiblemente el más galardonado de nuestra historia) e
internacional...
Un post de mi otro blog
-
Este post podría muy bien haberlo escrito aquí, pero como incluye una tira
que hice hace algunos años, al final decidí que su sitio adecuado era en
Lopezs...
El dos no tiene género
-
Tras presentar mi último texto, *CUANDO FUIMOS DOS*, recientemente
publicado por Ñaque y con el que regresamos a Madrid este 18 de agosto,
cierto crítico...