lunes, 25 de febrero de 2008

And the Oscar goes to

martes, 19 de febrero de 2008

You only live once (afortunadamente)

Que la vida es (a veces) una puta mierda. Que no tiene sentido. Que pocas son las cosas por las que merece seguir adelante. Que me jode acabar en el mismo sitio en el que todos vamos a terminar y pasar por todo esto desperdiciando las horas y los días para poder disfrutar del lujo de lo que realmente nos apetece. Que somos borregos. Que nos creamos una serie de necesidades por las cuales sacrificamos nuestros sueños. Que sabes que haces lo correcto. Que esos malditos sueños te obligan a arrastrarte por el peso de las cadenas autoimpuestas para poder verlos cumplidos. Que para llegar a B desgraciadamente lo sencillo no resulta siempre atravesar la línea recta, haciéndolo todo mucho más complejo. Paradójicamente. Que mecagüenlahostiaputa. ¿Aferrarse a la vida por temor a la muerte? No. Por la esperanza de volver a gozar de esos míseros, pero tan agradecidos, envolventes, sugestivos, adictivos, reconfortantes, apacibles, excitantes momentos de rabiosa felicidad.

lunes, 11 de febrero de 2008

Ab imo pectore

Uno de los nuestros ha caído. La familia se resiente. ¿Pero, no es algo virtual?¿Porqué nos afecta tanto? Había leído por ahí que la media de duración de vida de un blog son dos años, eso sin tener en cuenta las múltiples ocasiones en las que vence a su autor las ganas de zanjar el asunto y dedicarse a otra cosa.
Es extraño este mundo paralelo. Puede que sepamos de personas a través de sus blogs, comentarios en estos u otros foros a diario sin conocerles en persona, y continúan siendo anónimos desconocidos. Muchas son las ocasiones en las que se crean lazos afectivos que de la misma rapidez que se forman se desvanecen. Hay casos, por más que no nos hayamos visto, conocemos más aspectos de unos u otros que de gente con la que convivimos físicamente. Tal vez sea un indicador de que algo falla, algo no funciona cuando te conoce más alguien con quien intercambias opiniones e ideas de forma esporádica que con quien pasas ocho horas codo con codo en el trabajo, por poner un ejemplo (podría ser más terrible y ser la persona con la que vives bajo el mismo techo)… La incomunicación va en aumento precisamente en proporción al incremento de medios de comunicación existentes… resulta curioso.
Agradezcamos pues la oportunidad que se nos brinda de conocer gente que de otra manera difícilmente podríamos haber llegado a tropezar por el camino, unas se afianzarán más que otras, pero no perdamos el norte: saludemos al vecino, dejemos esa charla con Fiona27 para más tarde y sonriamos a la compañera de trabajo, ¿que tal hacer un café ahora y comentar la última que vimos en el cine el finde pasado? Llama a ese amigo del que hace tiempo nada sabes e invítale a cenar, puede que necesite hablar. Y tú, sabes que en el fondo también.

Cambiando de tercio y para contrarrestar el acoso y derribo que se llevó el pobre David el estrellado, hoy cuelgo una canción de unos chicos la mar de majetes que son toda una sensación ya por todas las webs y listas internacionales. Os animo a descubrirles si no os ha llegado ya algo de ellos, son los Vampire Weekend.



¿Y como los descubrí? Bueno voy a dar un poco de asco con mi respuesta pero me los descubrió mi pareja, con quien me comunico por mail, por teléfono, cuando las circunstancias no permiten otra alternativa. Pero también nos comunicamos de esa forma tan arcaica que es el tacto, la mirada, el olor de la piel que desprendemos el uno y el otro, los besos, las caricias… (Seguiría pero me voy a detener aquí) y las palabras. Que se filtran por nuestros oídos hasta estamparse contra nuestro cerebro, acomodándose, hundiéndose en nuestro pensamiento. Las que nos hacen reflexionar y hacen llegar lo que sentimos, lo que tenemos.

Seguiremos ahí aun por sendas distintas.

martes, 5 de febrero de 2008

Perlitas de bisutería

No todo lo que reluce es oro, ni lo independiente molongo. Me ha quedado cutre el pareado pero se acepta para mantener el nivel del vídeo que venimos a analizar.
La otra noche tuve una visión mediática. Apareció desde mi televisor este vídeoclip.



Atónita y perpleja me quedé. Patidifusa diría más bien. ¿Me están tomando el pelo? ¿Realmente es una exaltación del postmodernismo?, ¿El gafapastismo impera en todo cuanto se realice con intención de ser original, cool, alternativo? A mí personalmente me chirría ya tanta apología camuflada del conocido slogan Porque yo lo valgo. Eso, o es que no he entendido nada.
Tenía una discusión recientemente (de esas en que todo son palabras sin llegar a las manos, no vayamos a confundirnos, en este blog se brinda al debate a través de la no-violencia, las collejas son meramente conceptuales) en la que hablaba de la sencillez y este, es un claro ejemplo de pretensión artificiosa. Más que estudiada me resulta la imagen, incluso la elección de la localización del rodaje, un descampado a las afueras de una ciudad del extrarradio. La basura también puede ser cool. Pero no cualquier basura. No. La inodora. La que evoca la belleza sin causar repulsión. Y no me refiero con basura ni al vídeo ni al disco, si no a la basura literal, no voy yo a faltar al trabajo de otros.

Un consejo: Por Dios que este vídeo no sirva de terapia para los exyonkies, sufrirían una irremediable recaída.

De todas formas, como una intenta no quedarse con las primeras impresiones, indagué un poco por la red en busca de más información. ¿Quién es este chico? ¿Qué ha hecho más? Y fui a parar a esta página entre otras. Ahí podréis escuchar todas las canciones que completan el proyecto: La estrella de David. Anodinas, monótonas y poco inteligibles si no te detienes a escuchar con atención. Por lo visto, cantante de Los Beef. (A los cuales no tenía el placer de conocer, no que yo recuerde)
Vamos, aunque digo yo, tampoco es necesario ser descortés y poner a parir a nadie sólo porque no me haya gustado lo que he visto, ni escuchado. Bastaría con hacer entradas con lo que me gusta, pero lo que no nos gusta también dice de nosotros, y a mí NO ME HA GUSTADO nada este vídeoclip, por cierto, de Luis Cerveró, quien ya nos deleitó poniendo imagen a la música la Rosenvinge (este mismo, por poner un ejemplo) o los Marlango en su último Hold me tight. No digo más. ¿Qué será lo próximo? ¿Realizar un clip para Nacho Vegas? Dios, ¡yo no lo vea!

Aun así, pongo los enlaces correspondientes para que cada cual opine por sí mismo. Prometo no pegar a nadie que reconozca públicamente que sí le ha gustado. Seguro que tanto David, como los de El Ejército Rojo agradecerían la publicidad aunque se origine en forma de crítica negativa. Y así se den a conocer a más gente y se dispare la venta del disco y a David le de para comprarse un mp3, o un Ipod y no tenga que andar por los descampados con el cassette.

sábado, 2 de febrero de 2008

Tiempo

Sí. Me lleno de rabia y vomito reproches.
Sí. Decimos cosas que luego quisieramos no haber dicho. Pero las dijimos y algo de cierto contienen esas palabras, por más que el rencor sea quien nos mueve a ser tan crueles.
Sí. Tal vez tenga demasiada paciencia con quien no la merece y carezca de ella para quienes debería ser una fuente infinita de calma y sosiego.
Tal vez debería buscar una canción que dijera lo siento, pero, no, no lo siento. Lo que siento es esto.

jueves, 31 de enero de 2008

Recut

Hablando de cine he seleccionado unos cuantos trailers que he visto en youtube de posibles películas. ¿Y por qué digo posibles? Bueno porque aun siendo imágenes de unos determinados films, el resultado del montaje aparentan ser unas películas totalmente distintas a la que en realidad son. Lo llamado por el anglosajón término Recut.

Empezaremos por un clásico, y que alguién muy aburrido y con ingenio se ha dedicado a hacer, y nos brinda ante nuestros ojos lo que muchos ya sabíamos (sí, sí, mucho antes que Tarantino lo expusiera en una de las escenas de Reservoir Dogs) la verdadera relación entre Iceman y Maverick, de Top Gun:



Pero todavía hay más. Cuando en Hollywood las relaciones homosexuales llevadas al cine parecían no tener buena aceptación, los guionistas de Rain Man tuvieron que reestructurar la auténtica historia que querían contar y hacer que los personajes del gran defensor de la cienciología y mi querido Dustin Hoffman fueran hermanos en lugar de amantes, he aquí la versión censurada:



Y siguiendo con el romanticismo, a continuación, la posibilidad de ver la escalofriante El Resplandor convertida en una historia de amor y ternura:



Después de esto a uno se le queda el cuerpo descompuesto y con ganas de ver el efecto a la inversa, así que nada tan terrorífico como un referente infantil o un payaso, y no, no estoy hablando de IT ni de Torrebruno, si no de la cándida y entrañable Mary Poppins en eso mismo, una película de miedo:



Para seguir abriendo este abanico de múltiples posibilidades que tal ver una de las últimas series de televisión más irónicas y cargada de humor en una peli de suspense e intriga con asesino misterioso, The Office Summer 2008 XD



Ya para terminar, y para cerrar el círculo, un ejemplo del futuro cine que nos podría llegar de Tom Cruise abriéndose nuevos horizontes en Bollywood si no le dan el papel para co-protagonizar junto a Jake Gyllenhaal la segunda parte de Brokeback Mountain:

lunes, 28 de enero de 2008

Into the wild

Si quiero ver supervivientes pongo telecinco. Si quiero ver callejeros, cuatro. Si lo que quiero es pegarme una buena siesta con paradisíacos paisajes de la naturaleza salvaje con una voz en off, soporífera e innecesaria, que va narrando lo que el espectador observa ante la evidencia de las imágenes (la leona agazapada entre la maleza espera el momento más idóneo para atacar a la presa), entonces, veo un documental de La 2. O puedo volver a cuatro a ver un nuevo y carente de credibilidad capítulo de S.O.S Adolescente y como tras una terapia padres e hijos aprenden los unos de los otros y tratan de ser una feliz familia de anuncio de cereales. O puedo poner la misa matinal del domingo en La 2 para oír sermones del tipo: Perdonar es amar, y al amar Dios nos ilumina. O bien optar por un telefilm de drama doméstico un sábado por la tarde en Antena 3. Esperar a altas horas de la madrugada para ver los vídeoclips de la MTV que pasan por el canal local de turno. O si lo prefiero, y lo mío es ir de post-moderna gafapasta de todo a 100, siempre me quedarán programas como Silenci? Del 33 (lo lamento, no hallo un símil de otro programa en las televisiones estatales, se admiten sugerencias en el apartado de comentarios)
¿Por qué digo todo esto? Pues porque al que le apetezca ver un compendio de todo esto no dude en ir a ver Hacia rutas salvajes.

Si sigues leyendo descubrirás spoilers pero, tampoco pasa nada si los conoces de antemano.

Mis resoplidos en la sala de proyección iban en aumento cada vez que, con cierto bochorno por mi parte, tenía que soportar las cómplices risas de algún espectador enfrascado en la historia de la cual estoy convencida que a la salida anunciarían ilusionados lo bonita y profunda que es y lo mucho que les ha gustado. Francamente, a mí me entraba la risa, por no llorar, de lo patético que me parece aferrarse al recurso fácil de tratar de llevarse al bolsillo al espectador y no esforzarse un poco más en ese intento (fallido en mi opinión) por hacer cine de calidad. Como algunas escenas lacrimógenas, con banda sonora incluida, muy buena, cierto, pero erróneo su uso en determinados momentos, o lo chachi que soy y lo bien que solito me lo paso. Ya que me resulta tan falso y grotesco que antes elijo la artificialidad de cualquier comedia romántica tipo Bajo el sol de la Toscana, si mi pretensión es ir a comprar sueños a granel.
No digo que la película no tuviese posibilidades de haberme cautivado, pero entonces la trama daba un traspié y se hundía torpemente en el fango de lo aborrecible. Múltiples son los ejemplos que podría citar, pero supongo que los más decepcionante ha sido el enfoque desde el que ha tratado la historia, sin querer faltar a la memoria de Chris, alias Alexander Supertramp, no creo que hacer “poesía visual” de las peripecias de un joven con gravísimas consecuencias en plena fase de rebeldía, sea la mejor manera de desarrollar el discurso, si es que lo hay. Vamos, a mí lo primero que se me ha pasado por la cabeza al terminar la peli ha sido: Pero que gilipollas el niñato, después de sobrevivir a un durísimo invierno en condiciones climatológicas totalmente adversas va y la palma a la llegada de la primavera por ingerir unas bayas venenosas. Bueno, por lo menos le costó dos años aprender la lección, dos menos que lo que dedicó en sacarse una carrera. Hasta ese momento estaba hasta mosqueada, que en tanto tiempo pocas eran las situaciones ingratas en las que se había encontrado: Que si una paliza por viajar de polizón en un tren de mercancías, que si la mayor tragedia de su vida había sido matar al alce (de hecho, para ser exactos, el no tener ni puta idea de cómo conservarlo para evitar que se pudriera antes de poder comérselo y ser un maldito inútil era la auténtica tragedia) y en contraposición a estas minucias y motivo de mi cabreo, la absoluta libertad de desprenderse de toda posesión y obligación que desprenden las bucólicas imágenes que nos brindan, con esa idea tan anhelada por muchos de vivir ahora como quiero y donde quiero, esas magníficas puestas de sol, ese dominio del rafting (atención al ¡El casco imbécil! Que le recriminan mientras baja el río en cayac, otro motivo más para echarse los dedos a la boca y vomitar), el conocerse a sí mismo alejándose de todo (¿hace falta irse tan lejos?), la bondad de los extraños que se encuentra por el camino y que de una y otra manera todos quieren formar parte de su familia porque es un chico de lo más majete a pesar de estar cubierto de rabia por creer que el mundo es un lugar inhóspito en el que reina la maldad y la hipocresía de la sociedad sin tener consideración del dolor que causa a quienes le quieren (sí, sí, le estoy juzgando, ¿pasa algo? O sí, que al final aprende, alcanza la sabiduría… puag) El mozo es de lo más inteligente, lee a Tolstoi, pero luego es capaz de reaccionar por una frase de un discurso político, si es que hay que tener cuidado con quienes escriben estos discursos ¿Porqué esperar si se puede hacer ahora?
Sinceramente, después de dos horas y media (interminables) de película, no acaba de quedarme claro qué quiere explicar. ¿Es simplemente mostrar el viaje iniciático de un jóven a la búsqueda de si mismo? (esto queda muy bien como sinópsis de la peli, lo he oído/leído ya en varias partes), ¿Es el pretexto para desarrollar un discurso filosófico de manual de bolsillo de cómo alcanzar la felicidad en cinco pasos? Personalmente no necesito subir a un peñasco con riesgo de romperme la crisma para apreciar la belleza del mundo y de la vida y saborear mi “libertad”. ¿Si tu hijo no quiere llevar calcetines, sácatelos tú también antes de que sea demasiado tarde?...
Trataré de dar fin a este inagotable cúmulo de increpancias, pero es que ha sido una película de lo más inspiradora para masacrar a gusto y dar rienda suelta a mi corrosiva intransigencia, que creo de obligada exposición para compensar las prodigiosas alabanzas que por otro lado ha recibido y me temo que seguirá recibiendo lo que ya he titulado: Sin trauma no hay paraíso.

Para ser justos con Christopher McCandless opto por colgar este youtube antes que el trailer o cualquier fragmento de la película.

martes, 22 de enero de 2008

Con fusión


Me entró hambre y fui a asaltar la cocina a ver que encontraba. Daba igual que pocos minutos antes ya hubiera estado registrando todos los armarios, nevera y despensa, seguiría habiendo lo mismo, pero es un impulso que no podemos evitar los neuróticos compulsivos en pleno ataque ansioso. Le había echado el ojo a medio fuet que colgaba de uno de los clavos que tengo en la estantería de madera, así que esta vez me serví un trozo. Lo volví a poner en su sitio y mientras me peleaba quitándole la piel oí un doble sonido: Dos relojes descompasados con su tic tac me perforaban la sien. Me volví y entonces me di cuenta, uno de ellos no era otra cosa que el mismísimo embutido que había quedado balanceándose y el roce con la repisa del envoltorio que lo protege emulaba el compás de una minutera. El otro era, efectivamente, el ruido del reloj de cocina. Debería ajustar la hora, cada día se retrasa unos minutos pero, creo que si dejo que siga su curso volverá de nuevo a marcar la hora exacta.

sábado, 19 de enero de 2008

Quizás

Estaba pensando en esas personas que en un pasado se fracturaron alguna parte de su cuerpo y en los cambios de tiempo, habitualmente lo que llamamos mal tiempo, son capaces de predecirlos porque se resienten en sus heridas. Carezco de cualquier indicador de este tipo que me advierta de los giros climáticos. Sin embargo, suelo padecer una angustia inexplicable cuando se avecinan problemas. No me guío por los ciclos lunares y como afectan estos a las mareas, ni tengo en cuenta los astros y sus conjunciones, pero me echo las manos a la cabeza cuando ese nudo oprime mi estómago.
Días atrás pensaba en las cartas al director de los periódicos, lo que ahora clasifican como el apartado de opinión de los lectores. Lo leemos, sí. Así como las columnas diarias o semanales que tienen adjudicados algunos periodistas o escritores, también los artículos de opinión. Y me cuestionaba sobre su utilidad. Puede que con su lectura remuevan conciencias, también puede ser un desahogo del autor, motivado más por la frustración que por una inquietud constructiva, pero llegaría a afirmar básicamente que no sirven para nada. Al igual que esta entrada y tantas otras de este blog u otras bitácoras. Pero poco importa. Todo seguirá igual con o sin estas aportaciones. O quien sabe. Nunca se puede saber quien está detrás leyendo y el modo en el que quizás le afecta a su vida y las consecuencias que derivan.
Tal vez sea todo cuanto hacemos una pérdida de tiempo, aunque los más optimistas dirán que es aprovecharlo. Quizás. De todas formas, acabamos en el mismo sitio.

Sabemos que es imposible poder llegar a lamernos nuestra propia nuca, entonces, ¿Porqué hay quien después de decirle que tampoco somos capaces de alcanzarnos el codo con la lengua todavía lo intenta?
Algunas imposibilidades no resultan tan obvias, con lo que estamos condenados a quedar en ridículo, pareciendo en sí lo que somos: Gilipollas.






jueves, 17 de enero de 2008

yo. Así, en minúsculas.

¿Alguna vez has querido poder empezar una nueva vida en un lugar en donde nadie te conozca y poder reinventarte a ti mismo?


Desde ayer, que vi esta película, que llevo dando vueltas en cómo encarar una entrada sin destriparla. Mi intención no reside tanto en hacer un comentario de ella, si no en despertar el interés de quien me pueda leer para verla.
Siendo una película lamentablemente de poca distribución comercial, con sólo cinco copias en toda España, aun siendo presentada en Cannes, 2007 como revelación del año, ganadora del premio de la crítica internacional en Rótterdam y la mención especial del jurado en Málaga; llego tarde para recomendar su visionado en la gran pantalla, aunque con cinco copias como he dicho, por más que se hubiera querido, el acceso a esta en su momento en cartelera, también hubiera sido difícil.
Podría extenderme en la situación del cine actual, la gran producción de películas y la descompensada e injusta distribución de films interesantes como el que presento en detrimento, por ejemplo, a otras dotadas por la gracia de padrinos que permiten un costoso marketing el cual facilita su propagación entre el público. No queda otra alternativa que esperar poder verla en dvd o en un pase especial en alguna filmoteca. Pero ni soy una experta, ni una gran conocedora del medio para entrar en debates de este tipo. Así que me limito a lo que se hacer, mi propia publicidad sobre lo que me gusta y deseo compartir.

Hans es un alemán recién llegado a Mallorca para trabajar para otro alemán que reside en la isla desde hace ya años y que pasará a ocupar el puesto que el anterior trabajador ha dejado.

Con esta breve sinopsis nos adentramos a disfrutar de una historia que, marcada por un suspense que se mantiene a lo largo de toda la narración, nos va desentramando el devenir del personaje principal, su angustia y su conflicto de identidad, desde el que seguimos los acontecimientos bajo su perspectiva. Al principio el espectador es un mero observador que nada conoce, a medida que avanza el film, lo hace tan próximo al protagonista que casi se convierte en sus propios ojos, sólo que sin llegar a saber qué le ronda por la cabeza y cuales serán sus próximas acciones, lo cual prolonga esa intriga sobre lo que va a suceder.

Recomiendo siempre leer entrevistas, críticas, comentarios y demás, siempre una vez vista la película. Claro que se requiere fundamentalmente una chispa para despertar el interés por optar por uno u otro film ya sea el trabajo del director, la debilidad por los actores, o el tema general que con cuatro pinceladas podemos conocer de la película. Pero para mí, lo mejor es ir al cine (o verla desde el sofá de casa) con la menor información posible, para no asistir condicionados a lo que vamos a presenciar. Desamparados de todo prejuicio, para captar con total pureza las sensaciones que nos vaya a causar la película.

Mis motivaciones para verla: Vi el trailer en la web del festival de Cannes y me llamó la atención. Alex Brendemuhl (y no por pasiones carnales, mal pensados, me fascina su trabajo interpretativo, además de ser, junto a Rafa Cortés, coguionista). Que mi pareja sea un lince a la hora de acertar el éxito asegurado sobre mis gustos, incluso antes de ver una película, y tenga la iniciativa (y capacidad) de conseguirla, saltando el obstáculo que mi carácter perruno me limita.

Así pues, os invito a ver yo (2007, Rafa Cortés) y si todavía queréis indagar más en cómo se elaboró, de donde surgió y quienes son los responsables de esta maravilla, podéis acudir a:

http://www.yo-thefilm.com

http://www.mabuse.cl/1448/article-76871.html

sábado, 12 de enero de 2008

5 Años

Hay noches que son muy largas. Hoy rememoro una de las que he vivido. Hace exactamente cinco años. Once interminables horas para ser precisos. Lo hago al son de las canciones de Amy Winehouse. Coincide que dan un concierto por TV. Mientras, en mi cabeza, después de conocer la noticia del día, todavía retumba la sosaina, insípida, edulcorada y prescindible letra que proponen para incorporar al himno nacional. Todo junto me hace pensar si no es una llamada más a sumergirme en la bebida.
Los gritos armónicos y afinados de la actual voz negra que injustamente la naturaleza ha dotado a esta mujer blanca, andan lejos de los desgarradores alaridos con los que me desahogaba para arrancar fuerzas y empujar. Tampoco los motivos por mi desvelo nada tienen que ver con los de aquella noche. La obligación por mantener mis ojos abiertos impera entre las múltiples normas de mi trabajo. La lluvia incesante a ratos inquieta y a ratos se torna canción de cuna. El replicar constante y monótono me transporta a un estado somnoliento difícil de combatir. Como un soldado en una de sus imaginarias, deambulo arriba y abajo sin más compañía que mis propios pensamientos.

Y mientras, antaño me concentraba en visualizar una gigantesca mariposa naranja que batía sus alas, lenta, muy lentamente entre los altos y delgados árboles de un bosque de paisaje otoñal. Con toda la gama de sus marrones, ocres, amarillos y anaranjados colores. Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y diez contaba rápidamente sin apartar la vista del insecto y vuelta a empezar. Técnica improvisada para paliar mis dolores; en esas mismas horas, hoy mato las horas terminando los últimos preparativos y el correspondiente repaso mental a la lista de cuanto necesito, no fuera que faltase algo, para que resulte una fiesta perfecta.

Un lustro se sucede fulminantemente ante mis ojos, rescatando algunos recuerdos al azar de mi memoria. En los últimos días me asalta la idea de que pasen otros cinco a igual velocidad aterrándome de que sin darme cuenta serán diez. Una década. Y otros no dejan de hablar del tiempo, del imparable paso del tiempo, de la fugacidad de la vida.

Entonces yo ya apuntaba maneras. Me había levantado un sábado por la mañana y a la 1 de la madrugada mi hijo me avisaba que era hora de salir, aunque la acomodada criatura no lo hiciera hasta las doce del mediodía. La habitación se llenó de visitas a lo largo de la jornada. Y de nuevo, la noche. Otra larga noche en la que la atmósfera nocturna me invitaba a la reflexión ¿Cómo iba a ser esto de pasar las noches en vela para calmar el llanto de este ser al que, por extraño que parezca, tenía que familiarizarme? No fue hasta la tarde del lunes, eran las tres, cuando por fin me quedé a solas con mi hijo y lloré. Lloré a consecuencia del miedo. Así como lo que suele pasar es que el terror te paraliza y al emocionarte lloras, a mí se me alteró la manifestación causa-efecto. La emoción al verle la primera vez me paralizó. Y una vez a solas con él lloré. Tanto lloré que por fin pude dormir unas horas junto a él.

martes, 8 de enero de 2008

Hablando con la muerte

"Palos y piedras pueden romper tus huesos,
pero las palabras causan daños permanentes."

"Soy hipócrita. Busco sinceridad y miento. Denuncio el sistema y caigo en él. Quiero dinero, poder, prestigio. Quiero promedios y éxito. Me importa un bledo tú o el mundo. Esa es la verdad.
Podría decir lo siento pero no lo haré. ¿Por qué? ¿Quien diablos sois, audiencia? Estáis encima mía cada noche como una jauría de lobos, por ello no puedo dar la cara ¿quienes sois y que habéis hecho?
Si, el mundo es un lugar terrible. Sí, el cáncer y los vertederos os atraparán. Sí, viene una guerra. El mundo es un infierno, y vosotros estáis sin esperanzas. Todo es echado a perder, y eso es lo que queréis, ¿no? Os fascinan los detalles sangrientos. Os hipnotizan vuestros temores. Celebráis inundaciones, accidentes de coche. Enfermedades incurables. Sois los más felices con el dolor de los demás. Ahí es cuando entro yo, ¿no es así? Estoy para conduciros de la mano por el oscuro bosque... de vuestro odio y cólera y humillación. Os doy un servicio público. Estáis tan asustados. Sois como niños bajo el amparo. Teméis al coco, pero no podéis vivir sin él. Vuestros miedos, vuestras vidas, son vuestro entretenimiento.
El próximo mes, millones de personas oirán este programa. ¿Y tú no tendrás nada de que hablar! Tenéis una gran tecnología a vuestra disposición en vez de alcanzar las alturas, veamos hasta donde podemos caer, cuanto nos hundirnos en el lodo ¿De qué queréis hablar? ¿Resultados de baseball? ¿Vuestras mascotas? ¿Orgasmos? Sois patéticos. Os desprecio a todos, a cada uno de vosotros. No habéis conseguido nada.
Absolutamente nada. Ni mentes, ni fuerza, ni futuro. Ningún deseo, ni Dios. Lo único en lo que creéis es en mí ¿Que sería de vosotros sin mí? No tengo miedo, ¿lo ves? Vengo cada noche, doy mis opiniones, y en lo que creo. Os digo lo que sois. Debo hacerlo. No tengo elección. Me asustáis. Vengo aquí cada noche, abuso de vosotros, os insulto, y volvéis a por más. ¿Qué pasa con vosotros? ¿Por qué seguís llamando? No quiero escucharos más. ¡Dejar de hablar! ¡Largaros! Sois una pandilla de cobardes, invertebrados, fanáticos, estremecidos, alcohólicos, insomnes, paranoicos, repugnantes, pervertidos, voyeurs, obscenos oyentes. Eso es lo que sois. Bien, al diablo con vosotros. No necesito sus temores ni vuestra estupidez. Sois un desperdicio. Burros antes que cerdo.
Si alguna persona tiene una idea... de lo que estoy hablando..."


"Talk Radio", Oliver Stone (1988)

viernes, 4 de enero de 2008

Uno más, uno menos

Un nuevo año y por el momento parece ser que lo único que ha cambiado es un número. 2008, año bisiesto, lo que significa un día más para cerrar otro año. No conceden unos minutos de prórroga en las vacaciones del calendario laboral, así que lo traduzco como más horas trabajadas. Año olímpico y aunque paso olímpicamente de estos eventos. Año par. No me gustan los números pares, ni las formas geométricas sin aristas y me decanto por la izquierda en cualquiera de sus formas o manifestaciones. Quizás, y se que no tiene explicación lógica alguna, la derecha, las formas redondeadas y la insultante perfección divisible o multiplicable de los números pares me repulsen tanto porque no dejo de ser una persona que para su vital funcionamiento necesita cuadrarlo todo. Soy tan aborreciblemente cuadriculada que cualquier reflejo similar a lo que soy me agota infinitamente tratando de buscar refugio en mis opuestos. Racionalizar todo. Cerrar el círculo encajando las piezas con impecable precisión. Sin dar cabida a errores. El más mínimo contratiempo supone, para seres de mis características, un trastorno difícil de llevar, incrementando el nivel de estrés acumulable a la furia interna que aumenta a cada hora que pasa. Esto no es vida. Es lo más parecido a una agonía perpetua, la temblorosa mano que coloca carta sobre carta formando un delicado castillo de naipes que el vuelo de una mosca puede derribar en cualquier momento.



Propósito de año nuevo: Aprender a relajarme, a aceptar que las cosas salen como salen por más que hayamos puesto de nuestra parte para que fueran de otra forma.

Decían el otro día en las noticias que la mayoría de la gente abandona sus propósitos a los 15 días por falta de motivación, perseverancia. Motivos tengo: Mi salud. Perseverancia un rato: Una de mis cualidades más destacables es la tozudez, digo… la persistencia. ¿Por qué no debería conseguirlo?... Aceptar que las cosas salen como salen por más que hayamos puesto de nuestra parte… (Cerrar los ojos, repetir 10 veces y respirar hondo)





¡FELIZ AÑO A TOD@S!

lunes, 17 de diciembre de 2007

Nos leemos el año próximo


Este dibujo define bastante bien mi estado actual. Salvo por la sonrisa, el resto de los elementos de la imagen me sobrepasan: El escaso tiempo del que dispongo, los preparativos previos a los días de Navidad (de la cual he preferido omitir cualquier entrada este año, quien me conoce un poco ya sabe como me sientan estas fechas), mi hijo, mi pareja, mi ocio, mis obligaciones...

Así que me tomo un descanso hasta la cuesta de enero,que entre el frío y la todavía más apretada economía a la cual me veré expuesta, nada propiciará que salga de casa en mis ratos libres y me permita de nuevo retomar el blog y la lectura de muchos que demasiados días hace que no visito. Actualizar a veces ya no es por falta de tiempo, si no también de inspiración (o dedicación), así que no faltará pedir un poco de esto en mi carta a los Reyes Magos.

Os deseo una feliz salida y mejor entrada de año. Por mi parte os garantizo que no tengo duda que la voy a tener.

Ah! Si a alguien le toca la lotería que no se olvide que aquí tiene una grandísima amiga totalmente desinteresada en ayudarle a gastar el premio si todavía no sabe como hacerlo.





¡A tomarlo con humor!

domingo, 9 de diciembre de 2007

El cuchillo en el agua

Estamos ante una de esas películas que, cuanto más tiempo pasa después de verla, el gusto que queda en tu paladar realza su sabor.
Primer largometraje del consagrado director Roman Polanski, también criticado y cuestionado, pero personalmente le disculpo ante bodrios como La novena puerta (que aun con la presencia de mi idolatrado Johnny Deep no hay quien salve este fiasco de film) sólo por su aportación al séptimo arte con obras como Repulsión, La semilla del diablo, Lunas de Hiel, El baile de los Vampiros, La muerte y la doncella y mi “recién descubrimiento”: El cuchillo en el agua. No hubiera sido sin la recomendación de Dexter, esta vez por vía personal en uno de sus comentarios en este blog y no a través de su propio espacio Dexter recomienda desde Zaragoza (donde comenta la actualidad de la cartelera semana a semana y en donde apuesta por su recomendación) a quien recrimino que ya podría abrir su propio blog con recomendaciones de cine, fuera del año que fuera, pues créanme cuando digo que este chico sabe de lo que habla. Por otra parte, mis agradecimientos a mi particular suministrador de material, quien consiguió, una vez más, proporcionarme la película para que pudiese disfrutarla que por fortuna pude ver con él.



Una pareja se dirige en coche al muelle para pasar un fin de semana a bordo de su velero, pero la aparición de un joven en mitad de la carretera introduce un elemento distorsionador en la cotidiana vida de este matrimonio bien acomodado de la nueva burguesía. Después de su paso ya nada volverá a ser lo que parece. El estado putrefacto en el que se halla la relación entre los cónyuges puede evidenciarse a medida que avanza el metraje desembocando en un agrio final en el que la ironía dramática juega un importante papel.

La película cargada de simbolismos: el cuchillo; el lago por el que navegan, más similar a una ciénaga; la canción que ella canta; los juegos que establecen entre ambos varones; etc… sumerge al espectador en un universo que el autor va mostrando a lo largo de las horas que pasan en la embarcación y en la que transcurre la mayor parte de la película con tan sólo estos tres personajes. Durante la navegación se van desentrañando sus roles en una combinación entre lo que se dice y con sutileza, ante todo, lo que no se dice pero marcan sus acciones. El peso de los silencios, las miradas y gestos, y los símbolos a los que me refería al principio, carecen del componente actual que parte del cine oriental nos está haciendo llegar en los últimos tiempos, y sin ánimo de hacer entender con esto una opinión adversa de mí por el cine que tanto furor está creando entre cierto sector del público occidental, en el cual me incluyo, aunque mis prejuicios me provoquen arcadas por no querer formar parte de un colectivo al cual repudio. Pese a poder evocar una similitud con ese halo que desprenden algunas películas asiáticas de estar ante una situación en la que no sucede nada, Polanski construye una atmósfera asfixiante y tensa de la cual todos los integrantes quisieran huir, pero en la que contrariamente han elegido quedarse.

Volviendo a mi comparación con el cine oriental actual, he de situar la película: El cuchillo en el agua es de 1962, influenciada por la nouvelle vague. La prolongación de sus planos y la sensación de lentitud nada tienen que ver con la poética puesta en escena, a veces hasta el punto de la exasperación, de cineastas como Kim ki duk o Won kar wai (esto sería como comparar melones con mandarinas, por eso quería dejar constancia de la ausencia de conexión, por si mi comentario anterior propiciaba a la confusión)


A tener en cuenta: La lucha constante por el poder a la que se enfrentan continuamente los personajes masculinos y en la que se muestra que poseer mayores recursos (sea dinero, experiencia o conocimientos) no otorga el triunfo necesariamente. Pero qué se puede esperar de alguien que no soporta las clasificaciones por status.


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martes, 27 de noviembre de 2007

Mis datos son míos, mi tesorooo


En los últimos meses he notado un incremento considerable en las llamadas telefónicas a mi número particular por parte de empresas de otras telefonías y otros servicios. Evidentemente, el objetivo de todas y cada una de estas llamadas es la venta de algún producto, con lo que la llamada en sí se reduce a publicidad con el fin de captar un cliente. Y estoy harta. Que digo harta, que no tengo los cojones a punto de estallar porque no tengo, pero no caben dentro de mí los ovarios que me oprimen tanto de lo hinchados que están y que han terminado por hacerme estallar hasta tal punto que defeco (por no ponerme escatológica y decir directamente cago) mierda y bilis todo en uno.

Suficiente invasión a mí intimidad sufro por padecer, como el resto de los mortales, la llamada al consumo por parte de los distintos medios de comunicación públicos que no satisfechos se lanzan a conquistar más mercado entrando en nuestros hogares a través del teléfono. No contentos con sus campañas, dejan en evidencia el control al que estamos sometidos, por una parte, dándote información privada de tu propia vida sin conocimiento de haber dado tu permiso o con la desfachatez de sonsacarte, de manera directa, la que desconocen, o cuando no, la dan por sentado. Como la vez que, a causa de hallarse ausente el titular de la cuenta, tal vez yo sería la segunda persona al cargo para tomar decisiones y responder a unas preguntas, pero se echaron atrás cuando el cuestionario requería hombres de un intervalo de edad determinado, por lo que A) Siempre he sido la persona al cargo de tomar las decisiones de mi casas desde que abandoné la casa de mis padres, lo primero ofende y B) Podrían haberse ahorrado la charla, eso o si que tengo la voz grave, ¡leches!

Tras una rápida presentación por parte del teleoperador (o televendedor, no sabría como llamarles) en la cual a penas tienes tiempo de recordar su nombre por no mencionar la empresa por la cual dicen trabajar, empieza el interrogatorio, eso cuando no preguntan directamente y entonces tienes que intervenir y pedir con quien estás hablando tú. A la primera palabra que emiten ya se que se está tratando de este tipo de “conversación”, en mi caso es fácil detectarlo: Empiezan preguntando por el titular de la línea, cuando se que no da este número para nada, entre otras cosas porque no ha vivido nunca aquí. A continuación sugieren la relación/parentesco que guardas con él. Aquí empieza lo divertido: Me convierto en señora de automáticamente, parece ser que poco han avanzado los modales y la educación en cómo dirigirse a un extraño vía teléfono. El clásico esquema familiar formado por mamá-papá-niños-perro-jardín es el único modelo que conciben. Y si no, ya tienen nueva información añadida: A la pregunta: ¿Es usted su esposa? Estás atrapado, pues si respondes no, preguntan directamente de quien se trata, o si obvias te dan el trato de señora de directamente sin opción a rectificación. Si la respuesta es no, la mayoría ya delataría inocentemente más de la cuenta, como por ejemplo: no, soy su pareja, o soy la persona que tiene contratada para las tareas domésticas, o su hermana, o compañera de piso o… y en todas y cada una de estas respuestas ya hay información añadida (modernos-liberales, económicamente solvente y laboralmente bien situado, cohesión familiar, joven que comparte piso, probablemente estudiante… a saber la de cuestionarios que tienen por rellenar para afilar sus perfiles)

Al principio de recibir este alud de intromisiones me mostraba educada y tajante: No, no está. Perdone, no me interesa, gracias. Pero luego han empezado a mostrarse competitivos y persistentes y no te dejan colgar tan fácilmente respetando ciertas normas de educación que no incluyen colgar dejando con la palabra en la boca. Según me pillan me lo tomo con humor y doy respuestas de lo más ocurrentes, disparatadas, comprometidas, cortantes… Porqué se que es una batalla perdida. No van a dejar de acosarme.

En la experiencia de hoy, por el momento sólo he tenido una, pero al cabo del día todavía podría repetirse un par o tres de veces más, me he dedicado a preguntar yo quien les había facilitado mi número, no acaba de formular la pregunta que ya me estaban soltando la lista de obsequios con la que me querían conquistar (y yo, soy de las perversas mentes desconfiadas que cree firmemente que nadie regala nada a cambio de nada). Supongo que debo haberme mostrado un tanto arisca porque por esta vez he conseguido que fueran ellos quienes me colgaran el teléfono.


¿Soy la única persona a la que llaman? ¿Percibís este aumento del telemarketing? ¿Cómo actuáis en caso de encontraros en tal situación?

lunes, 19 de noviembre de 2007

Marca indeleble

Estaba tratando de dar forma a un relato que lleva semanas gestándose en mi mente pero no acaba de cuajar, no se si por falta de estructura o por mi estrecha moral que censura mi imaginación reprimiendo que la historia fluya, cansada de evidenciar mi falta de talento, doblé la hoja en la que estaba escribiendo para archivarla hasta que la inspiración hiciera acto de presencia, cuando el filo de uno de sus bordes me ha sesgado la parte reversa de mi dedo anular derecho. Justo a la altura en dónde iría la alianza, si es que la tuviese, y si no fuera porque el anillo que desposa en Catalunya se lleva en la mano izquierda, ya habría sacado una de mis conjeturas derivadas de semejante acto casual.
El corte ha sido rápido y fino. Al tiempo que doloroso. Demasiado tarde para evitarlo cuando he advertido como mi carne era rebanada por el afilado papel convertido momentáneamente en arma blanca. Rasgando la epidermis, atravesando la zona subcutánea hasta alcanzar algún capilar que seccionar hasta conseguir sangrar. Todo en cuestión de milésimas de segundo.
Me he llevado el dedo a la boca con la mano cerrada formando un puño. Mis labios han humedecido la zona afectada, chupando la herida primero y succionando posteriormente, sintiendo el sabor de la sangre.
Las plaquetas desempeñarán su labor y crearán una delgada placa en la superficie de mi piel. Testigo de mi incapacidad por escribir algo elaborado, reflexionado, organizado… En definitiva: trabajado. Y durante el tiempo que permanezca, me acordaré cada vez que vea esa efímera costra, de mi falta de concentración, de persistencia, de mi absoluta veleidad. De mi poca seriedad. La huella de mi fracaso, una vez más.
Por fortuna el rastro terminará por desaparecer. Lo difícil, como siempre, será olvidarlo.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Lo mejor de Vivre sa vie



Aquí la versión doblada al castellano (Es terrible, pero lo enlazo para quienes no entiendan el francés o el inglés. Ya quisiera poder colgarlo con subtítulos en español, pero carezco de las herramientas necesarias, lo siento, he posteado lo que he encontrado en youtube)

domingo, 11 de noviembre de 2007

Valores

Las colas ya me cuestan de entender, me molestan las que nos obligan a hacer por cualquier cuestión burocrática, en la declaración de la renta, la oficina de empleo, la renovación de documentos de identidad, pasaportes… Luego están las que en mayor o menor medida eliges libremente pero son ineludibles: visitas médicas, la compra de primeras necesidades, transportes públicos… Y por último están las dedicadas al ocio: teatro, cine, conciertos, restaurante… Pero las más inauditas a mi comprensión son, sin duda, las que esta noticia destaca. Y lo más incrédulo a mi forma de entender la vida es el orgullo de quienes las practican. Las colas de por si horas antes de que abran el establecimiento ya me parecen lamentables pero, la actitud a continuación, una vez dada por inaugurada la veda de caza me resulta bochornosa. Todos a la carrera por alcanzar una pieza de ropa carente de toda originalidad, pues son harapos fabricados a millones en cadena de una calidad pésima. Es vergonzoso. Desde el primero al último quieren ir a la moda, vestir el último grito, destacar por encima de los demás, pero, curiosamente, ese afán por ser el más fashion no deja de colocar a este tipo de persona en un gran saco donde impera un único estilo y acaba imponiéndose un cliché estético más digno de un colectivo homogéneamente uniformado lo más alejado del deseo individual por ser excepcional. No me impresiona tanto el delirio que posee a más de uno en época de rebajas, puestos a tenerse que vestir es un signo de inteligencia pretender adquirir la misma prenda a un valor inferior del inicialmente marcado, pero, está estudiado que, no sólo se compra más de lo estrictamente necesario, se acaba por gastar más. A fin de cuentas, es lo que pretende este tipo de campaña y a la vista está que les da buenos resultados.
Supongo que ponerse un tipo de ropa hace sentirse Madonna o Emmanuelle Béart (por absurdo que me parezca) y quedar a un paso de asistir a esas bacanales fiestorras cargadas de lujo y glamour que tan por los ojos entra suscitando la envidia y el anhelo de ser conquistarlas por formar parte de una élite que supuestamente te eleva en la escala social (y a mí que fatiga me entra con sólo pensarlo).
Todo esto lo asume y cumple su objetivo a la perfección la tan efectiva publicidad bajo la torrencial circulación de anuncios en los distintos medios. El gran gigante, el verdadero gran hermano, el Dios omnipotente y omnipresente de la sociedad consumista en la que vivimos. Hoy hablo de algo tan insustancial como con lo que nos cubrimos, el valor de la estética y las apariencias pero, lo inunda todo, y es una realidad en la que a la gente sólo le queda por comprar un cerebro nuevo. O no. Eso lo regalan ya con el coche que compras, la ciudad en la que vives, el partido al que votas, lo que vistes…

sábado, 3 de noviembre de 2007

Alarrota

Uno de los motivos, estúpidos por mi parte, pero que no había especificado entonces, por eliminar este blog no hace mucho (aunque el arrepentimiento no tardó en surgir y volví a crearlo), fue un arranque de furia contra la persona que más quiero, admiro y respeto (aparte de 3’15, pues son tipos de amor no excluyentes) por hacer lo mismo con el suyo. No tiene sentido que pagase los platos rotos este espacio, lo se, pero no siempre mi lógica actúa de forma sensata y coherente. ¡Y que leches!, la sí razón de la existencia de este no es otra que la que expresa el propio título, aunque a veces se acercaría más algo como Neurosis compulsiva, traumas y fobias con las que convivo.

El caso es que 160Kbps era un blog EXCELENTE, por más que su autor se empeñase en creer lo contrario. De temática musical, ahora queda un vacío en donde hubiera dado lugar a un post que estoy convencida no hubiese tardado en colgar. Y me he permitido la licencia de usurpar.




Miguel Bocamuerta se hacía llamar Alarrota. Poca información hay en la red de este cantautor calificado como maldito que decidió poner fin a su vida habiendo aportado al panorama musical de este país un solo álbum "Tú en Marte y yo en Plutón". (Se grabó en las Navidades del 2004/05 y sale a título postmortem en 2007) (Para mayor información visitar este Myspace) y el que quiera saber más sólo tiene que poner Miguel Bocamuerta en google, es absurdo reproducir aquí lo que otros han escrito.
Antes de que se plaguen los blogs con referencias a sus canciones y su talento (así lo ha vaticinado mi chico y doy fe que si para algo tiene ojo crítico es para este tipo de cosas, entre otras), me he querido adelantar como hubiera hecho él de no haber cerrado 160Kbps.

Cierto es que sus letras cautivan y su música es envolvente. Lástima que el éxito le llegará cuando ya no pueda gozar de sus beneficios económicos despilfarrando lo tan insustancial, pero necesario en esta maldita sociedad, que es el dinero en aquello que al parecer más le gustaba: las drogas, las mujeres, los ambientes nocturnos de mala vida

Su legado es breve, pero merece la pena ser reconocido, otorgándole el valor que le corresponde y ante todo, escuchado. Qué mejor homenaje.


"Por enésima vez", by Miguel Bocamuerta


Buceando por youtube he encontrado este vídeo con uno de sus grandes temas, no se si de cierto malgusto teniendo en cuenta que sesgó su vida ahorcándose. Y si la primera vez que he escuchado esta canción me he estremecido, no más al ver este vídeo ¿Adivinas por qué?