lunes, 17 de enero de 2011

Ya van 8!

Aunque con unos días de retraso, no quería dejar de postear una entrada clásica ya en este blog, el pastel que le hice a 3'15 para el día de su aniversario. 12-01-2011

sábado, 8 de enero de 2011

Así nos dieron las uvas (Nacho Vegas)



Una cena de Nochebuena suele ser un acontecimiento esperpéntico en una ciudad como ésta. Existe un acuerdo tácito, según el cual, ningún miembro del clan se podrá permitir el lujo de recordar el resto del año ninguna de las cosas que acontecieron esa noche.

Las familias se ven obligadas, desde el más viejo hasta los críos, a enterrar en el olvido las manifestaciones vergonzosas, el ridículo la verdad mal asimilada, la gula… En fin, el despropósito al que hayan podido asistir. Sólo cuenta una cosa: fue otro año más y seguimos juntos. “Olvida o enloquecerás”, es lo que todos piensan. Y así, año tras año, transcurren las Navidades en la ciudad de N.

Sin embargo, en ocasiones acontecen cosas a las que ni siquiera la memoria más entrenada podría escapar. Es el caso de la cena que nos ocupa. La de una familia cualquiera de clase acomodada en la ciudad de N la noche del 24 de diciembre de 2001. Durante la velada, en aquel lugar se cometió un asesinato. Y en él estuvieron implicados, principalmente, una anciana con demencia senil, su nieto de 15 años, una gala televisiva y un poco de crema de marisco.

Al principio, todo transcurrió con relativa normalidad, como cada año. En torno a una mesa redonda, se sentaban los miembros adultos del clan. Cantidades ingentes de comida y bebida poblaban la mesa, repartidas en fuentes de plata, porcelana oriental y copas talladas en cristal de Bohemia.

La anciana, que era la mayor del clan, se llevaba a los labios una copa vacía que alguien había tenido la precaución de no llenarle. En su regazo ocultaba su bolso abierto. Y en él iba vertiendo cucharadas soperas de crema de marisco. De vez en cuando, se llevaba alguna a la boca y la crema se derramaba invariablemente por la comisura de sus labios. El resto de comensales, prácticamente, no le prestaban atención a la vieja.

Enzarzados en conversaciones cruzadas que fluctuaban entre la política y el chismorreo puro, unos metros más allá, el chico de 15 años era incapaz de apartar la vista de su abuela, por más que lo intentaba. Él se sentaba en otra mesa, más pequeña, rodeado de primos y hermanos, todos menores que él. En ésta, sólo había refrescos y una botella de sidra achampanada y la comida, se asemejaba más a la de una fiesta de cumpleaños para pre-púberes que a una [...] cena de Nochebuena. El adolescente se debatía entre la ira y el asco. Él ya era mayor y no tenía por qué estar sentado en ésa mesa de niñatos. Su lugar, pensaba, estaba en la mesa grande, donde se comía de verdad y se bebía vino y cava.

El año anterior había fantaseado con la idea de que esta vez se sentaría en la mesa grande, ocupando el puesto que habría dejado libre su más que octogenaria abuela, pero la muy puta seguía viva y verla comer no le provocaba más que náuseas. ¿Por qué tenía ella que estar en el lugar que le correspondía a él por derecho propio?. ¿No había vivido ya suficiente la vieja?. Estaba demente, no era feliz y además tenía que morir cualquier día de estos. ¿Por qué no había podido hacerlo antes de la Navidad?. Por supuesto, todos estos pensamientos estaban llamados a ser olvidados al término de la noche, hasta el año próximo.Tal y como mandaba la silenciosa tradición en la ciudad de N.

En ese momento ocurrió lo que nadie podía prever. En la televisión, que cada año permanecía encendida durante toda la noche, una pareja de humoristas se travestían y hablaban a gritos en su interpretación de los más estrambóticos gags. Se trataba de un programa especial de Navidad. El adolescente se levantó y, sin mediar palabra, se dirigió hacia su abuela y le propinó un puñetazo en la boca con todas las fuerzas de las que fue capaz. La vieja se desplomó en su silla y quedó tendida en el suelo, de espaldas, sangrando por las encías y gimoteando en un tono a duras penas audible.

Todos se callaron de golpe, incrédulos, y no supieron reaccionar hasta que una mujer se percató que del bolso de la anciana, que había salido disparado, manaba una buena cantidad de crema de marisco que se extendía formando riachuelos sobre el parqué. Entonces, la mujer chilló, y el caos reinó en aquella casa…

En la televisión habían comenzado las actuaciones musicales. Una niña de unos 12 años interpretaba en playback una canción de moda, ataviada con un top que apenas no cubría sus minúsculos senos y unos vaqueros muy ajustados. El adolescente, que se había excitado al descargar su cólera sobre la abuela, clavó sus ojos en la pantalla del televisor y sintió cómo la sangre se le agolpaba de pronto más allá de sus ingles. La vieja continuaba en el suelo, haciendo denodados esfuerzos por erguirse…. Los demás miembros del clan se movían nerviosos por el comedor, llevándose las manos a la cabeza, agobiados, pensando cómo harían esta vez para olvidar todo.

Por eso, nadie trató de detener al chico cuando se subió de un salto a la mesa, se bajó la bragueta y exhibió un polla tiesa y macerada que comenzó a menear sin apartar la vista de la niña vestida como una furcia que cantaba en televisión. Con la mano derecha, el adolescente se la machacaba furiosamente, mientras con la izquierda se acariciaba los cojones, prietos como los puños de una madre. En cuestión de segundos se derramó violentamente y su semilla fue a parar a la boca de la vieja, que escupía como podía entre arcadas y sollozos una extraña mezcla de sangre, semen y crema de marisco.

“Virgen Santísima!, ¿qué está ocurriendo aquí?”, gritó una voz. “Osama se sonrojaría…”, apuntó otra. “¡Ñam… ñam…!”, se río una tercera. “¿Alguien quiere un poco más de cava?”, dijo una más.

Sin que pudiera explicar muy bien cómo o por qué, de repente la locura pareció adueñarse de los presentes. Especialmente de los miembros masculinos del clan. Comenzaron a bailar al ritmo de la canción de la niña puta, ejecutando los movimientos simiescos, como si fueran monos, rascándose las axilas. Algunas mujeres siguieron a sus maridos, otras se atiborraban con la comida que no se había tocado. Los niños más pequeños lloraban. La vieja no fue inmune al extraño baile y acabó sus días pisoteada por un montón de orangutanes que le machacaron todos los huesos entre risas, estertores y jadeos, olvidándose algunos de que aquella mujer les había cambiado los pañales.

Pero había que olvidar. Por encima de todo, sabían que iba a ser necesario olvidar. Y dado que el clan familiar se encontraba allí reunido al completo, cabía esperar que nadie preguntara jamás qué le había ocurrido a la pobre anciana. Así que continuaron todos emborrachándose, bailando y cantando juntos.

Y nosotros, que pretendíamos plantarle cara al mundo, ahora sabíamos que formamos parte de él, como las pulgas forman parte del perro sarnoso. Los que asistimos atónitos al espectáculo de aquellos que primero dan de comer y luego matan de hambre. Los que no creímos en la guerra pero tampoco en el paraíso y que sin embargo guerreamos cada noche y suspiramos contra el paraíso. Nosotros, digo, nos sentimos apenados por todos ellos y también cantamos juntos.

Y así nos dieron las uvas…
así, nos dieron las balas.

Sha la, sha la, sha la…
Sha la, sha la, sha la…
Sha la, sha la, sha la…
Sha la, sha la, sha la…
Sha la, sha la, sha la…

jueves, 25 de noviembre de 2010

CARRETERA, la última gira de Nacho Vegas y Las Esferas Invisibles.

El pasado martes 23 de noviembre se presentó en la 4ª mostra de Cinema Documental de Girona 10, Music&Films, el documental de francisco Deborja “Carretera, la última gira de Nacho Vegas y Las Esferas Invisibles”. Como describe el título, este trabajo muestra el seguimiento de Nacho Vegas y la banda (Xel Pereda, Manu Molina, Jairo Moreno e Iker González) a lo largo de la gira del disco del cantautor asturiano “Desaparezca aquí”(2005) y que concluiría con la disolución del grupo.

El objetivo del documental, según la persona que daba paso a este y otras fuentes consultadas por la red, era mostrar el devenir de un grupo de rock desmitificando el glamour con el que se asocia al mundo de la música, para exponer desde el más crudo realismo la ausencia de encanto, magia y dejar al descubierto la cotidianidad de una gira musical, el agotamiento tanto físico como psíquico que comporta, con el añadido en esta ocasión de las desavenencias entre los componentes de la formación. Tanto fue así que incluso estuvo a punto de no editarse el documental, aunque finalmente pudo llegar a hacerse pese a la contrariedad de alguno de sus protagonistas. Me avanzo en desentramar que, en mi opinión, no consigue alcanzar el nivel de sus objetivos por varias cuestiones que detallaré más adelante. Previamente desglosaré los contenidos de este, la técina de rodaje y el montaje en post-producción.

El film se presentó durante el festival In-Edit del 2008, y debo confesar que es francamente difícil, por no decir imposible, yo aun no lo he conseguido, encontrar alguna “copia de seguridad”, siempre distribuido a pequeños circuitos, probablemete por su carácter anticinematográfico.
La gira del tercer LP en solitario del ex-Manta Ray, empezó con unas presentaciones a finales de abril del 2005, durante el Primavera Sound d eese mismo año y luego se hizo extensiva a lo largo del otoño.

Entrando ya en materia, el documental empieza con una escena, no se hasta que punto completamente preparada y guionizada, de una mujer que parece sacada de un grupo de “señoras que...” de facebook, buscando a NV, completamente enojada por la falta de pago de este de unos 200 euros y pico. Aquí ya empezamos mal, uno de los fallos a resaltar, de mayor gravedad a lo largo de toda la película, es la pésima calidad del sonido y la dificultad por entender, en demasiadas ocasiones, lo que dicen (y sin añadir ni subtítulos). Va intercalando ensayos, pruebas de sonido, el antes, durante y después de los conciertos, a los integrantes de la gira durante los trayectos de un lugar a otro, siempre en carretera, como el título propiamente dice, acomodados, más o menos, en una furgoneta, paradas en el camino durante las cuales se dan licencia para tomarse algo, bromear, e incluso jugar, desde las estúpidas máquinas atrapa-peluches a escenificar un enfrentamiento barriobajero casi llegando a las manos (todo siempre en clave de humor), nos enseña fans y la diversidad de la fauna seguidora del artista (todos hacen referencia a Vegas en sus elogios, dejando al resto de la banda en un plano secundario), contiene fragmentos de entrevistas ofrecidas por NV a diversos medios, y también la parte que quizás provocó mayor controversia para su futura edición, las reuniones del grupo en las que se asiste claramente, desde el asiento del simple espectador, a los desencuentros y el quebrantamiento del conjunto. Y digo reuniones, en plural, porque al recortar una misma escena en múltiples secciones, e irlas injertando fragmentadas, distorsiona inevitablemente la realidad de los acontecimientos, al no mostrar estos de manera lineal en el tiempo a como se sucedieron, creando la sensación de ser más reuniones en las que se habló del mismo tema y con el mismo tono de gravedad, cuando parece ser que el punto álgido que avecina la caída en picado hacia la colisión final se da durante esa reunión en una habitación roja, de luz ténue y un montón de botellas y copas sobre una mesita de centro, en la que giran diatribas bastante penosas y más que acusadas por el efecto etílico, de no ser así me detracto por completo, pero, o son los grados de más en sangre o estos chicos hablan más “hacia dentro” de lo que podia llegar a imaginar. Lo lamentable es las discusiones por acentuados egos heridos y algo tan patético como la retribución económica de las ganancias. Al menos, para mí lo es. Y con quien más comparto postura, al menos hasta donde muestran esas imágenes, es con Manu, el bateria. Distante, prudente y quizás incluso ingénuo al mostrar su absoluto convencimiento y confianza en que la idea de Nacho nunca tuvo intención de ir en contra de los intereses de nadie. Hablas pastosas, reiterativas y relentecidas. Lo cual, insisto, apunta a una soltura de lengua provocada por la desinhibición que proporciona el tío Walker.

El método o técnica empleado para filmar es el de cámara en mano, con la nula intervención del realizador, tratando de crear con ello un clima de veracidad y autenticidad de lo captado, de nuevo nos encontramos frente a un reto no superado. Es inverosímil, falto de espontaneidad y sí delata una conciencia constante de la existencia del objeto filmante, llegando a asquearme determinadas imposturas por parte de algunos de los miembros, justamente los mismos que más rebotados creo que salieron de la segregación de la banda. La anécdota carente de gracia alguna explicada por Iker, de las chanclas y posteriormente de los botines (la cual no llegué a entender a penas dos palabras por la no vocalización de su intérprete), el dañado ego de Jairo, la sobrada, nuevamente de Iker, definiéndose como el puto amo cuando está sobre el escenario, y de nuevo los dos reyes del drama personificado, con sus vomitivas imitaciones en plena calle fruto ya creo entender de su poso amargo. Por no hablar de la bochornosa falta de respeto por los seguidores llámandoles (llamándonos) subnormales. La realidad, a día de hoy es que, durante la última gira, en la presentación de “El Manifiesto Desastre”, entre los músicos que acompañan al cantautor se hallan Manu Molina y Xel Pereda, habiendo desaparecido aquí (o por allí) los que a mi entender, su ego estaba demasiado inflado para resignarse a poder ser reemplazados, y admitir que Nacho Vegas, con o sin las esferas invisibles continuaría existiendo. Y no creo que Vegas adoptase en ningún momento una actitud de estrella y superiodidad, afirma que el proyecto y el grupo como tal dejaría de existir sin uno de los intengrantes que configuraban la formación en ese momento.
Volviendo al aspecto más técnico del film, el sonido es destacable, pero por horrendo, como ya apunto con anterioridad. El movimiento incesante de la cámara satura y marea, sin un sólo plano bien enfocado o encuadrado, se echa en falta el subtitulado en el 70% de la película, lo cual es excesivo, y el montaje final de copy-paste ofrece una narración de la historia que desvirtúa la realidad y por tanto, ese efecto de credibilidad queda anulado.

Lo que pretende partir de la base de mostrar la cruda realidad termina por convertirse en un artificio. El espectador se queda con lo morboso sin llegar a enterarse de lo que ha sucedido (esa fue mi percepción y la de otros presentes a los cuales oí comentar lo mismo a la salida de la sala) Y el resto no llega a transmitir nada, queda diluido en una superficie, ninguna de las expectativas que pudiera tener mientras me dirigía al cine se vieron cumplidas. Ni siquiera la básica de poder escuchar, aunque fueran fragmentos, de algunos temas del álbum.

Como friki resentida que soy, y ya para finalizar esta crónica-crítica, lanzo desde aquí un mensaje que no va a llegar a Jairo Moreno: Fan sí, subnormal no. Lejos de mi intención tomarme un día personal en el trabajo para asistir al cine y ver a dos gilipollas (ya no diremos cinco...) haciendo lo propio... ¿Y quien coño lleva con 30 años una camiseta con un Micky Mouse estampado? Ala, chico, que te vaya bien Mr carussel.



Y aquí el trailer: (del cual me doy cuenta que sale la mayor parte de lo que comento en mi reseña)

martes, 9 de noviembre de 2010

Seis grados

La señora Márquez apresura su paso. Llegará tarde a la sesión de las cuatro. Le espera en la puerta del cine su amiga Teresa, a la que su marido abandonó ya hace cinco años por una vendedora de tuppersex a la que conoció en un restaurante durante una comida con uno de sus socios de gabinete. La vendedora de tuppersex estaba sentada junto a su mesa, el simple gesto de pedirle fuego desencadenó cuanto vendría a continuación. El camarero que servía sus mesas estaba a punto de ser despedido, pero él desconocía los motivos, que no eran otros que la acusación de robo de su compañero de turno de mañana para inculparle y así alejar de él toda sospecha. El dinero lo había cogido con la intención de devolverlo sin que el encargado se diera cuenta de ello, esperaba su paga para hacer cuadrar la caja. El encargado del restaurante cada mañana compraba el pan antes de abrir el local. La panadera, Teresa, todos jueves, días del espectador, acude puntual a su cita con su amiga al cine. No sabe que, esta no va a llegar, un desafortunado accidente va a sufrir. Un alcoholizado conductor va a invadir la acera por la que casualmente apresura su paso la señora Márquez.

domingo, 7 de noviembre de 2010

miércoles, 6 de octubre de 2010

viernes, 17 de septiembre de 2010

you talking to me?

Leo en la prensa local que un menor clava un bolígrafo a una mujer durante un trayecto en un bus urbano, al reñir esta a un grupo de chavales de entre 12 y 15 años y entre los que se encontraba el sujeto, por su actitud incívica. Al parecer la discusión fue en crecendo hasta que desenvocó en la agresión comentada. No hace mucho, un anciano mataba a una mujer y perseguía al marido de esta con la misma intención, por una disputa de tráfico... Y es que al final, te entran ganas de callar, agachar la cabeza y seguir caminando al frente, suceda lo que suceda. O ya directamente no salir a la calle.

Salgo de la cafetería, cabe decir que iba cargada con dos bolsas, pues venía de hacer la compra en el mercado y antes de subir a casa, entré para leer la prensa escrita, puedo hacerlo digitalmente, pero siempre me ha gustado la edición en papel, y espero poder seguir haciéndolo mientras dure. Entonces nos cruzamos en la puerta del establecimiento una pareja de mediana edad y yo. Ellos entran. Yo salgo, como anunciaba. El hombre empuja la puerta (hacía el interior), obligándome a retroceder. La suelta casi dándole en las narices de su acompañante, esta la retoma y accede al local, mientras tanto yo aguanto la puerta con el hombro, casi cediéndole el paso, no ya por cortesía, si no para no atropellarnos mutuamente, y me río. Es que no puedo hacer otra cosa. Reacciono así. Sí, lo se, en ocasiones puedo parecer (¿He dicho parecer?) algo perturbada, pues la gente no está acostumbrada a que los demás se rían solos y sin aparente motivo.

Entonces empiezo a pensar, camino a casa, y a relacionar la noticia que leía y lo que acababa de ocurrir. ¿Cómo quejarse de la falta de educación y respeto de los jóvenes si los mismos adultos que debemos inculcársela nos la saltamos a la torera? Esto parece un argumento retrógrado y conservador, y lejos de mí queda la intención de acogerme al discurso machista de que el caballero debe sujetar la puerta para dar paso a la dama, no, que nadie se confunda. No se trata de eso. Yo misma hubiera aguantado la puerta de ser cualquier otra persona la que salía de cualquier lugar, yendo además cargada. O de sujetar la puerta, también, para facilitar el paso a mi acompañante, sea hombre mujer o un perro. Intento educar a mi hijo en cosas tan obvias de urbanidad como es el dejar salir antes de entrar. Ceder asiento a las personas con movilidad reducida, y me da lo mismo haber pagado igual o incluso más por viajar con el mismo derecho a disponer de un asiento, la realidad es otra lamentablemente distinta a lo que en ocasiones nos gustaría y por tanto, considero que debemos adaptarnos a ella. Ceder mi asiento a una persona de avanzada edad con evidentes síntomas de necesitarlo más que yo, no me hace ser mejor persona, simplemente es un acto (y debería ser reflejo) de convivencia. Y es que, temiéndome lo peor, e imaginando la más atroz de las posibilidades, porqué sí, porqué soy así de trágica, ya me veo como en el salvaje oeste, tramitando desde la administración permisos de armas por doquier, como en yankilandia, aunque esté sobradamente demostrado que no es la solución, y sintiéndonos todos como Harry callahan, o el mismísmo Travis Bickle...

miércoles, 25 de agosto de 2010

Historias de trenes

En frente tenía a un par de mujeres que no hablaban, chillaban directamente para comunicarse, aunque bueno, lo de comunicarse es un eufemismo, porque dudaba mucho que ninguna de las dos escuchase a la otra y no por falta de volumen en su timbre de voz. Su concentración mental consistía en no filtrar esa estúpida conversación, o más propiamente dicho, sus cacareos. Así todo se reducía a un molesto, incesante y martilleante ruido de fondo, lo último que me faltaba era meter más mierda en su cabeza, prefería un estrepitoso murmullo a saber si la nuera de fulanita se había separado o si a la de la falda roja no le dieron hora hasta al cabo de tres meses para curarse el juanete...

En ocasiones, le entraban ganas de matar.

Dos críos campaban a sus anchas a lo largo del vagón, bajo la total y absoluta falta de atención de la mujer que supuestamente estaba a su cargo. Saltaban de asiento en asiento, chillaban, se pegaban... y sólo de vez en cuando, cuando a la señora se le hinchaban los ovarios, les soltaba un bocinazo, agarraba al más pequeño del brazo, con la suficiente energía como para dejarle sus dedos marcados y lo sentaba de malas maneras en el asiento, su máxima era amenazarlos con que el revisor les iba a echar del tren, ¡claro que sí, poniendo a la práctica uno de los pilares claves de la educación! delegar toda autoridad a cualquier otra eminencia, sea el médico, el profesor, o como en este caso, un revisor.

Y es que en ocasiones le entraban ganas de matar.

Entraron en un túnel y miró hacia el exterior, en el cristal de la ventana vió su cara reflejada. Esa cara que durante todos estos años veía al despertar, no siempre al acostar, y pocas veces más a lo largo de la jornada... Y aunque un tanto envejecida, sobrellevando sus "marcas de expresión" conocidas toda la vida como arrugas y sus incipientes canas, al final siempre se reconoce. Sólo que, es ya con demasiada frecuencia que, cuando se mira a los ojos observa esa mirada apagada y triste, sin brillo, sin ilusión. Pensaba. ¿Y qué me importa que seamos tan ruidosos? Ponte los auriculares y ensordece el griterío con buena música... ¿Y porqué no decirle a esa mujer que si le vuelves a ver agarrando con tanta fuerza del brazo de un indefenso niño no sólo le vas a llamar la atención y dejarla en evidencia, si no que vas a denunciarla por abuso y maltrato de un menor, y que más le valdría entretenerlos jugando, hablando con ellos, leyendo un cuento o con cualquier otra actividad, que existen infinidad de ellas con las que distraerse durante un viaje en tren?

Y entonces pensó, ¿Para que matar, si mejor sería morir?

Bajó en la siguiente estación. Se sentó en un banco en el andén y al oir anunciado el próximo tren sin parada, se levantó, se acercó a la vía y cuando le vió llegar, se precipitó ante este.


viernes, 23 de julio de 2010

Amigos...

Hoy, mientras hablaba con un amigo, este me ha hecho una pregunta directa en referencia a mi persona, podría haberse tratado de cualquier cosa, gustos, fobias, experiencias pasadas, intereses futuros... la pregunta en si es completamente intrascendente. Lo que me lleva a la reflexión es lo que ha sucedido después. Cuando ya dabamos por zanjada la conversación, este me ha dicho: “Bueno te dejo con esta pregunta: ¿Porqué cuando te he preguntado por tus alergias, tú no has correspondido haciendo lo propio?. Y entonces me he quedado pensando sobre ello... Lo primero que me ha venido a la cabeza es que soy muy egosita (autoinculparme se me da tan bien...), me he visto como un ser egocéntrico al que más bien le importan poco sus amistades... Pero luego, me he dicho, ¡no mujer!, claro que me importan..el que en ocasiones no me muestre interesada en conocer determinada información, no significa que esa persona no me importe... al igual debería ser más diplomática y saber cómo interactuar en cada instante con los demás... pero, ¡joder! Eso es agotador, y más si se trata de un amigo pues...las formas y los buenos modales a veces están de más, ¿no? Que sí, que es a quienes más hay que cuidar, a los que realmente importan, y la mayoría del tiempo estamos más preocupados por quedar bien con el resto del mundo, gente a la que sí no importamos una mierda, y para que engañarnos, tampoco a nosotros ellos... que quien verdaderamente lo merece...
Por otra parte... luego me ha venido la más inquietante de las preguntas internas... ¿Y si yo no le importo un carajo y me había hecho la pregunta inicial con la intención de que yo se lo preguntase también y explicarme sus múltiples alergias?? ¿Y si en el fondo lo único que mi amigo desea es saciar sus necesidades individuales?¡Puto egoista de mierda! (ainsssss debo aprender más a echar la culpa siempre a los demás, que a gusto se queda una)



jueves, 8 de julio de 2010

La piel quemada (Josep Mª Forn, 1967)


Josep Mª Forn escribió y dirigió La piel quemada en 1967. Una película que describe la España de postguerra y que, hoy por hoy, adquiere un valor de documental histórico por su retrato de una parte de la sociedad de este país en aquellos años de explosión del sector de la construcción, la inmigración del sur hacia el norte de la península y el boom del turismo estranjero en las costas, que potenciaron el progreso.
Influenciado por la admiración que en alguna entrevista ha manifestado sentir Josep Mª Forn, se aleja del cine de la época, y narra una historia con aires de neorrealismo italiano, en la que refleja el contraste entre la España pobre, trabajadora y analfabeta residuo del franquismo, a la exaltación de la diversión, vitalidad, juventud, riqueza y revolución sexual que se estaba viviendo en otras zonas geográficas y que por la inmersión del turismo se fue introduciendo en la retrógrada España, temerosa de los altos poderes (grandísima escena en el tren, donde sin cruzar una sola palabra, se dice tanto gestualmente entre la relación que se establece de miradas entre Juana, sus hijos y el cura que viaja en el mismo compartimento que ellos...), una moral represora. Nos muestra la necesidad de libertad, de expansión y crecimiento de la sociedad de mediados del S.XX. También se ha resaltado en varios foros, la vigencia del film en la actualidad traslandando las vivencias de aquellos inmigrantes sureños a los que residen hoy llegados de otras partes del mundo.

La película tuvo que lidiar con la censura de la época y, aunque sufrío algún que otro tijeretazo (como en una escena en la que se intuía que una de las actrices se paseaba desnuda por la habitación) pudo mantener las escenas en las que se habla en catalán. Toda una proeza.

El argumento sitúa a José, un granadino instalado en Catalunya, concretamente en Lloret de Mar, una localidad de la Costa Brava, que trabaja en la construcción y espera la llegada de su familia procedente de su pueblo natal, Guadix. Vive su última noche de “soltería” entre turistas, tablaos flamencos y fiestas hoteleras (que tanto me recuerda a la Dolce Vita de Fellini), mientras que paralelamente, el director nos muestra un detallado viaje de su mujer, su hermano y sus hijos, no sólo portando su casa a cuestas, como se mofan unos catalanes al apearse estos del autocar a su llegada al pueblo costero, si no con sus experiencias vitales, su cultura, sus miedos, su esperanza agridulce por empezar una nueva vida dejando atrás todo cuanto para ellos hasta ahora había sido su existencia.

Personalmente, siendo hija de madre “inmigrante” que vivió aquella situación, la película me remueve sentimientos que pertenecen a mi propia historia familiar. Identifico situaciones vividas que durante el visionado, me hacían sonreir, a la par que me producían una tristeza interior por la miserable infancia y juventud que mi madre tuvo que vivir. Somos, en parte, de lo que nos amamantamos, y es por eso que considero de revisión obligatoria este film para que generaciones futuras no desconozcan sus orígenes.

La película está cargada de pequeños grandes detalles que ayudan a la realización de lo que para mí ya es una obra maestra. La fantástica interpretación de Marta May en el papel de Juana, cómo lo borda con su expresión facial, cómo contiene y concentra tantos significados con una simple mirada. Esa miniescapada de Manolo, interpretado por Luis Valero, por Valencia durante el transcurso de tiempo que dura su estancia en la ciudad levantina en el plazo de espera para el transbordo de tren. Esos flashbacks tan descriptivos: el baile del pueblo, la boda, la falta de trabajo en el campo y cómo se ven obligados a emigrar, las clases de José (Antonio Iranzo) en la escuela mientras observa el espectáculo de la danza africana... Y otras tantas escenas y planos que forman, en definitiva, una joya.

Descargar La Piel Quemada vía EMule

domingo, 4 de julio de 2010

"Gasto, luego existo" (pág.18)

Continúo mi particular guerra en contra de la publicidad. Sí, ya lo se, es una causa perdida, hace tiempo que el marketing ganó la batalla. Lo que no entiendo es cómo da resultado todavía hoy en día sabiendo que todo cuanto nos cuentan es una burda mentira con la mera intención de vender su producto...

Hoy le ha tocado al nuevo anuncio del verano, el spot, dirigido a mujeres (occidentales, o seasé blancas) entre los 25-40 años, porque al parecer, según los grandes estudios previos de mercado que deben llevar a cabo previa campaña publicitaria, és la media de edad/sexo que consume este producto, no daré marcas aunque en el vídeo que adjunto ya le doy su propia publi... Imagino, no hay que ser muy avispado, que suman intención de vida sana+dieta dirigido a un perfil de mujer joven y emprendedora, trabajadora, vital y con una marcada personalidad que la define como UNICA, ese es el objetivo. Curioso, dicho así, yo diría que estamos frente un perfil bastante generalizado de lo que la sociedad quiere reflejar de cómo somos las mujeres que estamos dentro de esa franja de edad, o bien a lo que debemos aspirar a ser... Y como la publicidad es la elemental adoctrinadora del ser humano y dicta la tendencia a seguir en su modus vivendi toca romper el estereotipo y ser UNICA. Para mí que esto es igual a quien se empeña en ser diferente y termina por formar parte de un patrón común... La cuestión de fondo es, y ahí es dónde me alucina que todavía funcione la fórmula, ¿Me va a hacer ser más única consumir ese producto? Pues por evidente que resulte que aun sabiendo que tres millones más de mujeres como yo entre los 25 y los 40 estén degustando un sandwich con ese embutido en el mismo momento, sí. O sea no, serlo no. Pero sí nos hace SENTIR únicas (identificación con la chica del anuncio, es decir, supongo que representarnos encajando en un modelo anteriormente visto y que nos resulte agradable es lo esencial... aun conociendo el engaño) Y luego saldrá Punset afirmando la complejidad de la mente humana... Y yo que lo veo tan simple............. Tan simple que sobrepasamos la estupidez.


Lectura recomendada: (es un panfleto ligero que pasa rápido en una tarde de verano)

13’99 Euros, de Frédéric Beigbeder.

Creo que en alguna ocasión anterior,o no, no lo recuerdo.... no tendría la música adecuada, ya he hecho mención de este libro, pues hace años que lo leí.

Fragmento:
“Me llamo Octave y llevo ropa de APC. Soy publicista: eso es, contamino el universo. Soy el tío que os vende mierda. Que os hace soñar con cosas que nunca tendréis. Cielo eternamente azul, tías que nunca son feas, una felicidad perfecta, retocada con el FotoShop. Imágenes relamidas, músicas pegadizas. Cuando a fuerza de ahorrar, logréis comprar el coche de vuestros sueños, el que lancé en mi última campaña, yo ya habré conseguido que esté pasado de moda. Os llevo tres temporadas de ventaja, y siempre me las apaño para que os sintáis frustrados (...) En mi profesión, nadie desea vuestra felicidad, porque la gente feliz no consume.”

lunes, 28 de junio de 2010

Reivindicando el día del orgullo humano



Uhm... me gustan los culos de los tíos... me encantan "Brokeback Mountain" y "El Mago de Oz", me gusta bailar al ritmo de los Village People y no me importaría en absoluto visitar e incluso vivir en san Francisco!!! A ver si va a resultar que soy gay y yo sin saberlo!!??

Bromas aparte, no me gustaría pensar que la homosexualidad empieza a estar aceptada por el beneficio económico que genera en el mercado los productos especializados para el colectivo glbt y sí por un avance en la humandidad de comprensión y aceptación de que lo que no es igual a ti también puede ser "normal".

Bueno, por si acaso nos acaban dominando y nos obligan a andar por las calles con las nalgas al aire, calzados sobre plataformas o fornicando todo el día sin parar (quien pudiera...), habrá que ir aprendiéndose este alfabeto XD

jueves, 27 de mayo de 2010

Cita previa

El vestíbulo está lleno de gente. Está acomodado con cinco hileras de asientos a un lado, compuestas de cuatro cada una. Un total de 20. Y están todos ocupados. También hay gente de pie que espera junto a la pared su turno. Pero en el mostrador no hay nadie y se dirige hacia el. Tras este, un guarda jurado, joven y desgarbado, repasa una revista. De aspecto cansado, pero no por el fatigoso trabajo que desempeña ni una demanda extensa de información, parece ternelo todo bajo control, un orden que bien podría venir por si solo de la misma forma que si fuera un orangután quien estuviera al cargo. Es de esos individuos que nunca consigue cerrar del todo la boca, manteniéndola ligeramente abierta, augura una sequedad constante de su cavidad bucal, acompañada de una agria halitosis, lo cual obliga a cualquiera a mirarle con cierta expresión de repugnancia.
Se presenta. Acto seguido el conserje Chuck Norris y licencia para portar porra pero no arma de fuego, consulta una lista de la que tacha su nombre y confirma la hora en la que tiene cita concertada. Le indica que tome asiento, si hubiera alguno disponible lo haría, y espere a que le llamen.
No lleva ni medio minuto en espera que el chaval recibe una llamada y al momento anuncia que aquellos que tienen hora para y media pueden subir al tercer piso. Esto es como una carrera de fondo, una escalada hacia la cima, un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad...
Se queda observado el perfil del boquiabierto muchacho, que no aparta la mirada de su lectura, aunque más bien parece echar un superficial vistazo a las fotos únicamente, y detecta como desprende un aire de estupidez sólo por esos pocos milimetros que provocan que sus labios permanezcan costantemente separados. Lo hace desde un asiento que, automáticamente ha quedado libre al provocar una estampida la llamada del grupo de las 10:30.
Tiene hora para menos cuarto, pero sabe de antemano que en estos sitios no importa la hora que tengas, siempre serás atendido una hora más tarde, como mínimo, y tendrás que regresar otro día porque espetarán que te falta algún documento imprescindible para la gestión que has ido a realizar...
Intenta distraerse con su propia lectura. Ha escogido un libro de relatos cortos, amenos y distendidos, lo suficientemente ligeros para poder mantener la concentración necesaria en una sala que sabe de sobras el bullicio está asegurado. Un murmullo ciertamente insoportable que le ocasiona dolor de cabeza después de asistir a este tipo de lugar. Y que termina por cerrar, de todas formas, el libro que lleve consigo, por más que de viñetas se tratara. Así pues, se limita a suspirar, un gemido largo y sufrido, desde el que expulsa una gran cantidad de aire comprimido en su estómago, y se conforma con observar.
Baja otro agente de seguridad titulado, preparado y cualificado para la repartición de números de turno con la nada despreciable y escasamente valorada capacidad y habilidad del uso del bolígrafo para el pertinente tachado de nombre en el listado de citas previas. Es bastante más viejo que el de cara de imbécil, probablemente sea este el último empleo que desempeñe antes de su jubilación. Al hombre se le intuye, sin necesidad de contar con demasiada suspicacia, el peso de los años, sobretodo la amargura que arrastra por haber ejercido durante años trabajos direccionalmente opuestos a su interés. También destila, por otra parte, ese aire prepotente que encarnan quienes disponen de un puesto inapreciablemente superior al de sus compañeros pero con la pizca de poder necesario, que no estima en absoluto de transparentar a su interlocutor, para rifar un trato de favor en función de si le gustas o no. Ahí un ejemplo: Recién llegada una mujer con rasgos de inmigrante, no especialemente agraciada fisícamente, se planta frente al mostrador y con mirada perdida intenta encontrar una respuesta, una palabra que le ayude a saber a dónde dirigirse, alguien que atienda sus demandas, para esta, en forma de súplica. Se cruza en su mirada la del guarda de seguridad más mayor, la de este, falta de toda caridad, le espeta con la misma dureza unas breves palabras acompañadas de un gesto que indica dirección, con levantamiento de cejas, hacia su joven y bobalicón compañero: “él, él la atenderá.” Y automáticamente deja de mirarla, como si desapareciera frente a él. Como si dejase de existir en el preciso momento en que se la ha quitado de encima con semejante menosprecio. A continuación, llega una joven morena, de exhuberantes curvas que taconea desde la entrada, recorriendo el largo pasillo hasta el mostrador, gracias a unos tacones de 20 centímetros por lo menos, inevitablemente (o conscientemente) se hace notar. La chica marca todo menos las distancias. Es cercana, sonriente, con paso firme y seguro se dirige a su objetivo. El viejo baboso, como era de esperar, le indica rápida y amablemente, sin dejar de desnudarla con sus ojos lascivos, todo lo que tiene que hacer, poco le falta para arrancar al chico con progmatismo de su puesto y colocarse él.
Y así, con el único entretenimiento posible en un lugar tan árido e inclemente como aquel, pasa las horas hasta que finalmente es atendido. Después de desperdiciar dos horas de su tiempo, regresa a casa con la desazón de tener que presentarse la semana próxima con la documentación que le falta.

sábado, 15 de mayo de 2010

13 de Mayo, 2010

36.

¿Y ahora qué?

Pues ahora más de lo mismo. A seguir construyendo tu vida, poco a poco, sin pausa y sin descanso. tratando de sacar lo mejor de ella cada día. Superando las adversidades, los inevitables momentos chungos que a todos nos toca pasar tarde o temprano.

Mi vida no es particularmente especial, ni aventurera, divertida, trepidante, emocionante... Mi vida es bastante común, vulgar, ordinadira, gris... estos serían calificativos que muchos considerarían despectivos, peyorativos, insignificantes... Bueno, a fin de cuentas, es mi vida, y sólo por eso ya es especial para mí.
Suelo decir a cada año que pasa y voy cumpliendo que ahora ya sólo me espera la debacle, la nefasta decadencia, caía libre en picado directa al final... Pero luego llega otro año más y pienso, recapitulando, pues tampoco ha estado tan mal... digamos que es un camino largo y llano, bastante árido por el que caminar, y que, es cierto que a cada paso que doy parece irse empinado ligermante la cuesta, pero, hay ocasiones en las que puedo rodar, y es un gustazo. Así pues, a intentar seguir rodando.

sábado, 8 de mayo de 2010

Miquel. 15 años en la calle.


Semanas atrás, leyendo una entrevista en El País conocí a Miquel Fuster. Un dibujante de cómics. Su historia me resultó muy interesante, probablemente por la dureza de su experiencia, pero sobretodo por su manera de expresarse y transmitir su mensaje. Miquel no vende su drama, al menos esa es la sensación que me da, expone su vivencia personal, como la de tantos otros en su situación durante los quince años que vivió en las calles, alcoholizado y sin ningún tipo de esperanza de futuro. Su suerte es haber tenido el talento y el gusto por la pintura, creo que eso le ha salvado de quedarse, como la inmensa mayoría en nada. Lo que me gusta de Miquel es que no culpa a nadie de su anterior situación, no vende pena, sólo expone su propia miseria. Alcoholizado, consiguió desintoxicarse gracias al apoyo de unos pocos que creyeron en él y ante todo por su fuerza de voluntad, pues por más que haya quien esté dispuesto a echar una mano, sin la convicción de uno mismo no hay resultado alguno positivo.



Hoy vuelvo a leer otra entrevista, esta vez en "La Contra" de la La Vanguardia. Supongo que gracias a la repercusión en Catalunya de la diada de St Jordi sumada al Salón internacional del cómic en barcelona (FICOMIC), su último libro, “Miguel. 15 años en la calle”, se está dando a conocer en todas dimensiones.

Mi pareja me preguntaba recientemente si a mí me gustaría que me regalesen algún cómic. No soy una aficionada a este tipo de lectura, pero en mis casi 36 años puedo citar algunos cuantos que sí he leído. De las diferentes categorías que existen podría decir que tiendo a los de autor y el humor gráfico. Durante años fui lectora de El Jueves. Sin olvidar que de niña leía las historias de Esther (esta es una de esas confesiones inconfesables que se hacen sólo muy de vez en cuando pues una tiene una reputación que mantener...), o los clásicos tebeos de Escobar de Zipi y Zape y Carpanta, algunos de Mortadelo y Filemón (aunque reconozco que las historietas de Ibáñez no eran mi fuerte), pasando por las tiras de Mafalda y Gardfield una vez entrada la adolescencia, y ya en la juventud, los libros de Ralph König (Lisistrata, El hombre deseado, Pretty Baby y el condón asesino, todas ellas adapatadas al cine). En la disciplina del cómic hay espacio para todo, quien crea que sólo existen tebeos para críos, tiras de humor o manga, de acción y aventuras, heroes y porno, se equivoca. “Maus” es un cómic que relata la historia de un superviviente de la alemania Nazi a su hijo Art, precisamente el autor del cómic y ganador del premio Pulitzer. Y así llegamos a la propuesta de hoy, de nuevo cito “Miguel, 15 años en las calles”, del cual tengo ganas de disponer, disfrutar de sus gráficos y leer.

domingo, 2 de mayo de 2010

Inúndate de arte... cuidado no te ahogues.

InundART es un encuentro y muestra de arte multidisciplinar que lleva dándose en Girona durante los cinco últimos años.



No voy a entrar en juicios particulares (o sí), porque seguramente estaría condicionada a mis prejuicios en lo que se refiere al arte contemporáneo, que no es precisamente una opinión muy positiva la que tengo, pero tampoco sería justo quedarme en la superficie, dado que no soy ninguna entendida, simplemente me limito a expresar lo que siento, lo que me sugieren, las distintas manifestaciones... artísticas que presencio.
Tampoco he seguido el encuentro minuto a minuto, digamos que, no pertenezco a ese mundo, y si no fuera por su salida al exterior, ni me habría enterado del evento. Pero claro, como obviar la construcción de una estructura como vereis más adelante en documento gráfico, creándose precisamente justo debajo de mi casa...
Esta mañana, de vuelta del trabajo y con las calles desérticas, me he dado una vuelta (tampoco el recorrido era demasiado extenso...) alrededor de mi domicilio y he hecho unas cuantas fotos del arte que me he ido encontrando a mi paso.
El primer puente que he cruzado es el de St Agustín, para ir a hacer la foto que pretendía, la de la obra que ayer construían debajo de casa y desde el cual se podría ver perfectamente, y de la cual hablaremos más tarde... Y me he encontrado con un puente mojado (toda la noche ha estado lloviendo) con parte de las barandillas que hay a ambos lados cubiertas por... ¡¡¡ jerseys de lana enrollados!!! Arte no se, pero imaginación no les falta... Yo lo primero que he pensado es que era una lástima que se hubieran mojado tanto, de estar secos tal vez podría haberme llevado alguno, que ando justa de ropa. Valeee... mi conciencia también me ha dicho que ese pensamiento era muy feo... pero más feo es pasar frío.
Lo que es chulo es el color que daban al puente, todo hay que decirlo. Y también he pensado (es que tengo un pensamiento pragmático) ¿De dónde habrán sacado tantos jerseys?



Pasado el puente, mientras bajo las escaleras, me encuentro con este mural enganchado a la pared. En la parte inferior se puede leer: Arte Low Cost. Y es que mucho no se han gastado, no...



Al cruzar el puente, si giras a la derecha, te encuentras con la rambla. En una papelera próxima capto esto: Un "Space invader" con una flecha que indica una dirección a seguir. Evidentemente te lleva al puente de hierro en el que está la estructura que me ha llevado a todo esto. Quiero pensar que es un guiño y no una casualidad o directamente un plagio de esto otro



Sigo rambla arriba y atención a lo que me encuentro. Lo lamento, para esto no tengo palabras...



A media altura de la rambla hay un minitunel por el que se accede al puente de hierro, y el que atravieso para ir hacia casa, y hallo más arte. Bueno, mi capacidad de concentrar mierda visual empieza a agotarse, sin embargo, pese a que el garabato escrito en la pared me parece de una chorrada suprema, la sombra enganchada me gusta. Claro que me gustaría más si hubiera aparecido un buen día, de la noche a la mañana, sin tener que formar parte de una expoción de arte en la calle... Para mí, siendo así, con sus permisos obtenidos etc... pierde toda la gracia.




¡Y por fin llegamos al puente de hierro! Aunque la foto está tomada desde el paralelo San Agustín, porque desde el mismo puente de hierro o conocido también por el de les peixateries velles, es imposible tomar una fotografía y que se aprecie bien lo que se quiere mostrar, pues está colocado justo sobre este, y también colgando... como se ve. El invasor del espacio debería estar formado por globos verdes, pero le quedan pocos al pobre ya... pero todavía se ve claro lo que es, ¿no? Yo quiero insistir en que espero sea un guiño, pero vamos, la broma debe haber costado lo suyo... contratación de grua, etc... Bueno, todo sea por el... arte.



Así llegamos al final de este trayecto, espero les haya gustado, ja ja, y que los señores y señoras artistas/diseñadores y demás fauna hayan debatido y hablado mucho sobre el arte en todas sus modalidades y que arreglen el mundo de paso, o por lo menos, lo pongan un poco más bonito... Por que creo que este arte contemporáneo es en lo que está cayendo... Si hay mensaje social, denuncia, agitación de conciencias... yo, no lo he visto.

miércoles, 28 de abril de 2010

jueves, 22 de abril de 2010

Trans-genios. Y, ¿ Cómo están ustedes???

Realmente, el cambio climático afecta a más de uno...



Para mí que al presidente boliviano le propusieron un reto: tenía que construir un discurso en el que aparecieran las siguientes palabras: COCA COLA, CALVICIE, POLLO Y DESVIACIÓN.

lunes, 19 de abril de 2010

mash up

Hace un tiempo oí hablar sobre esto, pero no le había prestado demasiada atención.
Hoy buscando vídeos por youtube de lcd soundsystem (los cuales acabo de descubrir y, a propósito, muy buenos en sus dos primeros álbums, veremos que tal les va con este tercero que acaban de sacar, y para muestra este vídeo que me ha dejado un tanto perpleja, aunque también me ha gustado. Temo sufrir coolitis aguda, pues mi chico me ha acusado de ello, y estoy empezando a preocuparme. Dígame doctor, ¿Es grave?) Me he encontrado con esto:

The Beatles (Get back) vs LCD Soundsystem (Daft punk is playing) vs The Kinks (You really got me) - Mashup by FAROFF



Y he flipado.
Investigando que era esto del mash up lo podría resumir como: Es hacer un mix (o mezcla) de música. Vamos que el tema consiste en coger dos o más canciones y mantener el máximo de tiempo posible sus bases musicales al mismo tiempo. La gracia añadida aquí es que además se fusionan imágenes de los clips de las distintas canciones.

Hete aquí otro par de buenos ejemplos (e imposibles combinaciones) que he encontrado en youtube:

“We will rock you” de Queen mezclado con “Hey Ya!” de Outkast




Britney Spears vs Metallica - Enter Toxman - Mashup by FAROFF



Epa, pues, si como yo, eres de los últimos en estar "al día", que lo disfrutes.
O no.

lunes, 12 de abril de 2010

Ya es primavera...

El día anterior a la gran nevada, mi hijo me regaló una planta, llena de flores, unas especies de margaritas violetas, yo, que pare esto como para tantas otras cosas soy una ignorante, no se de qué planta se trata... Al día siguiente, la nevada la congeló y cayeron todas sus flores. Hasta el pasado sábado la he estado regando, y cuidando con esmero para que volvieran a florecer. La flora nunca han sido lo mío. Todavía no se como soy capaz de sacar un hijo adelante cuando soy incapaz de mantener con vida una planta... Siempre se me terminan por morir. Ya no se si las seco o las ahogo en exceso... nunca he sabido hacer uso exacto de las medidas, y no sólo en el regar. Pues bien, el sábado para sorpresa nuestra, una flor lucía en todo su esplendor, rodeada de otros capullos con evidentes intenciones de no dejarla sola.


Escucho esta canción que me recomienda mi chico, y llueve, pero no hace frío. Y me invade una sensación en la que me muero por fumar, y falta poco más de un mes para que se cumpla un año desde que lo dejé, y sólo por mi perseverante tozudería no lo haré. Sinceramente, no por presión mediática, no porque ahora se persiga a los fumadores como si de terroristas de la salud se tratasen, realmente tuve que dejar de hacerlo por mi propio bienestar, y no sólo me refiero al aspecto saludable, que siempre he sido de la opinión de que de algo hay que morir. Y es en días como hoy en los que me apetece encender un cigarrillo y darle una calada, suave pero profundamente. Inhalando el humo y sintiendo como se desliza hacia mis pulmones. Porque, al igual que hay quien necesita sentir el aire fresco para sentirse vivo, también hay quienes necesitamos sentir a veces que un poco de eso nos falta. Una leve transgresión, aunque sea algo tan insuficiente como el humo de un cigarro. Esa efímiera sensación de auténtica libertad, de que podrías hacer lo que quisieras en todo momento y estar en cualquier lugar que se te antojase. Sin embargo, soy una buena chica (o tal vez una cobarde), y no hago nada que pueda perjudicarme, claro que, por otra parte, tampoco me esfuerzo demasiado por conseguir lo que podría beneficiarme (perezosa y cobarde de nuevo que es una)... Así pues, me descubro como una mera espectadora de mi propia vida. La veo pasar y me queda la sensación de que no la estoy viviendo. Sí, pasan las horas, los días, los meses... y año tras año me hago mayor, que a estas alturas es un eufemismo ya, pues hacia donde avanzo es a la vejez. No es grave, no hay nada de malo en envejecer, más que por los correspondientes achaques de salud y supuestamente la cercanía a la muerte. Pero un poso de lacónica melancolía se va apoderando de mí, de mis pensamientos, y estos, se transforman en recuerdos. Que ya no están, que debería mirar al frente a la expectativa de lo que está por llegar, pero yo, que soy un ser taciturno, me empeño en vivir contemplando la sombra de lo que pudo haber sido, de lo que fue, pero ya ni es porque la memoria distorsiona.


Y pretendía escribir algo alegre y feliz, porque así me siento, pero bueno, en primavera no van a ser todo colores llamativos, ¿no es así? Hay que dejar lugar también para los tonos oscuros.


Dejo este youtube con una canción no especialmente llamativa, pero me ha gustado. Y me sorprende desprenderme de mis prejuicios y que me guste pese a ser cantada por una guapa modelo, Karen Elson, venida ahora a cantante. Las malas lenguas dicen que un empujón por parte de su marido debe tener, Jack White (uno de los integrantes de The White Stripes), pero bueno, dejemos que el tiempo ponga las cosas en su lugar. Por el momento me descubro ante la bonita voz que tiene.